vagaroso

(redireccionado de vagarosa)

vagaroso, a

adj. literario Que vaga o se mueve de una o otra parte.

vagaroso, -sa

 
adj. Que vaga o que continuamente se mueve de una a otra parte.

vagaroso, -sa

(baγa'ɾoso, -sa)
abreviación
que se mueve de una parte a otra sin dirección los peces vagarosos del estanque
Traducciones

vagaroso

rambling
Ejemplos ?
¡ah! repara aquella rosa Que el roedor insecto ha deshojado, No muevas, no, la planta vagarosa; La tumba del dolor está a tu lado.
-Strauss es el bardo eufónico de la juventud de nuestros tiempos, entusiasta como las ideas que la inspiran, quejumbrosa al estrellarse contra la roca levantada por el duro y árido positivismo de nuestra época; vagarosa como ese océano de poesía incierta y desconsolada, peculiar de nuestro dudoso siglo; rechazada por do quiera, solo encuentra un cauce en el desierto sin horizontes de su infinito.
El niño Ícaro a una 195 estaba, e ignorando que trataban sus propios peligros, ora con cara brillante, las que la vagarosa aura había movido, intentaba apoderarse de esas plumas, ora la flava cera con el pulgar mullía, y con el juego suyo la admirable obra de su padre impedía.
No sepa nunca tu verdad dudosa; Vélame, si lo quieres, tu razón; Disípate a lo lejos vagarosa, Mas sé siempre mi cándida ilusión.
Y la niña infeliz le contemplaba Cual bella aparicion que ante la vista El viento cruza y en el viento posa, Y vá sobre una ráfaga imprevista Iluminando el aura vagarosa.
Mas ¡ay! que vas en pos de ella vagarosa, sin escuchar mi querella, niña hermosa. Sigues con presteza tanta tu contento, que así encomiendas tu planta, como mi súplica, al viento.- Y en tan inocente afán, como su gusto entretienen, así vagabundas vienen, y así vagabundas van.
YO SOY, GENARO, dijeron sus sílabas misteriosas: mas la celeste armonía que en el aire las prolonga, toda una historia pasada, toda una futura historia de gustos y de pesares, de desconsuelos y glorias, encierra en las inflexiones con que la voz vagarosa los espacios estremece con sus cláusulas armónicas.
-«Ya no quiero morir -exclama-; quiero Ver rendido a mis pies al orgulloso, Con cadena tenaz domar al fiero Y que sufra desdén el desdeñoso; »Ver que implora piedad, ver que suspira, Mi volcán a su pecho trasladado Y que su corazón por mí respira Con duro torcedor atormentado.»- Dice y, tomando el traje de beduino, Vela su linda faz de nieve y rosa, Deja todo su ornato peregrino, Recoge su madeja vagarosa Y montando un trotón, bruto escogido Que el fuego que su pecho reconcentra Lanza en grumosa espuma convertido, La tribu de Kaled busca y encuentra.
Formulad, rimad esos destellos de un don celeste, y tendréis creaciones tan placenteras como las campestres de Virgilio, tan amorosas como las de Tasso; tan heroicas como las de Quintana, tan celestiales como las de Milton; poesía misteriosa como lo íntimo del alma, aérea como la luz, vagarosa como el suspiro, muda como el pensamiento; poesía solitaria que, como el ave errante, se cierne en los aires, sin que el inhumano cazador que la persigue, alcance a escuchar la dolorida voz de su quebranto.
Tienen sus retretes frescos Marfil, coral, seda y grana, Paredes de porcelana Con dorados arabescos Y hermosos perfumadores, Cuya vagarosa nube Da su olor y al oro sube Del techo de mil labores.
Ya giran veloz surcando Cual cisne de nívea pluma, Columpios del aire blando Los espacios argentando Globos de rizada espuma. Ya ensortija entre crespones Su melena vagarosa: Ya de sus mismos florones En soberbios borbotones Va murmurando envidiosa.
Y pálido, y vagarosa la mirada, seguía adelante en dirección al Puente; y yo, a vista de la honda desesperación que revelaba su acento, pensé en el río, que en furiosa creciente sonaba no lejos con ruido siniestro.