vidriera


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vidriera

1. s. f. Bastidor o armadura de vidrios con que se cierra el hueco de puertas y ventanas. cristalera
2. Escaparate de una tienda. aparador
3. vidriera de colores La formada por vidrios de distintos colores y dibujos, unidos con varillas de plomo.

vidriera

  (de vidrio)
f. constr. Bastidor con vidrios con que se cierran puertas y ventanas.
(Amér.) Escaparate de una tienda.
Conjunto de cristales montados sobre el marco de una puerta o ventana que sirve como adorno.
b. art. vidriera de colores La formada por vidrios de colores, recortados y unidos convenientemente. Las vidrieras artísticas representan, mediante estos vidrios, figuras y escenas o motivos decorativos; los vidrios se pintan y se someten a un proceso de cocción para vitrificar los colores, después de haber sido cortados de acuerdo con las indicaciones del cartón o dibujo de la obra.

vidriera

(bi'ðɾjeɾa)
sustantivo femenino
1. estructura de cristales coloreados que adorna una puerta o ventana Tomaba fotos de las vidrieras de una iglesia gótica.
2. espacio donde se exhiben mercaderías en las fachadas de los comercios salir a mirar las vidrieras
Sinónimos

vidriera

sustantivo femenino
(América) vitrina (América), aparador (América), escaparate.
Traducciones

vidriera

SF
1. (= puerta) → glass door; (= ventana) → glass window
vidriera (de colores)stained glass window
2. (LAm) (= escaparate) → shop window; (= vitrina) → showcase
3. (Caribe) (= puesto) → tobacco stall, tobacco kiosk
Ejemplos ?
Arrendaron un vasto almacén en la calle de Bodegones, adornando una de las vidrieras con pectorales y cruces de brillantes, cálices de oro con incrustaciones de piedras preciosas, anillos, arracadas y otras prendas de rubí, ópalos, zafiros, perlas y esmeraldas. Aquella vidriera fue pecadero de las limeñas y tenaz conflicto para el bolsillo de padres, maridos y galanes.
Cervantes publicó doce novelas: La Gitanilla, La fuerza de la sangre, Rinconete y Cortadillo, La española inglesa, El amante liberal, El Licenciado Vidriera, El celoso extremeño, Las dos doncellas, La ilustre fregona, La señora Cornelia, El casamiento engañado y el Coloquio de los perros, jactándose en su prólogo de haber sido el primero en novelar en lengua castellana.
Después recordé que ella no había mandado hacer la vidriera. Y me gustaba saber que aquella casa, como un ser humano, había tenido que desempeñar diferentes cometidos; primero fue casa de campo; después instituto astronómico; pero como el telescopio que habían pedido a Norteamérica lo tiraron al fondo del mar los alemanes, decidieron hacer, en aquel patio, un invernáculo; y por último la señora Margarita la compró para inundarla.
Amo a Emily, y no puedo decir que amo a Agnes; es completamente distinto: pero siento que donde Agnes está, con ella están la paz, la bondad y la verdad, y que la plácida luz de vidriera de iglesia que he visto hace tiempo la ilumina siempre, y a mí también cuando estoy a su lado, y a todo lo que la rodea.
En su copa de púrpura embozada, la mano sobre el pomo cincelado de su sutil y florentina espada, la blanca pluma del chambergo al viento, al luar de las noches estivales bajo la esbelta ojiva de un convento mustió sus primeros madrigales. Y hubo una faz seráfica y radiosa que tras la floreada vidriera le escuchaba llorando silenciosa.
El Rey guardó silencio, como si quisiese mostrar disgusto de mis palabras: Luego abrió la vidriera, y dijo extendiendo la mano: —No llueve.
Miren, aquí está la puerta por donde monseñor entra a su habitación. Vamos a ver la vidriera de la Gárgola. Pero León sacó rápidamente una moneda blanca de su bolsillo y cogió a Emma por el brazo.
Y ahora pienso que mi modo de asociarla en la infancia con la vidriera de la iglesia era como una visión profética de lo que iba a ser para mí en la desgracia que debía agobiarme un día.
He aquí, lisa, llana y prosaicamente, lo que sucedió: Oído el recado, que fue transmitido por una modestísima fregona, abrí desde la cama la desnuda vidriera del balcón; vestíme con lo primero que hallé a mano, como hago todos los días; encendí un pitillo de Astrea, y salí al encuentro del personaje anunciado, al cual conocí en cuanto le eché la vista encima.
Delante, encima y debajo de él, se desplegaba la iglesia, llena de sombra. Sólo allá arriba, por una vidriera de la cúpula, entraba en la amplísima nave un blanco destello del astro de la noche...
Al abrir la puerta vidriera para retirarse, Nippers desde su escritorio me echó una mirada y me preguntó si yo prefería papel blanco o papel azul para copiar cierto documento.
¿Por qué me repugna cuando está cerca? Unas sombras se mecían ante la vidriera amarilla de los telegrafistas. –¿Matarlo o no matarlo?