zángano


También se encuentra en: Sinónimos.

zángano, a

(De la voz onomatopéyica zang, que imita el zumbido del abejorro.)
1. s. m. ZOOLOGÍA Macho de la abeja reina, de mayor tamaño, antenas largas y carente de aguijón.
2. s. coloquial Persona holgazana que vive a costa de los demás no tiene trabajo porque es una zángana. gandul, remolón trabajador
3. coloquial Persona desmañada y torpe.

zángano

 
m. zool. Abeja macho. Es de mayor tamaño que la reina y que las obreras y carece de aguijón; no produce miel ni cera. Está destinado a fecundar la reina.
fig.Hombre holgazán.
Hombre flojo, desmayado y torpe.

zángano, -na

('θangano, -na)
sustantivo masculino-femenino
persona que evita trabajar porque no le gusta No hay trabajo que le dure porque es un zángano.

zángano


sustantivo masculino
zoología abeja macho que fecunda la abeja reina El zángano no produce miel.
Sinónimos

zángano

sustantivo masculino
2 (col.)holgazán, haragán, vago, gandul, perezoso, gorrón.
Zángano, holgazán, haragán, vago, gandul y perezoso ponen el acento en la actitud que muestra una persona por trabajar lo menos posible. Gorrón se dice de la persona que, además, es parásita y trata de aprovecharse del trabajo que hacen los demás.
Traducciones

zángano

търтей

zángano

Drohn

zángano

drone

zángano

kuhnuri

zángano

faux-bourdon

zángano

here

zángano

ape mascule

zángano

fuco, scroccone

zángano

雄蜂

zángano

tranas, trãnas

zángano

dar

zángano

truteń

zángano

zangão

zángano

trântor

zángano

trot

zángano

drönare

zángano

雄蜂

zángano

/a
A. SM/F
1. (= holgazán) → idler, slacker
2. (= pícaro) → rogue
3. (= pesado) → bore
B. SM (= insecto) → drone
Ejemplos ?
Sí, Julian West, millonario, zángano de profesión...
Sin que quepa negar que el varón hereda feminidad de su madre y la mujer virilidad de su padre. ¿O es que el zángano no tiene algo de abeja y la abeja de zángano?
El que así hablaba era un zángano, que se posó sobre una de las flores del rosal del jardín de la casa de Francisco y comenzó a libar néctar.
Eran de una abeja estas palabras. Se detuvo en una de las rosas de la casa de Bartolomé Esteban y chupó el néctar, mientras el zángano la miraba de través.
-preguntó Blindado. -López, el andaluz. -¡Oh, qué bruto! -¡Qué zángano! -¡Un paquidermo! -¡Un rinoceronte! Bustamante se puso como un pavo y dijo con tono humilde: -No crean ustedes...
-Como antes lo he sacado yo, pues el néctar se ha convertido en miel después de haberme alimentado, y la cera no se ha transformado en cirios sino después de haberme servido de celda. Como ves, zángano haragán, trabajando para los demás, trabajo para mí.
Los niños piensan en la abeja al saborear la miel; y cuando las llamas de los cirios brillan como estrellas en el altar de la Virgen, todos saben que yo he producido la cera. No sabiendo qué responder el zángano, levantó el vuelo y continuó su vida de holgazán.
El cajista sale, el redactor deja la sección de diarios económicos, rebusca en los de noticias, fijase en los extractos de la Gaceta, marca algunas disposiciones del Gobierno sobre instrucción, obras públicas, marina, etcétera; vuelve a empuñar la tijera, recorta tres o cuatro pedazos, llama de nuevo al cajista y, poniéndoselos en la mano, le despide diciendo con la misma gravedad de antes: «Sueltos». No siempre se escribe así la sección editorial de un zángano.
Mientras tú, -zángano y pulpo, :hiperbólico parásito :tenebroso- te reservas el derecho de ser libre, :de ser hombre, de ser loco, :de ser genio extravagante, :de dar rienda a tus impulsos; porque Dios así lo quiso, porque Dios así lo manda, :porque Dios te necesita para el logro de sus planes y designios...
El alcalde es un tal y sus compañeros de Municipio unos cuales». Adviértase que el fuerte de todo periódico zángano ha de ser la fiscalización, aparentar siempre recelos y sospechas.
-Porque no podía ser, por dos motivos: porque yo no podía seguir de aquella manera, porque yo no he nacío pa zángano ni pa vivir a costa de mi mujer y porque mi tío...
Ese hombre había, por muchos años, engañado la buena fe de las gentes para arrancarles por medio de una grosera superchería el alimento y el vestido, que le permitían vivir como un zángano sin trabajar.