-dad

-dad

 
Sufijo usado en la formación de nombres abstractos derivados de adjetivos. Combinándose con adjetivos que llevan el sufijo - ble (amable) forma derivados secundarios en -bilidad: amabilidad. (V. -tad.)

-dad

('ðad)
sufijo
componente de palabra que sirve para formar nombres derivados de adjetivos orfandad, igualdad
Traducciones

-dad

-ity
Ejemplos ?
EL CAPITÁN: Cosas son que os pasmarán. DON LUIS: Dad, pues, a la lengua suelta. EL CAPITÁN: Es, pues, el caso, señor, que acerté en Alejandría a entrar con el mejor día, y con el sino mejor.
Los buenos habitantes de la imperial ciudad de los Incas miraban con tal respeto al franciscano, que no se encontró enlre ellos motilón que no creyese, á pie juntillas y como ver- dad evangélica, cuanta palabra salía de los inspirados labios del recoleto.
El virrey del Perú encomendó entonces al arequipeño don José Manuel de Goyeneche la pacificación del territorio suble- vado; y el brigadier de los reales ejércitos, después de derrotar á los patriotas en la recia batalla de Guaqui, se dirigió sobre Cochachamba, donde nuevamente fueron vencidos los insur- gentes en la sangrienta acción de Viluma, quedando la ciu- dad á merced del vencedor, quien no anduvo parco en castigos y estorsiones.
Artículo 4.- Principios.- Para la aplicación de esta Ley y de lo s contratos que de ella deriven, se observarán lo s p rincipios de l egalidad, trat o ju sto, igual dad, calidad, vige ncia tecnoló gica, oportunidad, concurrencia, transparencia, publicidad; y, participación nacional.
Como sucede hoy mismo en los pueblos de la costa, la festivi- dad de ciertos santos se celebraba con fuegos de artificio, no- villos y gallos, espectáculos que también tenían lugar en la elección de prelados ó en conmemoración de sucesos faustos.
El número de los conde.» llegó á 44, excluido el de San Donas que fué sólo viz- conde, el único que había en el Perú, y á quien la vulgari- dad denominaba conde.
Mas antes convocó en aquellos llanos frente a él capitanes y barones, y, a fin de que oírlo puedan los britanos, subió a un alto, y les dijo estas razones: «Señores, levantad a Dios las manos y dad gracias que os traiga a estas regiones para que, luego de fatiga breve, sobre toda nación, vuestro honor leve.
He aquí su ruego a los dioses cuando pedían, he aquí el gemido de sus corazones: “¡Salve, Bellezas del Día, Maestros Gigantes, Espíritus del Cielo, de la Tierra, Dadores del Amarillo, del Verde, Dadores de Hijas, de Hijos! Volveos, esparcid el verde, el amarillo, dad la vida, la existencia, a mis hijos, mi prole.
Artículo 6°- En Afganistán se respalda y alienta la activi­dad de los sindicatos, organizaciones femeninas y juveniles, científicas, culturales, artísticas y otras organizaciones socia-les democráticas de masas, que agrupen a obreros, campesi­nos, artesanos, intelectuales y otras capas de la población, a fin de lograr una mayor organización y un más alto desarrollo de su actividad social y laboral, incorporarlos a la labor de materialización de los objetivos y tareas de la Revolución de Abril y asegurar sus intereses específicos.
Deduzca él del polvo áfrico y de las estrellas 200 rielantes su número antes: el que enumerar quiere de vuestro juego los muchos miles. Jugad como os plazca, y en breve hijos libres dad.
Ahora que estáis enterados de nuestros sentimientos, dad vuestros votos, y sino os conformáis con nuestra propuesta, decid libremente lo que juzguéis mejor para nuestro bien, seguros, que lo que determinéis en esta Asamblea, será hecho y seguido por nuestra parte con el mayor celo y con el mayor empeño, como si vuestra determinación fuera la misma que os proponemos.
CELESTINA Mucho mejor es dejarlo, como me vuelva el bolsillo, por no hacer ruido. DON LUIS Volando, dad luego esos cien escudos. TACÓN Venlos aquí.