zafiro


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zafiro

(Del ár. safir.)
1. s. m. MINERALOGÍA Piedra preciosa de color azul, y gran dureza, variedad del corindón, muy utilizada en joyería.
2. adj. De color azul oscuro.
3. zafiro blanco MINERALOGÍA Corindón cristalizado, incoloro y transparente.
4. zafiro oriental MINERALOGÍA El que es muy apreciado por su brillo.

zafiro

(θa'fiɾo)
sustantivo masculino
mineral de color azul muy duro usado en joyería un anillo con incrustaciones de zafiro
Sinónimos

zafiro

sustantivo masculino
(ciencias naturales) alejandrita azul.

zafiro de agua sustantivo masculino dicroíta*, cordierita, iolita.

zafiro:

corindón
Traducciones

zafiro

Saphir

zafiro

sapphire

zafiro

safiiri

zafiro

saphir

zafiro

ספיר

zafiro

zaffiro

zafiro

safffier, saffier

zafiro

szafir

zafiro

сапфир, cапфир

zafiro

safir

zafiro

safír

zafiro

safir

zafiro

safir

zafiro

サファイア

zafiro

사파이어

zafiro

safir

zafiro

safira

zafiro

safir

zafiro

ไพลินสีน้ำเงินหรือสีฟ้าเข้ม

zafiro

safir

zafiro

ngọc bích

zafiro

蓝宝石

zafiro

Сапфир

zafiro

藍寶石

zafiro

SMsapphire
Ejemplos ?
Hablaba del dolor del amor perdido y que era el arma de la urbe rota por una raza antiquísima que cultivaba el rico rito de la rosa de zafiro.
Era una civilización perfecta y feliz que existió hace más de veinticinco mil años, pero un día su continente se hundió en el mar cuando un hombre llamado Urano y llegado de otro continente, al ver la rosa de zafiro la robó y se la llevó hacia el oriente donde la depositó en un foso que hizo en quién sabe qué parte de todas esas zonas desérticas.
Del sol de topacio La luz se dilata Por todo el espacio Con rayo de plata. La bóveda toda Reviste su giro Con traje de boda, Color de zafiro.
Tú das la caña hermosa, de do la miel se acendra, por quien desdeña el mundo los panales; tú en urnas de coral cuajas la almendra que en la espumante jícara rebosa; bulle carmín viviente en tus nopales, que afrenta fuera al múrice de Tiro; y de tu añil la tinta generosa émula es de la lumbre del zafiro.
Marramaquiz, en tanto, desesperado por las selvas iba para buscar el sabio Garfiñanto, al tiempo que el Aurora, fugitiva de su cansado esposo, arrojaba la luz a los mortales y el Sol, infante en líquidos pañales de celajes azules, mandaba recoger en sus baúles, para poder abrir los de oro y rosa, el manto de la noche temerosa, aunque era todo el manto de diamantes, en el zafiro nítido brillantes ojos del sueño, el hurto y el espanto.
ra del año la estación florida en que el mentido robador de Europa (media luna las armas de su frente, y el Sol todos los rayos de su pelo), luciente honor del cielo, 5 en campos de zafiro pace estrellas, cuando el que ministrar podía la copa a Júpiter mejor que el garzón de Ida, náufrago y desdeñado, sobre ausente, lagrimosas de amor dulces querellas 10 da al mar, que condolido, fue a las ondas, fue al viento el mísero gemido, segundo de Arïón dulce instrumento.
III Los genios que cruzan en numerosas caravanas sobre dromedarios de zafiro y entre nubes de ópalo; las schiwas de ojos verdes como las olas del mar, cabellos de ébano y cinturas esbeltas como los juncos de los lagos; los cantares de los espíritus invisibles que refrescan con sus alas los cansados párpados de los justos, no pasan con una tromba de luz y de colores en el sueño del criminal.
Tú, ave peregrina, arrogante esplendor, ya que no bello, 310 del último Occidente, penda el rugoso nácar de tu frente sobre el crespo zafiro de tu cuello, que Himeneo a sus mesas te destina.
Su compostura más rubicunda que los rubíes, más bellos que el zafiro: 8 Oscura más que la negrura es la forma de ellos; no los conocen por las calles: Su piel está pegada á sus huesos, seca como un palo.
5 De la tierra nace el pan, Y debajo de ella estará como convertida en fuego. 6 Lugar hay cuyas piedras son zafiro, Y sus polvos de oro.
15 No se dará por oro, Ni su precio será á peso de plata. 16 No puede ser apreciada con oro de Ophir, Ni con onique precioso, ni con zafiro.
Y lo que acrecentaba mi indignación hasta convertirla en furor, era ver a la novia, la del rostro angelical, la de los ojos de luz y zafiro, comer con excelente apetito, y escoger con refinada golosina los mejores bocados.