usurpador


También se encuentra en: Sinónimos.

usurpador, a

adj./ s. Que usurpa. apropiador

usurpador, -ra

(usuɾpa'ðoɾ, -ɾa)
abreviación
persona que se apodera injustamente de algo la invasión usurpadora del territorio

usurpador, -ra


sustantivo masculino-femenino
persona que se apodera injustamente de algo los usurpadores que invadieron nuestras tierras
Sinónimos

usurpador

, usurpadora
adjetivo y sustantivo
Traducciones

usurpador

usurpador

usurpador

usurpator

usurpador

المغتصب

usurpador

Usurpator

usurpador

SM/Fusurper
Ejemplos ?
Para ello, piensan algunos es necesario volver al viejo programa de confederación con los pueblos occidentales; renovar la lucha contra el usurpador y seguirla sin tregua hasta expulsarlo.
El espiritu de engaño y seduccion, fomentado en el continente de Europa, por el tirano usurpador de la Francia; ha esparcido sus amortiguadas llamas, en las pacíficas posesiones de la América del Sur.
En 1913, Madero y el vicepresidente José María Pino Suárez fueron asesinados tras el conflicto de la Decena Trágica y la presidencia la ocupó Victoriano Huerta conocido y calificado por la Historia de México como «el Usurpador».7 Venustiano Carranza, gobernador de Coahuila, desconoció a Huerta y formó el Ejército Constitucionalista, el cual lo derrocó en 1914.
No podía admitir eso el jefe de la Cruzada iniciadora de los Treinta y Tres que, digámoslo pronto, no ocupaba ahora el cargo de Rodríguez, porque precisamente sabían los gobernantes de Buenos Aires que su rumbo político no divergía un ápice del señalado otrora por Artigas. Lavalleja no había venido a luchar contra el usurpador de la patria hasta expulsarlo para entregarla después a Buenos Aires.
Julio César, viéndose combatido de sueños, advertencias, pronósticos y agüeros, se dejó al peligro, queriendo más padecerle una vez que temerle muchas, sin advertir que muchos recelos antes estorban la muerte que la ocasionan. Dictábale estas palabras a César la persuasión de su conciencia, por usurpador del Imperio.
Personajes: ALONSO, Rey de Napoles SEBASTIAN, su hermano PROSPERO, el legítimo Duque de Milán ANTONIO, su hermano, el usurpador del Ducado de Milán FERNANDO, hijo del Rey de Napoles GONZALO, un honesto consejero ADRIAN y FRANCISCO, caballeros CALIBAN, un salvaje y deformado esclavo TRINCULO, un bufón STEPHANO, un marinero borracho Capitan del barco Contramaestre Marineros MIRANDA, hija de Próspero ARIEL, un espíritu aereo IRIS, CERES, JUNO, NINFAS, espíritus ACTO I, escena 1 Un tempestuoso ruido de truenos y relámpagos se escucha: Entra un capitán de barco, y su contramaestre.
ARTÍCULO 113 Ni el Poder Legislativo ni el Ejecutivo, ni ningún Tribunal o autoridad podrá restringir, alterar o violar ninguna de las garantías enunciadas: cualquier Poder o autoridad que las infrinja, será responsable individualmente al perjuicio inferido en los mismos términos del Artículo 102 y reputado como usurpador.
II Manco Inca A Jesus Elías y Salas Despues del injustificable sacrificio de Atahualpa, se encamino Don Francisco Pizarro al Cuzco, en 1534, y para propiciarse el afecto de los cuzqueños, declaro no venir a quitar a sus caciques sus señorios y propiedades, ni a deconocer sus preeminencias, y que castigado ya e Cajamarca, con la muerte, el usurpador asesino del legitimo inca Huascar, se proponía entregar la insignia imperial al Inca Manco, mancebo de dieciocho años ,legitimo heredero de su hermano Huascar.
El de Acarí contestaba que desde tiempo inmemorial, su jurisdicción se extendía hasta la falda de los cerros, y acusaba al vecino de ambicioso y usurpador.
ARTÍCULO 35 El Presidente de la República no podrá ser reelecto para el período inmediato siguiente, en ningún caso, ni por ningún protesto, y si prevaliéndose de aclamaciones o actas populares o de cualquier otro medio, se conservase en el poder, se tendrá por el mismo hecho como usurpador; y tanto el ejército, como las autoridades de cualquier género, y jerarquía que sea, y los pueblos, no obedecerán más que al designado por la ley, so pena de incurrir en el delito de traición contra la patria.
El español Almagro pretextó, como Bonaparte, tomar partido por la causa del legítimo soberano y, en consecuencia, llama al usurpador, como Fernando lo era en España; aparenta restituir al legítimo a sus estados, y termina por encadenar y echar a las llamas al infeliz Úlmen, sin querer ni aun oír su defensa.
Ya antes habíamos sido entregados a la merced de un usurpador extranjero; después, lisonjeados con la justicia que se nos debía y con esperanzas halagüeñas siempre burladas; por último, inciertos sobre nuestro destino futuro, y amenazados por la anarquía, a causa de la falta de un gobierno legítimo, justo y liberal, nos precipitamos en el caos de la revolución.