-grado

-grado

suf. Componente de palabra procedente del lat. gradi, que significa andar plantígrado.
Ejemplos ?
Le falta esencialmente de motivación ideológica que tienen en grado sumo sus más enconados rivales de hoy: los soldados vietnamitas.
No se deben juzgar con prisa las acciones del virtuoso, docto y valiente, partes que en eminente grado resplandecieron en Marco Bruto.
¡Asistir al viejecito! Vaya: eso sí que lo haría de muy buen grado Inés. Día y noche -la noche sobre todo, porque era cuando necesitaba a su lado, pegado a su cuerpo, un abrigo dulce- se comprometía a atenderle, a no abandonarle un minuto.
Han calculado la inviolabilidad de la vida humana, convirtiendo en práctica cotidiana asesinatos horrorosos, hasta el grado de ser proverbial la funesta frase de "Ley fuga".
El Congreso fijará por una ley especial la pena de este delito; pero ella no pasará de la persona del delincuente, ni la infamia del reo se transmitirá a sus parientes de cualquier grado.
Lo dicho por el tío Cantales parecía haber interesado en grado sumo a los nacidos en Teba y en Alcalá de los Gazules, y -Oiga osté, agüelo -preguntóle éste al tío Cantales, con acento un tantico inseguro-, ¿jacia aónde irigían el ala esos güenos mozos?
Vahxaki-Caam, Quicab, décima generación de jefes. Vukub-Noh, Cavatepech undécimo grado de jefes. Oxib-Quieh, Beleheb-Tzi, duodécima generación de jefes; gobernaban cuando vino Donadiú; fueron ahorcados por el jefe Caxtilan.
La distribución entre la Nación, las provincias y la ciudad de Buenos Aires y entre éstas, se efectuará en relación directa a las competencias, servicios y funciones de cada una de ellas contemplando criterios objetivos de reparto; será equitativa, solidaria y dará prioridad al logro de un grado equivalente de desarrollo, calidad de vida e igualdad de oportunidades en todo el territorio nacional.
La ley establece las equivalencias correspondientes al personal militar o policial de carrera que no tiene grado o jerarquía de oficial.
No solamente se humillaron así los barrancos, las ciudades, las tribus pequeñas, las tribus grandes, dieron de buen grado, llegaron jadeítas, llegaron metales preciosos y llegaron ámbar, gigantescos puñados, gigantes con esmeraldas, con piedras preciosas, llegaron verdes guirnaldas; estos tributos de todas las tribus llegaron ante los jefes Sabios Gucumatz, Cotuha, y ante Quicab, Cavizimah, Consejero, Consejero Lugarteniente, el Eminente, el Hablador de los Hombres.
Ahora, con un bobo de un grado mayor que el primero, hubiera razonado así: «Este tal, sabe que en el primer caso aposté a nones, y en el segundo se le ocurrirá, en el primer impulso, una simple variación de pares a nones, como hizo mi otro contrario; pero entonces un segundo pensamiento le sugerirá que ésta es una variación demasiado simple, y, finalmente, decidirá poner pares como antes.
Sacrificó de buen grado algunos miles de duros para sacar a flote a Costavilla, y se apartó de Anita Dolores con propósito de no verla más.