violinista


También se encuentra en: Sinónimos.

violinista

s. m. y f. MÚSICA Persona que toca el violín.

violinista

 
com. mús. Persona que toca el violín.

violinista

(bjoli'nista)
sustantivo
persona que se dedica a tocar el violín profesionalmente El solo de violín fue ejecutado por una violinista de renombre internacional.
Traducciones

violinista

violinist

violinista

violinista

violinista

houslista

violinista

violinist

violinista

Geiger

violinista

viulunsoittaja

violinista

violoniste

violinista

violinist

violinista

バイオリン奏者

violinista

바이올리니스트

violinista

vioolspeler

violinista

fiolinist

violinista

skrzypek

violinista

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violinista

скрипач

violinista

violinist

violinista

นักสีไวโอลิน

violinista

kemancı

violinista

người chơi Violin

violinista

SMFviolinist, fiddler
Ejemplos ?
- I - Ventura había nacido para violinista. Fue esta una convicción común a todos los de su casa desde que tuvo ocho años el futuro maestro.
Euterpe, que había entrado en el año tercero o cuarto de su publicación, volvió a hablar de Ventura Rodríguez, distinguido violinista.
No estaban los sedicientes músicos muy diestros en materia de aires señoriles, pero eran muy amables y pacientes los obsequiosos petimetres; y a fuerza de piafes y silbidos, lograron enseñar al violinista el wals de las patatas .
No así al gaitero, que era de suyo más torpe; pero en cambio, sabía tocar el « Ay, ay, ay, mutillac, » el cual aire se aceptó para rigodón, baile que ni de oídas conocía el violinista.
Me gustaría aprender. - Pues no te será difícil - respondióle el violinista - si haces todo lo que yo te diga. - Sí, músico - asintió el lobo - te obedeceré como un discípulo a su maestro.
En botánica, irregular; en geología, profundo en lo que toca a manchas de barro cogidas en una zona de cincuenta millas alrededor de Londres; en química, excéntrico; en anatomía, asistemático; en literatura, sensacionalista, y en historia de crímenes, único; y además, violinista, boxeador, esgrimista, abogado y autoenvenenador por medio de la cocaína y del tabaco.
Otras veces era la situación económica de la familia la que sacaba a relucir; hablaba de los sacrificios, del capital anticipado para hacerle un violinista eminente.
El violinista iba en cabeza, con su violín engalanado de cintas; a continuación marchaban los novios, los padres, los amigos todos revueltos, y los niños se quedaban atrás, entreteniéndose en arrancar las campanillas de los tallos de avena o peleándose sin que ellos los vieran.
Los demás hablaban de sus asuntos o se hacían travesuras por detrás, provocando anticipadamente el jolgorio; y, aplicando el oído, se seguía oyendo el rasgueo del violinista, que continuaba tocando en pleno campo.
Yo no puedo ya trabajar; o tú vuelves a tocar el violín, o tus padres, tu mujer y tu hijo se te mueren de hambre. Escoge. Ventura escogió retorcerse las entrañas y volver a ser violinista. Entonces fue cuando la cabeza se le llenó de canas.
Para teatro de la fiesta se eligió una pradera separada de la romería por un regato, o por un seto trasparente, pues sobre este punto tampoco están las crónicas muy de acuerdo, y para orquesta se ajustaron, por horas, un violinista y un gaitero trashumantes, de los muchos que había en la romería y acaso los únicos que a la sazón se hallaban desocupados.
Caminaron, pues, juntos un rato, hasta llegar a un claro del bosque en el que crecía un álamo blanco. El violinista ató un largo bramante al cuello de la liebre, y sujetó al árbol el otro cabo.