óbolo

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óbolo

(Del gr. obolos, moneda griega de escaso valor.)
1. s. m. Cantidad pequeña con que se contribuye para un fin determinado. donativo
2. HISTORIA Peso que se usó entre los antiguos griegos y que equivalía a unos 6 decigramos.
3. HISTORIA Moneda de plata de los antiguos griegos.
4. FARMACIA Peso de medio escrúpulo, equivalente a 12 granos.

óbolo

 
m. fig.Cantidad exigua con que se contribuye para un fin determinado.
Traducciones

óbolo

mite

óbolo

obolo

óbolo

SMmite, small contribution
óbolo de San PedroPeter's pence
Ejemplos ?
FILOCLEÓN: Pero se me olvidaba lo más delicioso: cuan­do entro en casa con el salario, todos corren a abrazarme, atraídos por el olorcillo del dinero; en seguida mi hija me lava, me perfuma los pies y se inclina sobre mí para besar­me; me llama «papá querido» y me pesca con la lengua la moneda de tres óbolos que llevo en la boca.
BDELICLEÓN: ¿No es esclavitud, y grande, el ver a todos esos bribones y a sus aduladores ejerciendo las princi­pales magistraturas y cobrando sueldos soberbios? ¡Tú, con tal que te den los tres Óbolos, ya estás tan contento!
24 En el año del jubileo, volverá la tierra á aquél de quien él la compró, cuya es la herencia de la tierra. 25 Y todo lo que apreciares será conforme al siclo del santuario: el siclo tiene veinte óbolos.
Y es doloroso, ciuda­danos, que quien nunca peleó, quien nunca se hizo una am­polla manejando el remo o la lanza en defensa de la ciudad se apodere así de nuestro salario. Por tanto, opino que, en adelante, quien no tenga aguijón que no cobre los tres Óbolos.
FILOCLEÓN: Ese vestido no me conviene en modo algu­no. El otro día me ensucié tanto atracándome de peces fri­tos, que tuve que pagar tres óbolos al quitamanchas.
Había en nuestra Hipona un anciano llamado Florencio, hombre devoto pobre que se sustentaba con lo que producía su oficio de sastre; había perdido su capa, y no tenía con que comprar otra; púsose en oración delante de los veinte mártires, cuya Iglesia, con, sus reliquias, tenemos mi célebre y suntuosa; pidió en voz clara y perceptible que le vistiesen; oyeron su ruego unos mancebos que se hallaron allí casualmente, y burlándose de él, cuando se marchó le siguieron dándole vaya, como a quien había pedido a los mártires cincuenta óbolos para comprar la capa.
Pero andando el sastre sin responder una sola palabra, vio en la costa un pez muy grande palpitando, que le había arrojado sí el mar, y con la ayuda de aquellos mancebos le cogió y vendió a un bodegenero que se llamaba Carchoso buen cristiano, diciéndole lo que había sucedido, en trescientos óbolos, pensando comprar con ellos lana, para que su mujer le hiciese como mejor pudiera alguna ropa con que vestirse.
Si de hombre se ha convertido de repente en cuervo puede conjeturarse sin dificultad, que nos abandonará para irse con los cuervos. SOSIAS: Habría de darte dos óbolos por tu habilidad para interpretar los sueños.
46 Y por los rescates de los doscientos y setenta y tres, que sobrepujan á los Levitas los primogénitos de los hijos de Israel; 47 Tomarás cinco siclos por cabeza; conforme al siclo del santuario tomarás: el siclo tiene veinte óbolos: 48 Y darás á Aarón y á sus hijos el dinero por los rescates de los que de ellos sobran.
Había reci­bido un dracma para los dos y fuimos a la pescadería, don­de lo cambió en calderilla; luego en vez de darme mi parte, me puso en la mano tres escamas; yo creyendo que eran tres Óbolos, las escondí en la boca; pero ofendido por el olor las arrojé enseguida y le cité a juicio.
FILOCLEÓN: ¡En diputación! ¡Pero si yo jamás he ido a ninguna parte, como no haya sido a Paros, lo cual me valió dos Óbolos! BDELICLEóN: Cuenta, por lo menos, como Efudion lu­chó al pancracio valerosamente con Ascondas; y aunque viejo encanecido, conservaba puños y riñones de hierro, ro­bustos flancos y una fortísima coraza.
Y Jesús le indicó: Tu curación no es tan difícil como crees. El viejo dijo: Nada poseo más que un pedazo de pan y dos óbolos. Jesús comenté, festivo: ¡He aquí el descendiente de gentes ricas en extremo!