-miento

-miento

suf. Componente de palabra que, unido a verbos, crea sustantivos que significan acción y resultado de aquello que denota el verbo casamiento; alumbramiento; salvamento.
NOTA: También se escribe: -mento

-miento

 
Sufijo que indica efecto o acción: fingimiento, alumbramiento.
Ejemplos ?
¡Yo no miento nunca, ni uso nombres supuestos, ni me propongo con usted otra cosa que cuidarlo y salvar su vida, ya que la Providencia me ha confiado este encargo!...
El más notable entre ellos fué fray Félix Aldao, de la orden de la Merced, capellán de un iiegi- miento, que, sable en mano, se metía siempre en lo más reñido del combate.
Exclusivamente el oferente a djudicado, una vez re cibida la notificación d e adjudi cación, paga rá a la Entidad el valor previ sto en forma previa en lo s pliegos, y con el cu al se cub ra exclu sivamente los costos de levanta miento de textos, reproducción y edición de los Pliegos, de ser el caso.
El gitano se echó a reír, y respondió: - ¡Es claro! Su merced dirá: este gitano es como todos, y quiere engañarme. ¡No me perdone Dios si miento!. Ayer ví a Parrón.
El Capitán se puso más colorado que una amapola; pero aún sacó fuerzas de flaqueza, y exclamó, echándola de muy furioso: -¡Conque es decir que yo miento!
¡Yo estoy tan solo, madre, tan solo!; pero miento, que ojalá lo estuviera; estoy con tu recuerdo, y el recuerdo es un año pasado que se queda.
Artículo 10°- La política exterior está dirigida al fortaleci­miento de la paz, el desarrollo de la amplia cooperación internacional y la defensa de los intereses nacionales.
El padre Oroz había expiado su crimen sobre la tierra du- rante un cuarto de siglo, y sus sufrimientos morales dejan en el espíritu esta magnífica lección:— Hay algo en el hombre tan severo como la justicia de Dios, y ese algo es el remordi- miento.
Su secretario de relaciones exteriores doctor don Toribio Pacheco envió, en Enero de 1866, á don Ramón el nombramiento de Ministro Plenipotenciario en Francia é In- glaterra, el cual en el mismo día de recibido devolvió Casti- lla con las siguientes líneas de su puño y letra:— «Saludo aten- tamente al doctor don Toribio Pacheco, y no aceptando el cargo con que ha creído honrarme, le devuelvo el nombra- miento, pliego de instrucciones y libranzas con que acompa- ñó su oficio.
Siguióse el de conde del Portillo, el cual lo obtuvo como vizconde, en 1642, don Agustín Sar- miento de Sotomayor, vecino de Lima, y quedó erigido en condado en 1670.
Convenimos en que el obrero tiene derecho al trabajo; pero no aceptamos que, para hacer práctico este derecho, le sea, no diremos lí- cito, sino excusable, recurrir á la violencia y al desquicia- miento social.
Como tiene trocados todos los frenos, dice de los cumplimientos que ya sabe lo que quiere decir cumplo y miento; llama a la urbanidad hipocresía, y a la decencia monadas; a toda cosa buena le aplica un mal apodo; el lenguaje de la finura es para él poco más que griego; cree que toda la crianza está reducida a decir Dios guarde a ustedes al entrar en una sala, y añadir con permiso de usted cada vez que se mueve; a preguntar a cada uno por toda su familia, y a despedirse de todo el mundo; cosas todas que así se guardará él de olvidarlas como de tener pacto con franceses.