vetusto

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vetusto, a

(Del lat. vetustus.)
adj. Que es muy viejo o muy antiguo casa vetusta; vetustos habitantes. anticuado, decrépito

vetusto, -ta

 
adj. Muy antiguo o de mucha edad.

vetusto, -ta

(be'tusto, -ta)
abreviación
cosa que tiene mucha antigüedad Debes deshacerte de esos muebles vetustos y pasados de moda.
Sinónimos

vetusto

, vetusta
adjetivo
Traducciones

vetusto

ancient, hoary

vetusto

ADJancient, very old (iró) → hoary
Ejemplos ?
¡Qué animados venimos! -articuló el anciano, arropándose en la pelliza de nutria, no menos pelada y vetusta que su dueño, y además muy cochambrosa-.
Dijo a la niña que lo llevase a su casa, y como la criatura había notado su aire bondadoso, dejó de llorar y entró con él en una casa de pobre apariencia. Subieron una escalera angosta y vetusta y allá arriba, en los desvanes, entraron en un cuarto oscuro.
Mujeres de tez cobriza y mirar dulce salían a los umbrales, e indiferentes y silenciosas nos veían pasar. La actitud de aquellas figuras broncíneas revelaba esa tristeza transmitida, vetusta, de las razas vencidas.
Había en esta coincidencia motivo para que la fantasía se echara a volar en pos de las escenas pasadas, ante los ojos inmóviles de las robustas cariátides y los mofletudos querubines de aquella vetusta escultura.
Las dos ancianas beatas y gruñidoras reñían a cada momento por bagatelas, o sentadas en la sala vetusta con las hijas espiaban tras los visillos, entretejían chismes; y como descendían de un oficial que militara en el ejército de Napoleón I, muchas veces en la penumbra que idealizaba sus semblantes exangües, las escuché soñando en mitos imperialistas, evocando añejos resplandores de nobleza, en tanto que en la solitaria acera el farolero con su pértiga coronada de una llama violeta, encendía el farol verde del gas.
Se interrogó, trató de adivinar cuál podía haber sido el alma atormentada que no había querido abandonar este mundo sin antes dejar allí marcado (en la frente de la vetusta iglesia) aquel estigma de crimen o de condenación.
i vida, enferma de fastidio, gusta de irse a guarecer año por año a la casa vetusta de los nobles abuelos, como a refugio en que en la paz divina de las cosas de antaño sólo se oye la voz de la madrina que se repone del acceso de asma para seguir hablando de sus muertos y narrar, al amparo del crepúsculo, la aparición del familiar fantasma.
Acababa el tal de mercar un rollo de alambre, para amañar sus jaulas de codorniz y perdiz, y con el rollo en la derecha, su chiquillo agarrado a la izquierda, la vetusta carabina terciada al hombro, contraída la cara en una mueca de escepticismo, aguardaba la sentencia relativa a la consabida endrómena.
ientras sus amos y todos los demás servidores salían por la vetusta portalada tupida de hiedra, que ya encubría el blasón de los Valdelor, Carmelo, el mayordomo viejo, experimentaba el mismo recelo de costumbre, siempre que le dejaban así, guardando el pazo, solo, como se deja en un corral a un mastín desdentado y caduco.
El que esto escribe, que, aunque ya talludito, no es ningún Matusalén, aún conoció a la Alameda Vieja con una corte y concurrencia propia suya, de una fisonomía, la verdad, algo rancia y vetusta; pero de que era tan señora como el rey de sus alcabalas.
Cada vez que don Pedro oía bajo sus pies el rodar de sillas y estrépito de pisadas de los que acompañaban en las largas noches de invierno al patriarca del tradicionalismo, y les sentía bajar, metiendo bulla y riendo a carcajadas, la vetusta escalera, una hipocondría profunda se apoderaba de él, y envolviéndose en su vieja bata de tartán, único preservativo que contra el riguroso frío usaba, y paseando de arriba abajo en su desmantelado e inútil salón, daba vueltas al problema siguiente: «Vamos a ver: yo conocí a ese búho de don Juan Boina hace la friolera de cincuenta y tantos añitos.
No guarda su memoria de la ventana la vetusta historia y sólo en ella fija la atención el poeta, para quien tienen una voz secreta los líquenes grisosos que al nacer en la estatua alabastrina, del beso de los siglos son señales, y a quien narran poemas misteriosos las sombras de las viejas catedrales!