valle


También se encuentra en: Sinónimos.

valle

(Del lat. vallis.)
1. s. m. GEOGRAFÍA Depresión de terreno alargada, más o menos ancha, situada entre montañas.
2. ADMINISTRACIÓN Conjunto de lugares, casas o pueblos situados en este terreno.
3. GEOGRAFÍA Cuenca de un río.
4. valle de lágrimas coloquial La vida terrenal, con todas sus penalidades.
5. valle fluvial GEOGRAFÍA El que está regado o cruzado por un río.
6. valle glaciar GEOGRAFÍA El que ha sido formado por un glaciar.
7. valle muerto GEOGRAFÍA Aquel que ya no es seguido por un curso de agua.
8. valle suspendido o colgado GEOGRAFÍA El secundario, cuya confluencia con el valle principal está marcada por un desnivel brusco.
NOTA: También se escribe: val

valle

 
m. Espacio de tierra entre montes o alturas.
Conjunto de caseríos o aldeas situados en un valle.
Cuenca de un río.
Depresión situada entre dos montañas o alineaciones montañosas; es el elemento topográfico más generalizado en el relieve terrestre.

Valle

 
Departamento del SO de Honduras, limítrofe con El Salvador (O); 1 565 km2 y 119 965 h. Cap., Nacaome.

valle

('baʎe)
sustantivo masculino
1. terreno llano situado entre montañas Edificaron el pueblo en un valle entre las sierras.
2. extensión de terreno que flanquea un río y que vierte sus aguas en él el valle del Jordán
3. pico intensidad más baja en el desarrollo de una actividad Las tarifas de teléfono son más baratas en horario valle.
Sinónimos

valle

sustantivo masculino

valle:

val
Traducciones

valle

valley, vale

valle

Tal

valle

údolí

valle

dal

valle

laakso

valle

vallée

valle

dolina

valle

谷間

valle

계곡

valle

vallei

valle

dal

valle

dolina

valle

vale

valle

dal

valle

หุบเขา

valle

vadi

valle

thung lũng

valle

山谷

valle

Долина

valle

SM
1. (Geog) → valley
valle de lágrimas (liter) → vale of tears (liter)
2. energía de valleoff-peak power demand/supply
horas de valleoff-peak hours
Ejemplos ?
ni nosotros pensar en otra cosa, que en esta preciosa ciudad que deber ser capital del mundo, y así sin pérdida de momentos ponerse en marcha, con cuantas tropas y cañones haya juntado, para volver á ocupar el valle de Santiago, y los pueblos ocupados por el enemigo hasta esta frontera, y atacarlo con valor por la retaguardia, dándonos aviso oportuno de su situación ara hacer nuestra salida, y que cercado por todas partes, quede aniquilado, y nosotros con un completo triunfo.
Como enorme mancha de asfalto se ha ido extendiendo llena de mentiras sobre el valle apócrifo y los antiguos lagos que desde hace siglos la sostenían en un islote, hipnotizada en su tunal y en su águila, yacen reducidos a unos cuantos charcos de miserias al oriente; de folclor plastificado al sur; de aburguesamiento populachero y demagógico al poniente y de polvos desolantes, pero vengadores, al norte.
Y no lo digo yo porque sea yo la que la porteó a este valle de lágrimas, que lo mismo lo diría asín la hubiera parío Periquito el Catitero.
No alcanza a ver más, pero sabe muy bien que a sus espaldas está el camino al puerto nuevo; y que en la dirección de su cabeza, allá abajo, yace en el fondo del valle el Paraná dormido como un lago.
Así pues, como vemos, el “momento histórico” en el que llegan los aztecas al valle de México era de depresión y decaimiento cultural.
-Pos diga usté, compadre, que lo que se le ha metío a usté en el corazón es un tempora deshecho, y si es asín, nos que sea lo que quiera un divé, y a la parroquia, a aprovechar lo que le quea de cuerda al reló, que no será mucha, que han sío ya muchas las horas y muchos los cuartos que ha dao en este valle de lágrimas.
Los tonos del crepúsculo pintaban los celajes de incopiables irisaciones, de opalinas transparencias; tras las enhiestas cumbres habíase hundido el sol dejando a su paso los últimos vaporosos pliegues de oro de su esplendorosa clámide; el valle adormecíase al conjuro de las primeras vaguedades precursoras de la noche; empezaban a esfumarse los contornos de los caseríos y de la arboleda; de vez en cuando turbaba el silencio la voz de alguno de los campesinos, que hablaba a distancia, o el rumoroso tintineo de las esquilas del ganado conducido a los apriscos por los pastores; algo dulce y sedante iba adueñándose del panorama, y allá en lo más hondo de etéreos abismos iban apareciendo los luceros y las estrellas, que parecían parpadear rutilantes y misteriosos.
En cuanto se mejorara era preciso que se fuesen a vivir al valle, en una casita como aquella, hasta tanto que ambos se afirmaran, podrían ir tirando con sus escasas rentas.
¡Oh, cuán dichosos eran todos los seres esparcidos por el valle: el zagal que cruzaba cantando por entre los campos de trigo y de cebada; el viejo que, encorvado en el majuelo, deleitábase en contemplar los apretados racimos en agraz; la huertana que cabe las aguas del río brillaba al sol con su zagalejo grana y defendida de sus rayos por un gran sombrero de palma!
A mediodía la lluvia recomenzó, la lluvia tibia, calma y monótona, en que el valle del Horqueta, los sembrados y los pajonales se diluían en una brumosa y tristísima napa de agua.
no tuviera noticia (como me dice) del enemigo ni de Querétaro, es una quimera, cuando de Acámbro, de Salvatierra y Valle de Santiago, desde la semana pasada me están dando partes, y lo que es mas, con los dos primeros oficios que mandé a V., acompañé dos cartas y ellas llegaron á Valladolid y se me contestaron; pero á V.
Delante de Colché, un montículo de piedras es hoy la señal de una ciudad; poco falta para que no esté tallada como si él la hubiera cortado con el hacha; allá, en el valle llamado Petatayub, está visible ahora; todos los hombres vieron al pasar ese testimonio de la bravura de Quicab.