Ejemplos ?
El DESA es muy eficaz para la mayor parte de los llamados paros cardíacos, que en su mayor parte son debidos a que el corazón fibrila y su ritmo no es el adecuado, estos equipos básicamente devuelven el ritmo adecuado al corazón, pero es totalmente ineficaz en la parada cardíaca con asistolia pues el corazón, en este caso, además de no bombear la sangre, no tiene actividad eléctrica; y en la actividad eléctrica sin pulso (AESP), antes denominada disociación electromecánica, donde hay actividad eléctrica, que puede ser incluso normal, pero sin eficacia mecánica.
Ni tampoco en el caso de Actividad Eléctrica Sin pulso (AESP) que antes se denominaba disociación electromecánica, en el que hay cualquier actividad eléctrica que en teoría puede ser eficaz, pero no hay bombeo sanguíneo.
En estos casos, el mecanismo del paro puede ser: La causa más frecuente es la fibrilación ventricular (300 a 400 latidos por minuto y de manera anárquica) o una taquicardia ventricular sin pulso (corazón que late a 200 latidos por minuto, hasta más): el corazón no late de manera eficaz y ya no cumple su papel de bomba; se pueden barajar varias causas: presencia de una enfermedad cardiaca, intoxicación de ciertos medicamentos, pero también infarto de miocardio en curso; asistolia: el corazón no muestra signos de actividad, ya no late; esto se puede deber a ciertos trastornos de la circulación cardiaca; actividad eléctrica sin pulso (AESP) y antes denominada disociación electromecánica...
La reanimación cardiopulmonar (RCP) es el primer tratamiento del AESP, mientras las causas subyacentes son indentificadas y tratadas.
Además de hipovolemia, taponamiento cardíaco, neumotórax, tromboembolismo pulmonar masivo hipoglucemia, hipotermia o traumatismos. La identificación y tratamiento de la causa subyacente es una parte importante del tratamiento de la AESP.
Estas cifras empeoran si se trata de AESP fuera del hospital; en estudio con 1000 personas, solo el 15% fue hospitalizado y, de ellos, solo el 2.4% fue dado de alta.
a actividad eléctrica sin pulso, (abreviado AESP y también conocida como disociación electromagnética) es un tipo de parada cardiorrespiratoria en donde hay una «actividad eléctrica cardiaca organizada», pero no un «pulso arterial palpable».
En esta condición, el paciente puede presentar una repentina pérdida de la conciencia, un ritmo sinusal normal, pero sin pulso palpable o ruidos cardiacos audibles. En el AESP, hay actividad eléctrica, pero el corazón no se contrae o no hay un gasto cardíaco suficiente para generar pulso.
No obstante, la única forma de la actividad eléctrica de otros ritmos es mediante un electrocardiograma (ECG/EKG). En la AESP, «puede presentarse un ritmo sinusal normal, o una taquicardia sinusal, con ondas P distinguibles y complejos QRS».
Las características del ECG en la AESP son distinguibles de la «caótica actividad miocárdica» observable en la fibrilación ventricular o en la taquicardia ventricular o la «línea plana» en la asistolia.
Por su parte, en un estudio con 11 963 adultos con AESP, solo el 11% sobrevivió y de esos, solo 62% con resultados neurológicos positivos.