vaticinio


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vaticinio

(Del lat. vaticinium < vates , adivino + canere, cantar.)
s. m. Acción y resultado de vaticinar. adivinación, pronóstico

vaticinio

 
m. Predicción, adivinación.

vaticinio

(bati'θinjo)
sustantivo masculino
1. acción de predecir un hecho futuro sin utilizar medios científicos El brujo enseñaba a sus discípulos el arte del vaticinio.
2. hecho que se predice a partir de la intuición o de indicios o señales Erró sus vaticinios sobre el clima.
3. señal que se interpreta como predicción de un hecho futuro Los griegos hacían vaticinios a partir del vuelo de las aves.
Sinónimos

vaticinio

Traducciones

vaticinio

vaticinio

vaticinio

SM (= predicción) → prediction; (= pronóstico) → to forecast
Ejemplos ?
En las ráfagas veladas de su vaticinio ahumado se engendraron los espectros de la esfinge que lo retaba en sus andanzas trípodes, que lo lanzaba a la pregunta paranoica, que lo sangraba en su respuesta absurda.
sin saber en qué momento de mi historia precisada se ha corrido el escenario que enredaba mis vaivenes y mis alas... y al cerrarlo, a pesar que no quería, un grito ahogado entre los sueños ha resuelto el vaticinio de los hechos que más hablan.
Es digno de nuestra admiración que, suplicando este santo patriarca a Dios le concediese sucesión en su esposa, que era estéril, y condescendiendo el Señor a su petición, y, por consiguiente, habiendo concebido Rebeca, los gemelos luchaban entre sí estando aún encerrados en el vientre de su madre, y teniendo ella un grande pesar por esta novedad, preguntó al Señor la causa de ello, quien le respondió: «Dos naciones traes en tu vientre y dos pueblos se dividirán en tus entrañas: el uno vencerá al otro y el mayor servirá al menor.» En cuyo vaticinio quiere el Apóstol San Pablo que se nos dé a entender un gran documento sobre la gracia...
Una sombra y un césped al cansado, y libertad al siervo y al cautivo; a la vestal un sueño de su gloria, y al sabio un vaticinio de profeta al mártir una palma de victoria, y una corona de ángel al poeta; al niño que recita su plegaria un beso maternal, beso de aroma, y a la virgen que ruega solitaria un corazón sin hiel y de paloma; una nube que entibie el sol ardiente al que marcha en su nombre peregrino, y una blanda quietud en el ambiente que no remueva el polvo del camino; al levita, que anuncia su ley santa, la dulce compañía de los buenos, y al pueblo que en su honor los himnos canta abundancia de paz y campos llenos.
¡No te maldigo, no! ¡Pueda lucirte sereno el porvenir, y de mi labio el vaticinio fúnebre desmienta! a mi pecho agitado será continuo torcedor la vista de tu infausta beldad, y desolado tu suerte lloraré.
Si te abstienes de combatir por algún vaticinio que tu madre, enterrada por Zeus, te haya revelado, envíame a mí con los demás mirmidones, por si llego a ser la aurora de la salvación de los dánaos; y permite que cubra mis hombros con tu armadura para que los teucros me confundan contigo y cesen de pelear, los belicosos dánaos, que tan abatidos están, se reanimen y la batalla tenga su tregua, aunque sea por breve tiempo.
¡Pasmosa intrepidez! ¡Qué vaticinio ofreciste tan próspero a la patria! ¡Oh!, ¡cuál mudaste ante los ojos míos la palidez de las matronas indas, haciendo arder sus rostros amarillos la llama que en sus ánimos prendiste!
No faltará príncipe de Judá ni caudillo de su linaje hasta que vengan todos los sucesos que le están guardados; y él será el que aguardarán, las gentes, el que, atará su pollino a la vid, y con un cilicio en el pollino de su burra; lavara en vino su vestidura, y en la sangre de la uva su manto; rubicundos serán sus ojos por el vino, y sus dientes más blancos que la leche.» Este vaticinio le tengo ya declarado...
No hay para mí ni oráculo ni maga que a rumbo fijo mi existencia fuerce; mi voluntad el vaticinio tuerce y cualquier predicción me hace reír.
Imperarán tus hijos En remotas edades. Si algo obscuro El vaticinio fuere, a declararlo Estoy pronto; pregunta; que más ocio Del que quisiera tengo.
Desde entonces acá, en casi treinta años, ¿quién no sabe lo que ha crecido el culto y religión del nombre de Cristo, principalmente después que se han hecho cristianos muchos de los que dejaban de ser, creyendo en aquel pronóstico o vaticinio como sí fuera verdadero, y cuya ridícula falsedad vieron, al cumplirse el número de los años?
Después de estos caudillos, estando ya el pueblo establecido en la tierra de promisión, sucedieron en el gobierno los jueces, para que se le fuese verificando a Abraham la primera promesa de una nación, esto es, de la hebrea, y de la posesión de la tierra de Canaam, aunque todavía no de todas las gentes, y de todo el orbe de la tierra, lo cual había de cumplir la venida de Cristo en carne mortal; y no las ceremonias de la ley antigua, sino la fe del Evangelio era quien debía dar cumplimiento a este vaticinio; lo cual fue prefigurando en que introdujo al pueblo en la tierra de promisión no Moisés, que recibió la ley para el pueblo en el monte Sina, sino Jesús, llamado así porque Dios le ordenó mudar el nombre que antes tenía.