voluptuosidad

(redireccionado de voluptuosidades)

voluptuosidad

s. f. Tendencia o gusto por el placer.

voluptuosidad

 
f. Complacencia en los deleites sensuales.
Cualquier clase de placer.

voluptuosidad

(boluptwosi'ðad)
sustantivo femenino
gusto, complacencia o apariencia sensual Mueve con voluptuosidad las caderas.
Traducciones

voluptuosidad

voluptuousness

voluptuosidad

volupté

voluptuosidad

afa, voluttà, voluttuosità

voluptuosidad

SFvoluptuousness
Ejemplos ?
Ignoro, señores —dijo la hermosa mujer— si habéis oído hablar de la fantasía tan singular como peligrosa del conde de Lernos, pero como cierta relación que tuve con él me puso en el caso de conocer a fondo sus maniobras y, como las encuentro muy extraordinarias, he creído que deberían formar parte del número de las voluptuosidades que me habéis ordenado detallaros.
Nuestros amigos, ya ebrios ante la idea de las voluptuosidades tan de su gusto que los esperaban, terminaron de calentarse la cabeza con una prodigiosa cantidad de vinos y licores, y se levantaron de la mesa para pasar al salón, donde los esperaban los pacientes, en tal estado de embriaguez, furor y lubricidad que no existe nadie seguramente con deseos de encontrarse en el lugar de aquellos desgraciados delincuentes.
Este nuevo libertino no gozaba de más placer que observar por un agujero todas las voluptuosidades un poco singulares que sucedían en una habitación contigua, le gustaba sorprenderlas y encontraba en los placeres de los otros un alimento divino para su lubricidad.
La víspera examina él mismo a las pacientes, el más mínimo defecto las hace desechar; quiere que sean absolutamente modelos de belleza. Llegan conducidas por una alcahueta y se quedan en una habitación contigua al salón de las voluptuosidades.
El lector, que se da cuenta de lo incómodos que nos sentimos en estos comienzos para poner orden en nuestros materiales, nos perdonará que dejemos todavía sin desvelar muchos pequeños detalles. Finalmente se pasó al salón, donde nuevos placeres y nuevas voluptuosidades esperaban a nuestros campeones.
Ahora, por ejemplo, podemos decirle cuál era el objeto de las visitas de la mañana a los aposentos de los muchachitos, la causa que obligaba a castigarlos cuando en estas visitas se encontraba a algunos culpables, y cuáles eran las voluptuosidades que se disfrutaban en la capilla: les estaba estrictamente prohibido a las personas de uno y otro sexo que fueran a los retretes sin un permiso expreso, a fin de que esas necesidades así retenidas pudieran servir a las necesidades de los que lo deseasen.
Entonces los cuatro amigos solamente (los jodedores se retirarán hasta la hora de la reunión general), los cuatro amigos, digo, pasarán al salón, donde dos muchachitos y dos muchachas, que variarán todos los días, les servirán desnudos café y licores; aquél no será todavía el momento en que podrán permitirse voluptuosidades que puedan enervar: habrá que limitarse a la simple broma.
El alma del verdadero filósofo, persuadida de que no puede oponerse a su libertad, renuncia en todo lo que puede a las voluptuosidades, a los deseos, a las tristezas y a los temores, porque sabe que después de los grandes placeres, grandes temores y extremadas tristezas o deseos se experimentan no sólo los males sensibles que todo el mundo conoce, como las enfermedades o la pérdida de los bienes, sino también él mayor y último de los males, tanto mayor porque no se deja sentir.
La Guérin avisó al hombre a quien yo había divertido algunos días atrás en el agujero, y sin decirle que el hombre que contemplaría sabía perfectamente que sería visto, cosa que hubiera interrumpido sus voluptuosidades, le hizo creer que sorprendería cómodamente el espectáculo que iba a ofrecérsele.
Morir, Dios mío, morir así tísica a los veintitrés años, al comenzar a vivir, sin haber conocido el amor, única cosa que hace digna a la vida de vivirla, morir sin haber realizado la obra soñada, que salvará el nombre del olvido; morir dejando el mundo, sin haber satisfecho los millones de curiosidades, de deseos, de ambiciones que siente dentro de sí, cuando el conocimiento de seis lenguas vivas, de dos lenguas muertas, de ocho literaturas, de la historia del mundo, de todas las filosofías del arte en todas sus formas, de la ciencia, de las voluptuosidades de la civilización...
Llaman tanto como quieren a la intemperancia al ser vencido por sus pasiones, pero al mismo tiempo no dominan ciertas voluptuosidades más que por estar sujetos a otras que se han adueñado de ellos y esto se parece mucho a lo que hace un momento he dicho: que son temperantes por intemperancia.
Y tú, Marcia, cuando veías en un joven la prudencia senil, un alma victoriosa de todas las voluptuosidades, purificada y libre del vicio, buscando las riquezas sin avaricia, los honores sin ambición, los placeres sin molicie, ¿creías que podía conservarse largo tiempo?