Ejemplos ?
La red hidrográfica, definida por un acusado estiaje y régimen pluvial, está compuesta fundamentalmente por el río Guadámez y algunos afluentes que discurren por el término con una orientación SE-NO, como el conjunto de las sierras de las que proceden. En el borde norte, en el límite con Zalamera, el embalse de este término casi alcanza su límite municipal.
Cuando intentábamos insinuar, sin concederle mayor importancia, que verdaderamente el negro era lo que mejor le sentaba, contestaba con una sonrisa suplicante y zalamera de niña a la que quisieran quitar un caramelo: "Me gusta tanto arreglarme"».
Nastarán (نسترن): «rosa silvestre». Nazanín (نازنین): «hermosa, bella, delicada». Nazlí (نازلی): «zalamera, coqueta» (azerí). Nazí (نازی): «zalamera, coqueta».
Adrian Hennigan de la BBC destacó el trabajo de Burton y el guionista John August debido a sus proyectos paralelos El planeta de los simios y respectivamente, sintiendo que era una celebración al arte de la narración, un profundo drama, y "optimista sin ser demasiado sentimental; romántica sin ser empalagosa; conmovedora sin ser zalamera".
Ella entrega el Bhelliom a Sparhawk en El Caballero de Rubí después de la pelea contra Ghwerig, y también lo rescata del fondo del océano en Los Seres Fulgentes. Aphrael tiene un gran poder de convencimiento, suele ser zalamera, malcriada y puede salirse con la suya en todo momento.
Tema popular era el señorito rico, hijo del dueño del ingenio, que aunque comprometido con una joven de su clase, cortejaba a la joven mulata, zalamera y atrevida, con quien tenía amores prometiéndole matrimonio.
Estas palabras son del anciano del pueblo y cuidador del santuario, Nahratch Yeplayev: "Todos sabemos porque habéis venido -queréis pervertirnos, cambiarnos nuestras viejas creencias por vuestra adulación zalamera y dañar y destruir a nuestro reverenciado " Supervisor ", pero todo será en vano, puesto que para eso deberíais quitarnos nuestras cabezas, y eso no os lo dejaremos hacer" (Novitsky: 92-93) Novitsky describe el ídolo antes mencionado como: "El ídolo estaba tallado de madera, vestido de ropas verdes, la cara estaba cubierta de hierro blanco, una piel de zorro negro cubría su cabeza; el santuario entero, especialmente su lugar, que era el más grande de todos, estaba decorado con paño púrpura.
La dama salió al encuentro de su esposo, radiante de alegría y colgándosele del cuello, zalamera y coqueta, le dijo: -Perico, por fin Aguascalientes es independiente… ¿verdad mi general…?
¿Qué le pasa a la presona más quería que Dios puso en sus pejuares? -le preguntó con voz zalamera. El viejo, a la caricia del único ser que hacíale grato el triste invierno de su vivir solitario, sintió que el secreto de su traición forcejeaba por brotar en sus labios, y no sintiéndose con fuerzas para oponerse a aquella expansión de su angustiado espíritu: -Pos sí -dijo con voz turbada-; me pasa algo que no sé cómo decírtelo, y es que me parece que al cabo de cuasi ochenta años de estar mirando a toíto er mundo cara a cara, voy a arrematar por no poer mirar ni a mi sombra frente a frente.
Ni en romerías ni en ferias se tropieza usted a esos hijos del Egipto, o esos parias, o lo que sean, con sus marrullerías y su chalaneo, y su buenaventura y su labia zalamera y engatusadora...
El le prometió las estrellas de los cielos y todo aquello prometido por los que quieren conseguir algo. Luisa se dejo vencer con la palabra zalamera de su enamorado y sin casarse, se hizo esposa de él.
-¡Dulce padre mío! -dijo la hija menor, que era muy zalamera-, ¿no podría saber quiénes son los ilustres forasteros? -Bueno -respondió el Rey, tendré que decírtelo.