Ejemplos ?
Aunque la primera ciudad de Venezuela a la que arribó fue Santa Cruz de Mora, en el estado Mérida, no se sintió conforme con el trabajo en las haciendas de café que tenía su tío, por lo que decidió venirse a Maracay y trabajar en el negocio de víveres de su padre, y con su famosa y siempre recordada bicicleta de reparto, que pasaría a la historia de su lucha incansable de superación, fue haciendo crecer el negocio.
Cuando todo parecía venirse abajo luego del accidente que le ocurriera a su hermano Marcos a solo 30 días de un nuevo Dakar, siguió de cerca su recuperación y se propuso dejar de entrenar para ocuparse de armar el cuatriciclo con el que Marcos largaría esta carrera.
Del 9 al 12 de julio de 1997 Clerides sostuvo en Troutbeck, Nueva York, con su viejo interlocutor de las conversaciones de 1968-1976 una ronda preliminar de conversaciones cara a cara. Las expectativas optimistas no tardaron en venirse abajo.
A finales de los años 1960 sufrió un grave incendio y en 1974 su fachada principal tuvo que ser sujetada con enormes contrafuertes al amenazar con venirse abajo.
Con tal de adentrarse en el edificio, Bond dispara a unos dispositivos de flotación que sostienen los cimientos y que impiden la inundación de la estructura, provocando que el edificio comience a venirse abajo en el Gran Canal.
Todos los años de gloria y protagonismo que fueron enriqueciendo el historial institucional de Central Norte desde su fundación en 1921, parecieron venirse abajo de pronto, como sacudidos por un sismo devastador, cuando en aquel recordado triangular del con Gimnasia y Esgrima de Jujuy y Chacarita Juniors, los "cuervos" tenían que definir su permanencia en la categoría.
En las postrimerías del siglo XV, el arzobispo Alonso II de Aragón, hijo natural del rey Fernando el Católico, intentó emprender un proyecto para ampliar de tres a cinco naves la Seo. El proyecto estuvo a punto de venirse abajo al constatarse el pésimo estado del cimborrio, edificando apenas hacía ochenta años.
Y lo primero, el demonio mostró bastantemente el dolor que ésta segunda Imagen le causaba, porque aquella noche del día en que la colocó en el Tabernáculo en que la otra estaba, se oyeron en aquella tierra tantos gritos y aullidos, tan descompasados, que parecía hundirse y venirse abajo todo el monte, y desde lo alto volaban piedras, a manera de proyectiles, y con tal ímpetu que si la gran Señora no defendiera su Ermita, cualquiera de ellas la hubiese derribado.
De menos a más, Federer remontó en la Copa Masters de Londres a Verdasco, que arrancó el duelo con un gran tenis para venirse abajo en el tercer parcial, y a quien el helvético logró derrotar por 4-6, 7-5 y 6-1 en 1 hora y 59 minutos.
Su estilo es Gótico tardío, con añadidos renacentistas y barrocos, como la torre, reconstruida en 1700 al venirse abajo la anterior.
¡Por cierto que yo no sé como no lo dijeron los periódicos! -¿Y por qué fue el venirse de nuevo ese cepillo de ánimas? -Por qué querría usté que fuera; porque al llegar se encontró con que por estar mu ocupaos y ocupáas no fueron a recibirla los del cuerpo de alabarderos ni las señoras de las cofradías, y..., naturalmente, la pobretica se ofendió y le gorvió la caera a la tierra de las purmonías furminantes y se vino otra vez a la de los boquerones algunas veces baratos.
Y la veleta se desplomó, y no aplastó al gallo del corral, «aunque no le faltaron intenciones», dijeron las gallinas. ¿Y qué dice la moraleja? «Vale más cantar que ser abúlico y venirse abajo». Regresar a