zaga


También se encuentra en: Sinónimos.

zaga

(Del ár. saqa, retaguardia de un ejército.)
1. s. f. Parte trasera de una cosa.
2. DEPORTES Defensa o retaguardia de un equipo la zaga madridista estuvo muy eficaz durante todo el partido.
3. Carga que se coloca en la parte posterior de un carruaje.
4. a la zaga o en zaga loc. adv. Atrás, detrás ya cansado, se quedó a la zaga de los demás corredores.
5. no ir o quedarse a la zaga coloquial No ser inferior una persona o cosa, en una determinada cualidad, a otra si ella es guapa, su madre no se queda a la zaga.

zaga

 
f. Parte posterior de algunas cosas.
Carga que se acomoda en la trasera de un carruaje.
m. El postrero en el juego.
A, a la, o en, zaga. loc. adv. Atrás o detrás.

zaga

('θaγa)
sustantivo femenino
parte posterior de un grupo de cosas o personas la zaga de la procesión
detrás de alguien o algo siguiéndolo un perro a la zaga de su presa
no quedarse atrás en alguna cualidad El joven piloto no se queda a la zaga de los más experimentados.
Sinónimos

zaga

sustantivo femenino
(deportes) defensa, línea de contención.

zaga:

retaguardiatrasera,
Traducciones

zaga

hinter

zaga

dietro

zaga

achter

zaga

za

zaga

зад

zaga

背后

zaga

背後

zaga

za

zaga

takana

zaga

מאחורי

zaga

뒤에

zaga

bakom

zaga

SF
1. (= parte trasera) → rear
a la zagabehind, in the rear
A ha quedado muy a la zaga de BA is well behind B
A no le va a la zaga a BA is every bit as good as B
no le va a la zaga a nadiehe is second to none
dejar en zagato leave behind
2. (Dep) → defence, defense (EEUU)
Ejemplos ?
«En realidad él era un canalla, pero yo no le iba a la zaga; la diferencia quizá consistiría en que él no experimentaba curiosidad por sus bajas pasiones como la sentiría yo.
El radicalismo no quedará a la zaga En esta época de tránsito entre las viejas fórmulas económico-sociales y las nuevas que se modelarán en el futuro, el radicalismo no quedará a la zaga de la profunda revolución que se está operando en el mundo, porque sus hombres están bajo el influjo transformador de la doctrina del partido que no reconoce otros limites que los impuestos por la moral, la razón, la justicia, la libertad y los ideales de la nacionalidad.
(Se trata de una « realidad » que pone a Alemania muy a la zaga de todas las naciones civilizadas.) Como todo el que adquiere por un chelín un carnet puede ser afiliado de la Asociación, como los franceses (ditto Y también.
Y, mientras que tiramos las cortinas y tiendas en aquel lugar alzamos, dispusimos los fuegos y cocinas y mesas con manteles preparamos, corría el rey las selvas convecinas a la busca de cabras o de gamos; trayendo a dos criados a su zaga, para que el porte del carcaj se haga.
Por lo demás el cochecito es un bijou, o para hablar en español un chiche, y hecho para viaje; en cuyo caso el asiento del pescante se pone atrás en la zaga, con sus tornillos que tiene a este efecto, y sirve así para que vayan dos criadas, y el cochero monta entonces sobre uno de los caballos.
Sus ojos se pusieron rojos y brillantes como dos rubíes; no se quedaron en zaga los de su contrario, que se pusieron como dos carbunclos.
Esta asamblea, en pleno ejercicio de su soberanía, será la que finalmente decida, pero me gustaría formular algunas consideraciones que tratarán de demostrar que quienes militamos en las filas de los trabajadores al servicio del Estado nunca estuvimos a la zaga del movimiento revolucionario.
Nuestro lecho florido, de cuevas de leones enlazado, en púrpura tendido, de paz edificado, de mil escudos de oro coronado. 16. A zaga de tu huella las jóvenes discurren al camino, al toque de centella, al adobado vino, emisiones de bálsamo divino. 17.
En el poder otorgado a Juan Salvador por los señores de ingenios de Zaruma, el 6 de Agosto de 1588, nos encontramos con los siguientes nombres: Alejo Martínez de Ola-zaga, Teniente de Corregidor y Justicia Mayor de las Minas y señor de ingenios en ellas; Francisco Carreño; Juan Salvador; Antonio Hernández; Juan de Montesdoca; Juan de Andino; Francisco Suárez; Luis Beltrán de Arcos, en nombre de Rodrigo de Arcos y como su administrador de ingenios; Miguel Ambulude; Alonso Sánchez Cabrera, y Diego López, en nombre de Gaspar Jiles.
Un paje de aristocrática librea que iba a la zaga del coche abrió la portezuela y bajó el estribo, descendiendo dos clérigos y tras ellos un obispo.
«Realizó su intento -dice Lavalle- con grande escándalo de la aristocracia de Lima; recorrió las calles y la Alameda en una soberbia carroza cubierta de dorados y primorosas pinturas, arrastrada por cuatro mulas conducidas por postillones brillantemente vestidos con libreas galoneadas de plata, iguales a las de los lacayos que montaban en la zaga.
En cuanto a su castillo, era su vivo retrato en todo..., menos en lo fuerte; mas por lo que toca a soledad y pobreza y altanería, ¡vive Dios que no le iba en zaga!