zarpa


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zarpa

1. s. f. ZOOLOGÍA Mano con dedos y uñas afiladas de ciertos animales el león le hizo una herida con la zarpa.
2. coloquial Mano de persona ¡no me toques con estas zarpas tan sucias!
3. NÁUTICA Acción de zarpar un barco.
4. Lodo o barro que se queda pegado en la parte baja de la ropa. cazcarria
5. ARQUITECTURA Parte que, en la anchura de un cimiento, excede a la del muro que se levanta sobre él.
6. echar alguien la zarpa coloquial 1. Manos o uñas de las personas: en cuanto vio el juguete, el niño le echó la zarpa. 2. Apoderarse de una cosa con violencia o engaño: el ladrón le echó la zarpa al bolso de la chica.

zarpa

 
f. Acción de zarpar.
Cazcarria.
zool. Mano con dedos y uñas de ciertos animales.

zarpa

('θaɾpa)
sustantivo femenino
1. pie o mano de animal con uñas corvas y duras las zarpas del tigre
2. mano de alguien ¡Saca tus zarpas de la mesa!
a. conseguir violentamente algo con las manos El ladrón le echó las zarpas al bolso y salió corriendo.
b. conseguir algo muy deseado Quiero echarle las zarpas a los libros de papá.
Sinónimos

zarpa

sustantivo femenino
Traducciones

zarpa

urpa

zarpa

paw, claw

zarpa

poot, klauw

zarpa

dráp, tlapa

zarpa

klo, pote

zarpa

eläimen kynsi, käpälä

zarpa

kandža, šapa

zarpa

かぎづめ, 動物の足

zarpa

동물의 발, 발톱

zarpa

klo, pote

zarpa

łapa, pazur

zarpa

garra, pata

zarpa

klo, tass

zarpa

กรงเล็บ, อุ้งเท้า

zarpa

pençe

zarpa

chân động vật, vuốt

zarpa

zarpa

SF
1. [de león, tigre] → paw [de persona] → paw, mitt
echar la zarpa a algoto get one's hands on sth
2. [de barro] → splash of mud
Ejemplos ?
Soy muy desgraciado, puesto que perdí tres hijos. Al mayor lo mató la odiosísima comadreja, echándole la zarpa por un agujero. Al segundo lleváronlo a la muerte los crueles hombres, con novísimas artes, inventando un lígneo armadijo que llaman ratonera y es la perdición de los ratones.
La tigre ufana Respira a pulmón lleno, Y al verse hermosa, altiva, soberana, Le late el corazón, se le hincha el seno. Comtempla su gran zarpa, en ella la uña De marfil; luego toca El filo de una roca, Y prueba y lo rasguña.
Por vía de ensayo hubo una ocasión en que, mirándonos unos a otros y comprendiéndonos perfectamente, echamos la zarpa a los faldones del frac con ánimo de desgarrarlos; pero viéndolo su alteza, erizados sus pelos de coraje y apretando la badana contra nuestra frente hasta arrancarnos lágrimas de dolor, nos despojó de la prenda como indignos de usarla cada día, y mandó que se guardara, nueva siempre y entre esencias, para las grandes solemnidades.
En cuanto a Roma, la magnífica cruel, la que se divertía despanzurrando infelices con la zarpa de sus felinos, tuvo sabias instituciones benéficas y poderosas corporaciones gremiales.
Y los alguaciles, haciéndose compadres de los jugadores, como es de estilo en percances tales, los dejaron escapar por los desvanes, limitándose, para llenar el expediente, a echar la zarpa a dos de los menos listos.
Hoy, a Dios gracias, hemos dado de mano a esas antiguallas, y al pie del altar mayor se le echa la zarpa encima al prójimo que se descantilla; y aunque en la Constitución reza escrito no sé qué artículo o paparrucha sobre inviolabilidad del hogar doméstico, nuestros gobernantes hacen tanto caso de la prohibición legal como de los mostachos del gigante Culiculiambro.
A ese tiempo regresaba Mogollón, escudillas en mano, muy ajeno de pensar que su zahurda estaba honrada con visita de tan alto fuste. -¡Ah, negro pájaro pinto! -le dijo Espantaperros echándole la zarpa al cuello-. Date preso.
Pero se detuvo en el umbral, aterrado como ante una visión: allí estaba él, en la pared de enfrente, con otro fariseo de su clase, sonriendo los dos como si les complaciera el terror del muchacho. Intentó escapar; pero inmediatamente sintió la velluda zarpa en el cuello y fue zarandeado, con acompañamiento de...
Vivimos bajo la zarpa del raposo del Norte, se respira apenas temiendo provocar el enojo de un déspota senil; la autonomía y la libertad son para el pueblo de México dos miserables paradojas, y así se piensa en fiestas conmemorativas de hechos que fueron dignos y gloriosos.
Cuéntase que, siendo comandante, recibió del Ministerio de la Guerra órdenes para proveer á su regimiento de caballa- da, procurando recobrar los caballos que hubieran pertenecido al ejército y que se encontraran en poder de particulares. Don Agustín echó la zarpa encima á cuanto bucéfalo encontró en la ciudad.
En una de sus salidas quiso vender periódicos; pero apenas lanzó los primeros gritos, ya tenía en el cuello la zarpa de un tío bigotudo, de aquel mismo de quien decía en la cárcel la gente «de la marcha» que poniéndole dos o tres duros en la mano era capaz de no ver el sol en mitad del día y de dejar que robasen un reloj en sus mismas narices.
Para don Zacarías no alcanza más que uno que se cayó al suelo en el momento de la distribución. -Bueno serás tú cuando aquí te han dejado -exclama con amargura y echándole la zarpa el pobre señor.