vibraciones

vibraciones

(biβɾaθjo'nes)
sustantivo femenino plural
conjunto de sensaciones que despierta una persona o cosa en otra Este asunto no me genera buenas vibraciones.
Ejemplos ?
Y resonó de nuevo con argentinas vibraciones el cristal al chocar contra el cristal, y una hora más tarde no hubiera sido prudente penetrar en aquel merendero defendido de las miradas curiosas de los transeúntes por un a modo de laberíntico cortinaje de verdes trepaderas y de campanillas azules.
¡Que digan lo que quieran y que se vayan al demonio! Y Adolfo seguía inexorable. Veintiún años. Vibraciones sin medida. Y sentir que se apoderaba de si un algo inédito.
Nada se vislumbra en los espacios de aquella habitación; solamente se escucha una voz estremecida que se quiebra al compás de sus acongojadas vibraciones.
Sus tenues vibraciones, moduladas en invisible y delicado vaivén de compases deleitosos, adormecían la realidad que como metáfora silente, se convertía en divagación interna, en reminiscencia taciturna, en floración de recuerdos.
¿Cuál es el motivo de su fúnebre silencio? ¿Dónde han quedado las vibraciones de su vida cotidiana? ¿Hacia dónde huyeron las excitaciones sonoras y pétreas que la confundían de voces impenetrables?
La sonata de Krentzer, que siempre había oído alabar sin penetrar su mérito como era debido, le produjo tal efecto, que temió haberse vuelto loco; aquel hablar sin palabras, de la música serena, graciosa, profunda, casta, seria, sencilla, noble; aquella revelación, que parecía extranatural, de las afinidades armónicas de las cosas, por el lenguaje de las vibraciones íntimas; aquella elocuencia sin conceptos del sonido sabio y sentimental, le pusieron en un estado místico que él comparaba al que debió experimentar Moisés ante la zarza ardiendo.
Sin embargo, cuando al calor de las sábanas la excitación nerviosa, sin calmarse, se hizo placentera, se dejó embriagar como en una orgía de corazón y cabeza, y sintiéndose arrebatado como a una vorágine mística, se dejó ir, se dejó ir, y con delicia se vio sumido en un paraíso subterráneo luminoso, pero con una especie de luz eléctrica, no luz de sol, que no había, sino de las entrañas de cada casa, luz que se confundía disparatadamente con las vibraciones musicales: el timbre sonoro era, además, la luz.
Amputado de este nervio sustantivo, el organismo confederal no puede ser perfecto; su sensibilidad incompleta no le dejará percibir directamente las vibraciones totales de la economía nacional; carecerá de la flexibilidad necesaria para recoger y difundir las palpitaciones vitales del inmenso movimiento del trabajo; la diversidad y la complejidad de la vida moderna no podrán llegar al órgano central (Comité confederal) sino parcialmente y por vía indirecta.
ésa es la voz fina y sutil, de vibraciones de cristal, que con acento juvenil indiferente al bien y al mal, mide lo mismo la hora vil, que la sublime o la fatal y resuena en las alturas, melancólicas y oscuras sin tener en su tañido claro, rítmico y sonoro, los acentos dejativos y tristísimos e inciertos de aquel misterioso coro, con que ruegan las campanas, las campanas, ¡las campanas plañideras que les hablan a los vivos de los muertos!
Y las moribundas campanillas de la caja musical seguían trashumando su melódica nostalgia en el oscurecido vacío. Sus tenues y saudadosas vibraciones, cada vez más débiles, se iban tornando imperceptibles.
—murmuró entre las tenues vibraciones moduladas por el invisible y delicado vaivén que producía el pequeño y hermoso artefacto...
LORIAS AUTENTICAS Y FALSAS GLORIAS Recopilado en "Estudios Históricos e Internacionales", de Felipe Ferreiro, Edición del Ministerio de Relaciones Exteriores, Montevideo, 1989 : GLORIAS AUTÉNTICAS Y FALSAS GLORIAS : Precisiones para la Historia de la Independencia No son vibraciones de luz puramente las que contempla el historiador en el cuadro panorámico de la realidad oriental de 1826 y 1827.