Ejemplos ?
-Sí; el Papa en persona -no como hoy su estatua, sino él mismo, en carne y hueso, porque todavía Roma le pertenece- es quien, en presencia de una multitud que palpita de entusiasmo, va a arrodillarse allí, delante la cuna donde, sobre mullida paja, descansa y sonríe el Niño.
- ¿Qué manda V.?--le preguntó, deseando ser útil al que había devuelto la felicidad a su familia. - ¿Conoce V. a Parrón? -le preguntó él mismo-. - No lo conozco. - ¡Te equivocas!
Lo que naturalmente respetaron fue el interior de sus bolsillos, donde tal vez había cartas o tarjetas que declarasen su nombre y las señas de su casa; declaraciones que esperaban en Dios podría hacerles él mismo, cuando recobrase el conocimiento y la palabra, en señal de que le quedaban días para vivir.
Es por lo tanto, con cierta alarma que noto, en las observaciones que el Honorable Senador me dedicó, falta de claridad no sólo en los juicios, sino también en las bases estrictamente jurídicas de sus argumentaciones, y sentiría que su limpio prestigio de jurista, que jamás debió ser empañado, sufriera los ataques de quién menos se podría esperar: de él mismo...
Es el más bello, porque primeramente, Phaidros, es el más joven de los dioses, y él mismo prueba lo que digo, puesto que en su carrera se escapa a la vejez, y eso que su carrera va bastante de prisa, como se ve, más de prisa al menos de lo que nos conviene.
El único parecido que existe es que cuando se admite como verdadero un razonamiento sin saber el arte de razonar, sucede más tarde que parece falso, séalo o no, y muy diferente de él mismo.
que, sigún parece, él mismo, él en persona, en cuantito llegó a Málaga se vistió de pontificá y se fue en busca del bato de la Tururú y le pidió la Tururú como Dios manda pa su primer banderillero.
Pero vamos, Critón, obedezcámosle con agrado. Que me traigan el veneno si está preparado, y si no que lo prepare él mismo. Pero se me figura, Sócrates, que el Sol está todavía sobre los montes y aún no se ha puesto: sé que muchos no apuraron el veneno hasta mucho tiempo después de recibir la orden; que comieron y bebieron cuanto les plugo, y que algunos hasta disfrutaron de sus amores; por esto no tengas prisa.
Ella es la que lo tiene ahora en su poder: como D no sabe que la carta no está ya en su tarjetero, proseguirá con sus presiones como si la tuviera. Así provocará, él mismo, su ruina política.
Y afirma que en su tiempo vio decendientes de Junio que se parecían a la estatua, y que ella los legitimaba con el semblante. Discurso Yo juzgo que no importa probar que fue su pariente, cuando ninguno sabrá probar que no fue él mismo.
Mas no pudiendo él mismo usar la traza, pues bate junto al padre el enemigo que al rey de Francia Carlos amenaza, a este Odorico ordena ir conmigo, que entre sus más amigos tiene plaza de serle el más estrecho y más amigo; y así debía de ser, si se prescribe que es más amigo aquel que más recibe.
Es, en fin, la gloria de los dioses y de los hombres, el mejor y más hermoso de los dueños a quien todo mortal debe de seguir y repetir en loor suyo los himnos que él mismo canta para derramar la dulzura entre los dioses y entre los hombres.