Écija

Écija

 
Mun. de la prov. española de Sevilla, cab. de p. j.; 37 565 h. Agricultura, ganadería e ind. derivada. Centro comercial.
Ejemplos ?
-exclamó con acento sordo el Cañamones, al cual a medida que hablaba el de Écija íbasele ensombreciendo más y más el atezado semblante.
-Yo soy er Tano de Écija, ¿sabe usted?, er Tano de Écija. Y er Tano de Écija es el primer cantaor de seguirillas, y de soleares, y de serranas, y de carceleras, y de polos y de medios polos que hay bajo er sol, y bajo la luna y bajo el lucero matutino.
-Pos señó -dijo Pepa, no sin dejar escapar previamente un suspiro-, cuento y cuento que era un padre que se había dio a las Américas, dejando aquí a su mujer, que tenía una hija y un hijo, que se parecían como dos gotas de agua a otras dos, a mí y a mi hermano Juan Antonio. -¿Y vivía esa madre con sus dos hijos en Écija?
Diego Fernández de Biedma, Señor de la casa de Biedma en este Reino de Galicia: se graduó de Doctor en Decretos; obtuvo el arcedianato de Écija, dignidad en la Santa Iglesia de Sevilla, de donde salió electo para Obispo de Jaen en 17 de Julio de 1368, cuya Iglesia gobernó 14 años como buen pastor; visitó luego su rebaño; reparó y edificó, á sus expensas, su Iglesia catedral, á quien dejó por heredera al fin de sus dias, con esta cláusula.
Vamos, hombre, lo que yo hablo es más verdá que la luz, y aquí aonde usté me ve, al parecer tan de uñas con el sastre y con er zapatero, si yo quisiera tendría la mar de ternos de elasticotín y ea diamante como un melón y la pechera bordá y las pretinas bordás y jasta los carcetines bordaos; pero es que ca uno es como es ca uno, y yo soy como me parió mi madre, y si bien yo tengo cuando quiero una sucursá der Banco en la campanilla, yo soy hombre mu raro y mu cabezón, y yo no canto más que cuando mi gusto me dice: «Canta», ¡y como yo allí, en Écija...
-Ya verá usté como no dice usté eso cuando yo le diga a usté que na más que pa platicar con usté me he vinío yo de Ecíja, porque yo no he venío de Écija más que pa cantarle a usté lo que usté irnora, u sea que jace ya un año cuasi que se descorgó por mi pueblo una gachí que me miró una vez y me tuvo tábiro una temporá, una gachí argo parienta de usté, Lolilla la Miraflores.
-Pos bien: si usté se empeña en lastimarme un ala del corazón, yo me vengo de Écija, dejo allí mis cuatro olivos y mis cuatro jigueras y me vengo aquí, y ya aquí encomienzo a dar jipíos, y no van a llamarlo a usté a cantá, ni manque lo recomiende er Gobierno.
El Cañamones quedó pensativo durante algunos instantes, miró después con escrutadora intensidad al de Écija, y -¿Me da usté su palabra de hombre de que esa carta se la ha escrito a usté mi prima?
-díjole el de Écija con expresión complacida, y después, y mirando maliciosamente a su rival, le preguntó: -Y qué, ¿entonces hacemos o no el tratillo que yo pensaba jacer con usté, mozo güeno?
La principal unidad hidrográfica que nos ocupa la forma el río Genil que atraviesa el término municipal en dirección este/oeste hasta llegar a Écija, en donde toma dirección norte.
Limita al noroeste con la provincia de Córdoba, al sur con la Sierra Sur de Sevilla y al oeste con la Campiña de Carmona. Écija se encuentra más cerca de Córdoba, que de la capital provincial Sevilla.
Entre los numerosos arroyos que existen en la pequeña cuenca hidrográfica del Genil, dentro del término de Écija, destacan por la margen derecha los del Salado de Gilena y Cabra, este último marcando la frontera del término municipal, y por la izquierda Río Blanco.