Ejemplos ?
Miguel Estanislao Soler, quien en unión con las milicias del país había rechazado victoriosamente un desembarco de los marinos españoles.
Álvaro de Zúñiga, duque de Arévalo, libra con ayuda del rey de Portugal, Alfonso V, la batalla de Batanás victoriosamente el 18 de septiembre de 1475.
Los diversos Estados que lo han compuesto conservaron su innata libertad, sacudiendo victoriosamente cuantos yugos quisieron imponerle en tiempos pasados.
Si las profundidades de nuestro espíritu ocultan extrañas fuerzas capaces de aumentar aquellas que se advierten en la superficie, o de luchar victoriosamente contra ellas, es del mayor interés captar estas fuerzas, captarlas ante todo para, a continuación someterlas al dominio de nuestra razón, si fuera procedente.
Según una bella expresión vulgar, a fuerza de mirar solía ocurrirle no ver nada. Repelía y combatía, unas veces victoriosamente y otras no, la suposición de aquella rivalidad quimérica.
Está aún fresca, entre nosotros, la quiebra de uno de los que más crédito habían conquistado. Otro, el Banco de Londres ha resistido victoriosamente a una primera corrida.
muy natural. Lo que no dicen mil palabras lo proclama victoriosamente una caricia. Si entre aquella semioscuridad, protegido por aquellos tupidos cendales aéreos, consiguiese yo apretar una manita o me permitiese alguna osadía mayor sin encontrar resistencia..., no cabía duda; ¿qué respuesta más clara podía obtener?
Me costó mucho más trabajo animarle de lo que me había costado abatirle, y comprendí enseguida que debía de haber adivinado desde el primer momento que si él había demostrado tanta confianza es porque tenía una fe inquebrantable en mi tía, en su sabiduría maravillosa y en los recursos infinitos de mis facultades intelectuales, pues creo que me creía capaz de luchar victoriosamente contra todos los infortunios que no fueran la muerte.
Y blandió victoriosamente su tacita de estaño, como si ya hubiera efectuado el viaje y acabara de sufrir un examen de primera clase ante las autoridades marítimas más competentes.
En éste probó que puede unirse victoriosamente la acción al canto: las notas que canta moribundo Romeo serán siempre el triunfo de la señora Grissi: es difícil que ella misma haga nada mejor.
Puesto que tanto provecho pueden prestar a la religión aquellos a quienes la Providencia concedió, junto con la gracia de profesar la fe católica, el feliz don del talento, es preciso que, en medio de esta lucha violenta de los estudios que se refieren en alguna manera a las Escrituras, cada uno de ellos elija la disciplina apropiada y, sobresaliendo en ella, se aplique a rechazar victoriosamente los dardos que la ciencia impía dirige contra aquéllas.
Las luchas de liberación contra los portugueses deben terminar victoriosamente, pero Portugal no significa nada en la nómina imperialista.