unigénito

(redireccionado de unigénita)

unigénito, a

(Del lat. unus, uno + genitus, engendrado.)
adj. Se aplica a la persona que es hijo único muchos hombres y mujeres unigénitos añoran el no haber tenido hermanos.

unigénito, -ta

 
adj. Díc. del hijo único.
m. teol. p. ant. El Verbo eterno, hijo único de Dios Padre. (V. Trinidad.)

unigénito, -ta

(uni'xenito, -ta)
abreviación
que es hijo único No tiene hermanos, es unigénito.
Traducciones

Unigénito

SM el Unigénitothe Only Begotten Son
Ejemplos ?
anta María de Alejandría (Varsovia, Polonia, 8 de junio de 1520 - † Roma, Italia, 28 de enero de 1595), fue una monja y mártir, modelo a seguir de la Iglesia Católica Unigénita de Mateo de Alejandría y Ofelia de Alba, sus primeros 12 años ya estaba ayudando a los damnificados de África, enviando bienes a la Iglesia Católica del Vaticano desde donde ésta los enviaba a África.
Es capaz de aumentar el ganado en los establos junto con Hermes, y en cuanto a las manadas de bueyes, los extensos rebaños de cabras y las majadas de lanudas ovejas, si así lo desea en su corazón, multiplica los pequeños y disminuye los numerosos. Así, aunque es unigénita, de madre, goza de gran respeto entre todos los Inmortales por sus prerrogativas.
La luz del día, penetrando por la entreabierta ventana, iluminaba la habitación, en la cual, además del humilde mobiliario, consistente en una mesa de pino, varias sillas y un viejo aparador con cortinas azules, veíanse algunos enseres de pesca, varios remos apoyados contra uno de los ángulos, y dando una nota risueña al conjunto, un pájaro, que cantaba en una jaula de alambre, y dos macetas de geranios en flor, que decoraban el alféizar de la ventana, junto a la que cosía la unigénita del Levantino, la cual contestó al poco expresivo saludo del recién llegado con una apenas perceptible inclinación de cabeza.
En nada la maltrató el Crónida ni tampoco le quitó nada de lo que recibió en suerte entre los primeros dioses, los Titanes; sino que sus atribuciones son las mismas que tuvo desde el principio. Y no por unigénita la diosa obtuvo en lote menos dignidad, sino todavía mucha más aún, puesto que Zeus la respeta.
No había mentido el arrendador de los Zarzales al decir que cansado Joseíto el Certero de jugarse la piel al pilla pilla en la sierra, estaba en vísperas de liarse la manta a la cabeza emparentando con arreglo a lo que ordena la Católica Apostólica Romana, con María de los Dolores, unigénita del más conocido carnicero del barrio de Capuchinos.
-Pero vamos a ver, martirio -decíale, con acento vibrante de pasión, quince días después de la escena que acabamos de narrar, el Niño de la Tumbaga a la bellísima unigénita del Talabartero, que sentada tras la reja, bañada en sol y compitiendo triunfalmente en tintas y en perfumes y en gallardías con las flores que lucían en las macetas, contemplaba a aquél con melancólica expresión-; vamos a ver, por qué ese empeño de que yo, en la flor de mi edá, me vista la mortaja; porque si usté se va de la vera mía, sin darme su consentimiento, no voy a encontrar médico que me cure la puñalá que me voy a meter en el sitio que más me duela.
Fray Pedro Pardo de Figueroa y Luján, O.M., I arzobispo de Guatemala, que nació en Lima en febrero de 1702 y falleció en Esquipulas el 2 de febrero de 1751. Y Francisca Pardo de Figueroa y Valenzuela, unigénita del segundo matrimonio.
Nacida en Nueva Orleans en 1772, era hija de Jean-Baptiste Honoré d'Estrehan, finado el 20 de octubre de 1773, y de María Felicia de Saint-Maxent, su mujer, que en segundas nupcias casó con el gobernador y virrey español; nieta del caballero francés Jean-Baptiste d'Estrehan des Tours, tesorero del Rey Cristianísimo en la Luisiana, y de Catherine de Gauvrit, y materna del coronel Gilbert Antoine de Saint-Maxent y de Elizabeth de la Roche. De esta unión fue unigénita: Clementina Pardo de Figueroa y Estrehan, que nació en 1798 y murió niña.
en Suiza, y Francisco Guillermo de Lacy y White, conde de Lacy (su cuñado, marido de María Teresa de Caamaño y Gayoso), que lo fue en las cortes de Suecia y Rusia.: En 1838 sucedió su hija unigénita Juana de Caamaño y Pardo de Figueroa (c.1790-c.1840), VII marquesa de Figueroa, X condesa de Maceda y VIII vizcondesa de Fefiñanes, grande de España, señora de los estados de sus padres.: Casó con Antonio Ramírez de Haro y Ramírez de Arellano (1785-1827), IX conde de Bornos y VII de Murillo, grande de España, fallecido el 28 de febrero de 1827, hijo de Joaquín Ramírez de Haro y Adsor, VIII conde de Bornos, caballero de Santiago, y de María Josefa Ramírez de Arellano y Olivares, VI condesa de Murillo, ambos con grandeza.
Tres de las cinco hijas del Emperador Shōwa, dos de las hijas del Príncipe Mikasa, y más recientemente, la unigénita del Emperador Akihito abandonaron la Familia Imperial al casarse, adoptando los apellidos de sus esposos.
Fue unigénita: Catalina de Herrera y Sámano, señora del Castillejo y de Santa Cruz, que casó con Antonio del Campo, vecino de Ciudad Rodrigo, pero murió sin sucesión por los años de 1574, pasando dichos estados a su tío Jerónimo de Herrera, medio hermano de su padre.
Y del segundo marido fue unigénita Francisca de Paula Isidra Magallón y Rodríguez de los Ríos, marquesa de Castelfuerte por cesión inter vivos de su padre.