venga


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venga

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V venir
Ejemplos ?
-Que Dios te bendiga, Rosario. -Venga usté con la Santísima Virgen, señá Rosalía. -¿Y tu madre? -Ha dío por el pavo trufao pa el almuerzo y ya tardará mu poco.
En seguida se acostará usted también, dejándome en poder de esta insoportable gallega, que me dará de vez en cuando agua con azúcar, único socorro que necesitaré hasta que venga mi primo Alvaro.
Dile a tu insoportable señorita que son las ocho y tengo hambre. ¡Que no es menester que venga tan peinada y reluciente como de costumbre!
-Entretanto, anunció otro esclavo que había encontrado a Sócrates parado sobre el umbral de una casa inmediata, pero que por más que le llamaba para que viniera no quería hacerle caso. -¡Que cosa tan extraña!, dijo Agatón. Vuelve y no te separes de él mientras no venga. -No, no, dije, dejadle.
Entretanto pertenezcamos a esta vida no nos aproximaremos a la verdad más que cuando nos alejemos del cuerpo y renunciemos a todo comercio con él, como no sea el que la necesidad nos imponga y mientras no le consintamos que nos llene de su corrupción natural y, en cambio, nos conservemos puros de todas sus contaminaciones hasta que Dios mismo venga a redimirnos.
Por más que el otro me dijo que mandaría por él al día siguiente, y la verdá es que yo quisiera darte gusto a ti, porque tú eres un buen parroquiano y no compras más que en mi tienda. -Pos cuando venga el otro, le dices que tu compañero se distrajo y lo vendió, sin que tú ni tan siquiera te enteraras.
Como el mudar majar aviva el gusto, creo así que la historia que os presente cuanto más de una cosa a la otra venga, con más gusto y solaz os entretenga.
Si os preguntan: “¿De dónde venís?”, ¿De cuáles amos sois hijas?”, que entonces les sea dicho: “Somos hijas de jefes”, y después: “Venga una prenda de vosotros”.
Así, pues, vamos a almorzar; luego jugaremos al tute; y, a la tarde, cuando venga el Marqués, le preguntaremos si quiere ser padrino de nuestra boda; cosa que el buen señor está deseando, en mi concepto, desde la primera vez que nos vio juntos.
Encuentro admirablemente demostrada la existencia de nuestra alma antes de que venga a animar el cuerpo, si mi confesión no te ofende, pero que siga subsistiendo después de nuestra muerte es lo que no está igualmente probado.
Entonces ordenaron a un animal llamado Paloma Torcaz; habiéndola hecho subir a un gran tronco, Maestro Mago, Brujito, le dijeron: “Mira cuando nuestra abuela venga a darnos nuestro alimento; arrulla luego que llegue, arrulla y cogeremos el azadón, el hacha”.
Añades que importa poco que el alma no venga más que una vez a animar el cuerpo o que venga varias y que esto en nada altera nuestros justos motivos de temor, porque, a menos que uno esté loco, tiene siempre que temer a la muerte mientras no sepa con certeza y no pueda demostrar que el alma es inmortal.