ventanilla


También se encuentra en: Sinónimos.

ventanilla

1. s. f. Abertura pequeña en un cerramiento para comunicación con el público en un banco o despacho. taquilla
2. ADMINISTRACIÓN Mostrador o lugar donde un empleado atiende al público.
3. Abertura provista de cristal de los laterales de los vehículos le gusta ir mirando el paisaje a través de la ventanilla.
4. ANATOMÍA Cada uno de los orificios nasales.
5. Abertura rectangular y transparente de los sobres, que sirve para ver la dirección del destinatario que está escrita en la carta.

ventanilla

 
f. Abertura pequeña practicada en una pared o tabique para despachar, cobrar, pagar, etc.
Ventana pequeña de un vehículo.
Cristal que cierra la ventanilla de un vehículo.

ventanilla

(benta'niʎa)
sustantivo femenino
1. ventana pequeña para comunicarse con el público Compró un billete de tren en la ventanilla de la estación.
2. ventana pequeña Sólo veía nubes por la ventanilla del avión.
3. cada uno de los orificios de la nariz Sangraba por una ventanilla de la nariz.
4. abertura rectangular y transparente Por la ventanilla del sobre sabía que la carta era del banco.
Sinónimos

ventanilla

sustantivo femenino
Traducciones

ventanilla

guichet

ventanilla

Fenster

ventanilla

venster

ventanilla

janela

ventanilla

نافذة

ventanilla

okno

ventanilla

прозорец

ventanilla

窗口

ventanilla

חלון

ventanilla

ウィンドウ

ventanilla

ventanilla

หน้าต่าง

ventanilla

SF
1. [de vehículo] → window
si tienes calor baja la ventanillaopen the window if you're hot
2. (en cine, teatro) → box office; (en oficina) → window
recoja sus entradas en la ventanillapick your tickets up at the box office
para abonar en cuenta pase por ventanillaplease make deposits at the cash desk
me tuvieron todo el día de ventanilla en ventanillathey gave me the runaround all day
programa de ventanilla única programme to simplify bureaucratic procedures
3. [de sobre] → window
4. (Anat) (tb ventanilla de la nariz) → nostril
Ejemplos ?
-¿Habrá visto algún tigre? -y el amigo Fortunato, apretando el sombrero con la mano, se estira por la ventanilla, para ver lo que pasa.
Y retirándome bruscamente de la ventanilla, me hice el sordo a la pregunta de aquel sevillano franco y alegre, locuaz y ponderativo.
Hivert frenó los caballos, y la cocinera, alzándose hasta la ventanilla, dijo misteriosamente: Señora, tiene que ir inmediatamente a casa del señor Homais.
―, ―no, no, para nada―, dijo Chema sonriendo, ―digamos que esto es un canal independiente―, ―piénsalo Manuel, cuando te decidas aquí estamos―…, le dijo casi cortante, amablemente cerró la puerta, Manuel se fue caminando hacia el coche, alcanzó a ver que Rebeca ya estaba tocando la ventanilla del coche donde él estaba dormido...
Yo estaba inquieto, y ella, sin echar sobre mí mirada alguna, abrió la ventanilla de su lado, y como un ser prendado de la luna, miró al cielo azulado, preguntó, por hablar, qué hora sería, y al ver correr cada fugaz estrella, -¡Ved un alma que pasa!
Si se retira a la una o las dos de su tertulia, y pasa por una botica, llama; el mancebo, medio dormido, se asoma a la ventanilla.
Se asomaba con las dos manos por la ventanilla, aspirando la brisa; los tres caballos galopaban, las piedras rechinaban en el barro, la diligencia se balanceaba, a Hivert, de lejos, daba voces a los carricoches en la carretera, mientras que los burgueses que habían pasado la noche en el bosque Guillaume bajaban la cuesta tranquilamente en su cochecito familiar.
Con frecuencia estaban en marcha cuando su sombrero, con un movimientu brusco, entraba en la diligencia por la ventanilla, mientras él se agarraba con el otro brazo sobre el estribo entre las salpicaduras de las ruedas.
El Fondo tiene dos modalidades de servicios: la ventanilla comercial, cuyas funciones son la administración y canalización de recursos financieros para el otorgamiento del subsidio directo, y la ventanilla social, que tiene por función principal el otorgamiento de subsidios para la legalización de tierras públicas.
La rotonda va ocupada por el hombre de las provisiones; una robusta señora que lleva un niño de pecho, y un bambino de cuatro años, que salta sobre sus piernas para asomarse de continuo a la ventanilla; una vieja verde, llena de años y de lazos, que arregla entre las piernas del suculento viajero una caja de un loro, e hinca el codo, para colocarse, en el costado de un abogado, el cual hace un gesto, y vista la mala compañía en que va, trata de acomodarse para dormir, como si fuera ya juez.
Empaquetado todo el mundo se confunden en el aire los ladridos del perrito, la tos del fraile, el llanto de la criatura; las preguntas del francés, los chillidos del bambino, que arrea los caballos desde la ventanilla, los sollozos de la niña, los juramentos del militar, las palabras enseñadas del loro, y multitud de frases de despedida.
Llamadas de teléfono de personas que se conocieron en IFEMA o en las oficinas a las que había que ir, ventanilla a ventanilla, para los trámites y la burocracia que acompañan al horror.