zapata

zapata

1. s. f. Calzado que llega a media pierna.
2. MECÁNICA Pieza del freno de algunos automóviles, que actúa por fricción sobre el eje o contra las ruedas para impedir o moderar su movimiento.
3. Pedazo de cuero que se pone debajo del quicio de la puerta para que ésta no rechine o roce.
4. ARQUITECTURA Pieza puesta sobre una columna u otro elemento arquitectónico para sostener la viga que lo cubre.
5. NÁUTICA Tablón que se clava en la cara inferior de la quilla para defenderla de las varadas.
6. NÁUTICA Pedazo de madera que se pone en la uña del ancla para proteger el costado de la embarcación o llevar el ancla por tierra.

zapata

 
f. Calzado que llega a media pierna.
Pedazo de cuero que se pone debajo del quicio de la puerta para que no rechine.
ingen. mecán. zapata de freno Placa metálica arqueada, forrada por su cara de rozamiento con una lámina, llamada ferodo, cuyo frote con el tambor produce el frenado.
Traducciones

zapata

zapata

zapata

shoe

zapata

SF
1. (= calzado) → half-boot
2. (Mec) → shoe
zapata de freno, zapata de frenosbrake shoe
Ejemplos ?
A Madero, y su ideal democrático. Y a Zapata, con su convocatoria a la justicia social. Vamos, amigas y amigos, vamos a esta campaña con las propuestas de la Revolución Mexicana para nuestro tiempo.
Se procedió desde luego a comunicarme con Emiliano Zapata por conducto del llamado general y licenciado Feliciano Palacios, secretario del mencionado Zapata, quien tenía algunos días de estar en nuestro destacamento, ultimando los arreglos para que yo y mi gente desconociéramos al Supremo Gobierno, recibiendo más tarde instrucciones.
La delegación del EZLN insiste en señalar la falta de solución al grave problema agrario nacional, y en la necesidad de reformar el Artículo 27 Constitucional, que debe retomar el espíritu de Emiliano Zapata, resumido en dos demandas básicas: la tierra es de quien la trabaja, y Tierra y Libertad.
El Banco Nacional Obrero ha llevado a cabo la organización de las primeras cooperativas de participación estatal, siendo la más importante la que se constituyó para explotar el Ingenio Emiliano Zapata construido en Zacatepec, Mor., durante el año de 1937 y primeros meses de 1938, con fondos del Gobierno Federal.
A las 13 horas salí en automóvil con el señor licenciado Eduardo Suárez, secretario de Hacienda, y otros colaboradores hacia el ingenio azucarero de Zacatepec, que llevará por nombre “Emiliano Zapata”, instalado por el Gobierno Federal con fines sociales a favor de los ejidatarios de la zona.
Yo estoy hablando de un niño indígena, en lugar de hablarles del ponte trucha, del agandalla pa que no te agandallen, del uca, uca el que se lo encuentra se lo emboruca, del presta pa´la orquesta, del cumple la ley carnal, pero la de ley de herodes y como quiera te chingas y te jodes, del rencor estéril, del cinismo hecho carrera con doctorado incluido, del changarro, del vocho, de la tele, del pueblo-unido-invariablemente-será-vencido, del si-zapata-viviera-con-nosotros-se-aburriera.
Usted se está equivocando demasiado, con la decisión que ha tomado en contra de nosotros, usted cree que matando a los zapatistas de Chiapas o matando al subcomandante Marcos puede acabar con esta lucha, no señor Zedillo, la lucha zapatista está en todo México, Zapata no ha muerto, vive y vivirá siempre.
Guiados por esa ideología y los sueños de Hidalgo, de Morelos, de Juárez, de Zapata y de Villa, finquemos la nueva estructura política de nuestra Nación: que la riqueza sea distribuida sin privilegios, que cada mexicano disfrute de lo que su esfuerzo merece y que sus doctrinas no se pierdan, sino que lleguen hasta la consecución de los fines señalados por quienes determinaron su vida en la búsqueda de su realización.
Las tácticas militares que empleamos no fueron aprendidas de la insurgencia centroamericana, sino de la historia militar mexicana, de Hidalgo, Morelos, Guerrero, Mina, de la resistencia a la invasión yanqui en 1846-1847, de la respuesta popular a la intervención francesa, de las grandes gestas heroicas de Villa y Zapata, y de las luchas de resistencia indígena a todo lo largo de la historia de nuestro país.
A las 8 A.M. Zapata, con sus fuerzas compuestas aproximadamente de cuatrocientos hombres, entró a este punto comunicándome que fuerzas constitucionalistas en número de tres mil avanzaban con objeto de atacarnos; a la vez, daba órdenes a otras fuerzas de él para que salieran a combatirlas y dándome órdenes a mí para que permaneciera en mi lugar, posesionándose Emiliano con su escolta en la Piedra Encimada, para repeler un ataque.
me encontraba en la hacienda con Castrejón, Palacios, Bastida y otro general cuyo nombre no recuerdo, el cual salió a llamar a Emiliano Zapata, llegando el ciudadano capitán Salgado en ese momento.
Y a la firmeza de ello que, en virtud de este poder hiciere, obligaron los Propios y Rentas de esta Ciudad y sus personas para que se lo hagan cumplir como por sentencia pasada en cosa juzgada. Y así lo otorgaron y firmaron, siendo testigos Alonso Sánchez, Diego Zapata y Antonio Sánchez.