yerbal


También se encuentra en: Sinónimos.

yerbal

1. s. m. Argent., Par. Plantación de yerba mate.
2. Colomb. Matorral, conjunto de yerbas intrincadas.
Traducciones

yerbal

SM (Cono Sur) yerbatal SM (Andes) → maté plantation
Ejemplos ?
Pero si quiere el café ahora mismo, tengo el agua bien hirviendo... —Después, Aureliana. —Ya está pronto el baño. ¿Vio el yerbal, se­ñor? —No, no alcancé hasta allá. ¿Mucho yuyo?
Y en vez de bajar por esto el respeto que se le profesaba, ascendía antes bien en cálido cariño. En otra época, Roberto y Miguel habían tra­bajado con Morán en el pequeño yerbal de éste.
Así y todo, mientras se continuara asfixiando a las yerbas a razón de mil pies por hectárea, mien­tras se prosiguiera estimulándolas viciosamente por la poda, y agotándolas por el esfuerzo de reposición; mientras se continuara arrancándo­les sistemáticamente su vida misma, vale decir sus hojas, sin permitir que una sola de ellas se perdiera en el suelo a tonificar la tierra esquil­mada y hambrienta, Morán dudaba de que las infinitas plagas que acompañaban a la extenua­ción permitieran a yerbal alguno alcanzar los treinta años de vida.
—No. —Entonces espérese un momento, y veo su famoso yerbal. Y con jovial desenvoltura descendió del ca­ballo, pasó bajo el alambrado de púa sin pin­charse, y reptando y bajando de los grandes troncos caídos, estuvo por fin al lado de Morán.
El monte: la tropa, el rebaño de peones, con sus mujeres y sus pequeños, si se permite la familia. A pie, y el yerbal está a cincuenta, a cien leguas.
Y si no bastara el rebenque para demostrarlo, lo demostraría el revólver del mayordomo. En el yerbal no se habla, se pega. Cuando en plena capital la policía tortura a los presos por «amor al arte», ¿creéis posible que no se torture al esclavo en la selva, donde no hay otro testigo que la naturaleza idiota, y donde las autoridades nacionales ofician de verdugo, puestas como están al servicio de la codicia más vil y más desenfrenada?
Así se come en la mina; ninguna labradora civilizada consentirá en cebar con semejante bazofia a sus puercos. La habitación del obrero del yerbal es un toldito para muchos, cubierto de rama de pindó.
La degeneración más espantosa abate a los peones, a sus mujeres y a sus pequeños. El yerbal extermina una generación en quince años.
El paraje se llama mina, y el peón, minero. La Cámara de Apelación paraguaya ha opinado que el yerbal es una mina. Esta designación terrible es más elocuente que todo.
De noche -¡porque se pena de día y de noche en el yerbal!- alcanza el fogón, verea el ramaje, es decir, lo tuesta en la llama, abrasándose las manos; deshoja la rama destrozándose los dedos; pisa la hoja en el raido, sujetando con tiras de cuero la mole, que llevará a cuestas hasta el romanaje donde será pesada...
No creía en lo que decía Morán, esto va de sí; pero tampoco consideraba perdida su tar­de por haberlo oído y haber visto su yerbal.
V A la tarde siguiente Salvador galopó hasta lo de Morán, y ambos fueron a pie a ver el yerbal ahogado entre una maleza inextricable.