Ejemplos ?
Pero cuando se le dijese: este Alcibíades es un joven que no tiene veinte años, sin ninguna clase de experiencia, y tan presuntuoso, que cuando su amigo le hizo ver que debe ante todas cosas tener cuidado de sí, trabajar, meditar, ejercitarse, y que sólo después de esto podrá hacer la guerra al gran rey, no quiere creer nada, y dice, que tal como es, se considera con el mérito necesario para ello.
Al escribano Arteta le han dado cien palos por negarse a desfondar una pipa y convidarlos a beber, y a Doña Rosa Pedrayes la han querido emplumar porque su marido, que murió hace veinte años, fué amigo de Espartero.
Junta de la Capital de Buenos Aires, hasta sufrir por el antiguo gobierno y de su tropa militar los insultos de su persona en Tupiza y su retroceso a esta Villa con perjuicios insanables en su giro de comercio y abandono de sus cargas y últimamente con la prisión fulminada a principios de Noviembre por no ser partidario del despotismo y la tiranía; bajo de este concepto y del largo transcurso de más de veinte años que habita en estos dominios; declárese (nótese bien) a don Pablo Soria por ciudadano americano, honrado y fiel hijo y patriota suyo ”, etc.
Allá ellos con sus ideas reaccionarias, que nadie discute su derecho de tenerlas y publicarlas por regresivas que fueran, pero invocar, para exhibirlas, la representación de los orientales que desde veinte años atrás casi, venían luchando por su libertad y contra los retardarios y opresores, y más aún, “tomar el nombre de la Provincia para cubrir pretensiones innobles” contra ella, aprovechando la momentánea situación de ventaja en que estaban con respecto a los demás coterráneos, era y es bajeza, ruindad… el colmo de la impavidez!
Durante los últimos veinte años...
Cumple advertir, sin embargo, que el especialista cuyos son los párrafos apuntados comprueba que 108 maquinistas y 186 fogoneros alienados en el lapso de veinte años, establecen una proporción en verdad poco alarmante: algo más de cinco conductores locos por año.
El Cerote llevóse el dorso de la mano a la boca y exclamó con los ojos chispeantes después de morderse con sensual y cómica expresión los sumidísimos labios con las desdentadas encías. -Como que es un primor la chavalilla, y si yo tuviera veinte años menos...
Por lo demás, concretando al campo de la historia rioplatense, nuestra observación para establecer pruebas objetivas de la vigencia de dicho concepto (no entramos a la historia general porque solo este tópico agotaría nuestro tiempo) advertimos que, por ejemplo, el proyecto de constitución elaborado en la Sociedad Patriótica de Buenos Aires en 1812 estatuía que “ todo hombre, libre y nacido y residente en las Provincias Unidas es ciudadano americano desde que llegue a la edad de veinte años ”.
Es categoría de ascenso para los docentes con título de profesor y veinte años de experiencia, que 36 -- Segundo Suplemento -- Registro Oficial Nº 417 -- Jueves 31 de Marzo del 2011 hayan aprobado los cursos de formación requeridos y el proceso de evaluación correspondiente.
El bandolerismo ahuyenta de los campos a los labradores, el agente principal de la producción agrícola, en un país que desde hace veinte años más sabe dónde está el fondo de sus cajas.
Todo parecía dormir a la luminosa caricia de la luna, cuando escalando ágil la cañada se destacó a espaldas del lagar la silueta garrida de Toño el de Carambuco, un zagal de no más de veinte años, fuerte, elástico, cenceño, de semblante atezado, de ojos de fiero y franco mirar, de labios gruesos y de pelo bravío; pantalón de pana, rojo ceñidor, recios zapatones de baqueta, blanca camisa, amplio pañuelo azul a guisa de corbata; al hombro, la chaqueta de paño burdo, y en la mano, la indispensable escopeta.
Al quitar el techo salió la botella; algo dijeron de ella los presentes, ¡pero cualquiera lo entendía! No se aprende nada viviendo en el desván, aunque se esté en él veinte años.