viuda


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viuda

1. s. f. BOTÁNICA Planta herbácea con tallos ramosos y rojizos, hojas radicales, elípticas y festoneadas, y flores en ramos axilares de color morado con las anteras blancas.
2. BOTÁNICA Flor de esta planta.
3. Mujer que ha enviudado.
4. viuda paradisíaca ZOOLOGÍA Ave paseriforme africana, con el dorso anaranjado, pecho blanco y cabeza y cola negras, que se alimenta de semillas e insectos.
NOTA: Nombre científico: (Steganura paradisea.)

viuda

  (de viudo)
f. bot. Planta de la familia dipsacáceas (Scabiosa maritima), de tallos ramosos, hojas elípticas y fruto en cápsula.
zool. Nombre común de diversas aves del orden paseriformes (géneros Vidua y Steganura), de pico corto y cola larguísima, que ponen sus huevos en nidos de otras aves.
viuda negra Arácnido del orden araneidos (Latrodectes mactans), de gran tamaño, color negro, abdomen globoso y patas finas.

viuda

('bjuða)
sustantivo femenino
1. mujer cuyo esposo ha fallecido La viuda aún llora por su marido.
2. planta de flores morado oscuro La viuda tiene hojas elípticas.
3. flor morada con anteras blancas de esta planta La viuda se da en racimos axilares.
pájaro negro de pico corto y puntiagudo La viuda del paraíso hembra tiene la cola corta.
araña negra con una mancha roja y de picadura ocasionalmente mortal La viuda negra devora en ocasiones al macho después de aparearse.
Traducciones

viuda

widow

viuda

Witwe

viuda

veuve

viuda

vidua

viuda

vdova

viuda

enke

viuda

leskinainen

viuda

udovica

viuda

未亡人

viuda

과부

viuda

weduwe

viuda

enke

viuda

wdowa

viuda

viúva

viuda

änka

viuda

แม่หม้าย

viuda

dul

viuda

bà góa

viuda

寡妇

viuda

SF
1. viuda negra (= araña) → black widow (spider)
2. (Andes, Cono Sur) (= fantasma) → ghost
3. (Andes) (Culin) → fish stew
4. (Caribe) (= cometa) → large kite
V tb viudo
Ejemplos ?
En el piso bajo de la izquierda de una humilde pero graciosa y limpia casa de la calle de Preciados, calle muy estrecha y retorcida en aquel entonces y teatro de la refriega en tal momento, vivían solas, esto es, sin la compañía de hombre alguno, tres buenas y piadosas mujeres, que mucho se diferenciaban entre sí en cuanto al ser físico y estado social, puesto que éranse que se eran una señora mayor, viuda...
- Habla. - Tengo seis hijos... y una infeliz...diré viuda..., pues veo que voy a morir. Leo en vuestros ojos que sois peores que fieras.
Temía la noble viuda, primero por su hija, después por el resto del género humano, y en último término por sí propia; y temía la gallega, ante todo, por su querido pellejo: en segundo lugar, por su estómago y por el de sus amas, pues la tinaja del agua estaba casi vacía, y el panadero no había aparecido con el pan de la tarde, y, en tercer lugar, un poquitillo por los soldados o paisanos hijos de Galicia que pudieran morir o perder algo en la contienda.
¡Yo no he nacido para esas cosas! ¡Viviría tan desesperado, que, por no verme y oírme, pediría a usted a voces el divorcio o quedarse viuda!...
-Pos yo, gracias a Dios y a su Madre Santísima, y en güena hora lo diga, lo que es en lo tocante a eso estoy la mar de sin cudiao, porque es que pa mi Pepa los hombres son mismamente como si fueran escarabajos; no le diré a usté más sino que jace cuatro o cinco días le salió una proporción, pero que una proporción: un tal Manuel el Zurito, que es oficial en la carpintería del señor Frasquito el Pringue, un mozo la mar de bien plantao y la mar de simpático, y pa ser tó flor, jasta no tiée más parentela, según dice él, que una hermana, viuda de un guardacalle...
En este aspecto, podía considerársela como el doble de la famosa Ninon de L'Enclos. Era inmensamente rica, y al quedar viuda por segunda vez, y sin hijos, se acordó de mi existencia en América.
Es para llevarle a mis hijos de comer... soy viuda... Mi esposo murió hace una semana en un accidente de la fábrica donde trabajaba y no nos han dado la indemnización...
Jóvenes Como viuda la vid que en el desnudo campo nace nunca ella se eleva, nunca benigna uva cría, 50 sino su tierno cuerpo doblegando a su inclinado peso ya, ya toca con la raíz lo más alto de su flagelo; a ella no hay un agricultor, no hay que la honre un novillo: mas si acaso la misma ha sido a un marido olmo uncida, muchos agricultores a ella, muchos novillos la honraron: 55 así la virgen, mientras intacta sigue estando, mientras, descuidada envejece.
Y dicho esto, sílaba por sílaba, suspiró profundamente, como muy fatigado de haber hablado tanto, y comenzó a roncar de un modo sordo, cual si agonizase. -¿Duerme usted, Capitán? -le preguntó muy alarmada la viuda. El herido no respondió.
Yo, al verla con tocas de viuda, recordé a la dama del negro velo que había salido de la iglesia en el cortejo de Doña Margarita.
Y, con esto, se despidió de ellas el potentado, dirigiéndoles las frases más cariñosas y expresivas, cual si llevara ya mucho de conocerlas y tratarlas. -¡Excelente persona! -exclamó la viuda, mirando de reojo al Capitán. -¡Muy buen señor!
La joven no vaciló un punto: corrió adonde estaban su madre y la doméstica; explicóles el caso; díjoles que en la calle de Preciados no había ya tiros; tuvo que batallar, no tanto con los prudentísimos reparos de la generosa guipuzcoana como con el miedo puramente animal de la informe gallega, y a los pocos minutos las tres mujeres transportaban en peso a su honesta casa, y colocaban en la alcoba de honor de la salita principal, sobre la lujosa cama de la viuda, el insensible cuerpo de aquel que, si no fue el verdadero protagonista de la jornada del 26 de marzo, va a serlo de nuestra particular historia.