verdoso


También se encuentra en: Sinónimos.

verdoso, a

adj. De color que tira a verde azul verdoso.

verdoso, -sa

 
adj. Que tira a verde.
Sinónimos

verdoso

, verdosa
adjetivo
aceitunado, aceitunil, cetrino.
Los tres se aplican particularmente a personas.
Traducciones

verdoso

greenish

verdoso

grünlich

verdoso

verdâtre

verdoso

مخضر

verdoso

绿

verdoso

verdoso

ירקרק

verdoso

ADJgreenish

verdoso -sa

adj greenish
Ejemplos ?
Vuelvo los ojos hacia abajo y veo el valle con lo verdoso de su alfombra vegetal...
Desde el bar de la terraza se distinguían, casi a sus pies, las murallas almenadas de la vieja dominación portuguesa; más allá de las almenas el espejo azul de agua de la bahía se extendía hasta el horizonte verdoso.
Usando un suave sombrero gris verdoso de fieltro, vestidos con una camisa de franela de cuello amplio, y unos pantalones anchos, calzados con zapatos de cuero y polainas altas de lona, por lo general tienen muy buena presencia.
"Lucía", rodeada de sus eunucos, le observaba con una impaciente mirada de mujer fría y cruel, verdoso el tormentoso fondo de los ojos.
(Era el tanque del agua). Debajo de la luz venía un bote verdoso y un hombre de blanco que me empezó a hablar antes de llegar. Me conversó durante todo el trayecto (fue él quien me dijo lo de la fuente llena de tierra).
y vio, dice, a su marido arrodillado junto al lecho, con la cabeza a la altura de la almohada, entre los brazos de una especie de gigante verdoso que le estrujaba con fuerza.
Las hermanas prolongaban el luto para prolongar la vida del único traje de merino negro que se habían hecho al suceder la desgracia. Y el traje ya no era negro, sino verdoso, y los zurcidos de codos, pecho y cuello asombraban por lo complicados.
No puedo recordar la fisonomía de Larrea sin el arco verdoso que coronaba su frente estrecha, precisamente en la línea divisoria del pelo y el cutis libre.
Entonces se alzaron súbitamente remolinos de polvo en las calles de la ciudad; azotó la cara de los transeúntes una ráfaga de viento húmedo y frío; oyóse el chasquido de algunas vidrieras sacudidas contra la pared; cubrió los cerros del Oeste un velo achubascado; nublóse repentinamente el sol; tomó la bahía un color verdoso con fajas blanquecinas y rizadas, y comenzó a estrellarse contra las fachadas traseras de la población una lluvia gruesa y fría.
Con la exigencia refinada del gusto moderno, que se prenda de lo exótico, ponderaba hasta las ponzoñosas descomposiciones del color, el moho verdoso del níquel, el verde manzana de los arseniatos, los extraños cambiantes del cobre; encarecía después el amarillo de miel del ámbar, las gotas de leche incrustadas en la roja faz del jaspe, la transparencia vaya y suave de las calizas, que parecen nieve mineral.
Pero el teniente Herminio Benegas, una noche, contempló la verdosa muralla, almenada y triste, las campesinas dormidas junto a sus montones de leña seca, y, naturalmente, maldiciendo su destino, enfundado en una chilaba para cubrir las apariencias fue y levantó el pesado aldabón de bronce que colgaba de la baja, sólida y claveteada puerta de la finca de Muza. Siempre era a esa hora, cuando el cielo toma un matiz verdoso, que llegaban los clientes de Muza.
Reina y Señora mía, por quien mil trovadores entonan sus rondeles, bajo del ventanal; Reina, por tu belleza, de las fragantes flores que para Ti, despiden embriagantes olores, perfumando la estancia de tu mansión feudal; por Ti, canta la fuente del parque cristalina su canción, melodiosa serenata de amor, y el ramaje verdoso entreteje una fina labor, y así proteje tu frente alabastrina para que no la hiera de Febo el resplandor.