-menta

-menta

suf. Unido a sustantivos indica conjunto, grupo vestimenta; cornamenta.

-menta

 
Sufijo de significado colectivo: cornamenta, vestimenta. En los derivados patrimoniales toma la forma diptongada -mienta: herramienta.
Ejemplos ?
Además... -Basta de sabiduría- dijo Lesbia. Y acabó de beber la menta. Yo estaba feliz. No había desplegado mis labios -¡Oh!, exclamé para mi, ¡las ninfas!
porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejasteis lo que es lo más grave de la ley, es á saber, el juicio y la misericordia y la fe: esto era menester hacer, y no dejar lo otro.
Un pueblo frente por frente, junto a las aguas sonoras, con casas de tierra y ramas, de hidalgo y leal blasona; y una casa que más lejos de la orilla y de las otras puede pasar por alcázar, según au menta en las formas, yace al pie de una colina, olvidada, triste y sola, con lienzos en las ventanas, que honores de vidrios gozan.
Nosotros, por el contrario, decimos que «llegar a ser de 35 lo que es o de lo que no es» o «lo que no es o lo que es ejer­ce o experimenta alguna acción, o llega a ser algo 91b particular» en nada se diferencia del médico que ejerce o experi­menta alguna acción, o de algo que llega a ser por obra del médico.
A veces es un cigarro, luego es una copa de "guindado", en otros momentos han puesto en peligro hasta una pastilla de menta con versito.
En cambio éste, fortalecido por el almuerzo, no rechaza "envitada" ni siquiera el domingo, cuando desde las "puntas" del día hasta las "barras" de la noche, es preciso apurar cien vasos de menta y caña y ginebra y sisnape...
Son gentes que tienen conocimientos para poder fabricar bombas de dinamita, que a veces se ocultan bajo una pastilla de menta; y ello me merece un profundo respeto.
¡Adivina quién es, adivina quién es, rastaquoère poeta, especie de animal, adivina quién es, gritaba besándome y mordiéndome la nuca con la boca olorosa a menta!
Que otro tiempo jue el primero pa la guerra y el amor, pueta de menta y cantor letrao de labia y de cencia su nombre siempre en la ausencia fue alabao como el mejor!
Ustedes dan para el Templo la décima parte de todo, sin olvidar la menta, la ruda y las otras hierbas, pero descuidan la justicia y el amor a Dios.
No es mucho, pero peor es comer ratones” Don Marco vive en la cima del cerro Jordán y como buen campesino se las arregla para cultivar, alrededor de su casa, fréjol palito, habichuelas, menta, hierba del espanto, ruda y perlillo, todo lo que hace falta para curar el ojo, y, además, en una corralito de metro cuadrado, cría un chancho.
En aquella época fue cuando hice poco más o menos tres descubrimientos: primero, que mistress Crupp era muy propensa a una indisposición extraordinaria, que ella llamaba «espasmos», generalmente acompañados de inflamación en las fosas nasales, y que exigía como tratamiento un consumo perpetuo de menta; segundo, que debía de haber algo extraño en la temperatura de mi despensa, pues se rompían todas las botellas de aguardiente; y, por último, descubrí que estaba muy solo en el mundo, y me sentía profundamente inclinado a recordarlo en fragmentos de versificación inglesa.