ultramar

ultramar

s. m. GEOGRAFÍA País, lugar o territorio que está al otro lado del mar, considerado desde el lugar en que se habla el barco arribó a las costas de ultramar dos meses después de zarpar.

ultramar

 
m. País de allende el mar.

ultramar

(ultɾa'maɾ)
sustantivo masculino
territorio ubicado al otro lado del mar considerado Viajó a un lejano país de ultramar.
Traducciones

ultramar

oltremare

ultramar

Übersee

ultramar

海外

ultramar

海外

ultramar

海外

ultramar

해외

ultramar

SM de o en ultramaroverseas, abroad
los países de ultramarforeign countries
productos venidos de ultramargoods from abroad
pasó ocho años en ultramarhe spent eight years overseas
Ejemplos ?
1,527 rs y 7 mrs., Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, Volumen 9, (1846-1850), p.
Para todo, cuento con el S°r comm e de Marina, q e supongo, que con un estrecho bloqueo impedirá la entrada de Barcos mayores de Ultramar en las valisas de B s Ay s, y lo ostilisará quitándoles la leña, carbon, y graza, que biene por los Paranaes, sin lo que no puede subsistir y cuia falta ocacionaría disgustos, que han de ser transcedentales á el Gobn o Revolucionario, juzgo q e sería mui conveniente en q e V.
Rompíanse en la sombra oleajes enlutados hacia el ópalo atlántico y la áurea lejanía. El ultramar sus luces místicas expandía. Las algas perfumaban los ámbitos helados.
en todos conceptos9811 rs.con 31 mrs. 1,500 rs., Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar, Volumen 4, (1846-1850), p. .
En vista de lo cual el Poder ejecutivo se propone castigar al general Dulce en cuanto llegue, haciéndole... ministro de Ultramar y capitán general de los Ejércitos españoles.
Analizando la forma gubernamental nos encontramos desde un principio con un grosero error, con una bárbara institución la del Ministerio de Ultramar.
Y agregad a esto el doloroso pensamiento que los hombres que gozan de tales gangas, en general, no han estado nunca en los países que han de gobernar, ni conocen quizás su situación geográfica, ni se han ocupado jamás de ellos, y decidme que suerte les ha de caber a tales gobernados. Decidle a uno: sea usted ministro de Ultramar, equivale tanto a: gobierne Vd.
Ha podido continuar hasta aquí, ¿por qué no continuará hasta que venga una crisis? Yo ya no volveré a ser ministro de Ultramar. Hay que confesar que semejantes hombres son muy honrados y proceden con toda conciencia; la culpa no es de ellos, sino del que les coloca en semejante aprieto.
80. Las provincias de Ultramar serán gobernadas por leyes especiales. Por tanto, mandamos a todos nuestros súbditos de cualquiera clase y condición que sean, que hayan y guarden la presente Constitución como ley fundamental de la Monarquía; y mandamos asimismo a todos los Tribunales, Justicias, Jefes, Gobernadores y demás Autoridades, así civiles como militares y eclesiásticas, de cualquier clase y dignidad, que guarden y hagan guardar, cumplir y ejecutar la expresada Constitución en todas sus partes.
De dos o tres se recuerdan los nombres y Filipinas lamenta que muchas de sus reformas se hayan quedado en proyecto. De tantos ministros como hemos tenido, sólo uno parece que ha estado en Ultramar, no estamos muy seguros.
¡Y nótese que el último empleado que ha estado en Ultramar pretende estar al corriente de todo, conocer todo al dedillo y puede presentar cuatro o cinco programas a falta de uno!
95.- La bandera nacional se compone de los colores azul ultramar y rojo bermellón, en cuarteles alternados, colocados de tal modo que el azul quede hacia la parte superior del asta, separados por una cruz blanca del ancho de la mitad de la altura de un cuartel y que lleve en el centro el escudo de armas de la República.