turba


También se encuentra en: Sinónimos.
Búsquedas relacionadas con turba: vermiculita

turba

(Del fr. tourbe , germ. turba.)
1. s. f. GEOLOGÍA Carbón mineral de aspecto terroso formado por la acumulación de restos vegetales en sitios pantanosos.
2. Tierra rica en materia orgánica usada en jardinería.
3. Estiércol mezclado con carbón y moldeado en forma de adobes, usado como combustible en los hornos de ladrillo.

turba

(Del lat. turba.)
s. f. Grupo confuso y desordenado de mucha gente una turba de gente se dirigía a la plaza. muchedumbre

turba

  (del al. torf)
f. geol. Depósito de materias vegetales en descomposición, de color parduzco (más o menos oscuro) y estructura porosa. Su composición aproximada es 45-60 % de carbono, 30-40% de oxígeno, 5-10% de hidrógeno; su contenido en agua puede alcanzar un 90%. Constituye un primer paso o grado de la carbonización natural.
Mezcla de estiércol y carbón mineral que se usa como combustible.

turba

  (del l. turba)
f. desp.Multitud popular.

turba

('tuɾβa)
sustantivo femenino
geología carbón terroso formado por restos vegetales La turba se forma en lugares pantanosos.

turba


sustantivo femenino
grupo grande de gente Una turba se congregó frente a la plaza.
Sinónimos

turba

sustantivo femenino
Traducciones

turba

Torf

turba

peat, crowd, mob, turf

turba

tourbe

turba

rašelina

turba

tørv

turba

turve

turba

treset

turba

泥炭

turba

이탄

turba

turf

turba

torv

turba

torf

turba

turfa

turba

torv

turba

ถ่านหินเลน

turba

turba

turba

than bùn

turba

泥煤, 泥炭

turba

торф

turba

泥炭

turba

1 SF (= combustible) → peat

turba

2 SF (= muchedumbre) → crowd, throng; (en movimiento) → swarm (pey) → mob
Ejemplos ?
Del palacio real, alto y sublime, golpea y hace retumbar la puerta. La turba, en tanto, a la que tanto oprime lanza cascotes y se da por muerta.
No sé si fue el azar o mi llantina que a una legua o más debía oírse, o bien que usen correr a la marina cuando una nave ven romper o hundirse; que hacia el mar y nosotros se encamina turba que del monte ve venirse.
Decía Aristó (folósofo estoico, discípulo directo de Zenón, departiendo enseñanza en Atenas hacia el 270 a C) que prefería un adolescente serio, que no uno riallero y amable con la turba; el vino se hace bueno cuando de novel parecía dura y áspero, pero no aguanta demasiado tiempo el que ya en la cuba gustaba.
También estamos seguros de que algún día ha de llegar el fin del mundo, la muerte de nuestro planeta; pero esto es tan remoto, que no turba ni por un instante la paz de nuestros días.
Alargó pues el hidalgo Sus pasos para encontrarles Bien fuese curiosidad O bien que les aguardase. Salió al lindel del camino, Y á la turba aproximándose Peregrinos vió y juzgóles Gente de noble linage.
Bebe don Juan sin cuidado, que el vino jamás le altera; bebe don Gonzalo poco, mas se turba su cabeza, y su mano hondos secretos sin rebozo manifiesta, que el daño de los licores por la alegría comienza.
Y asi en su justicia grande »El Dios sumo á quien apelo »Vea lo cierto en el cielo »Y si no me lo demande.» Calló aqui el mal caballero Y al ver que en la turba inmensa No hay quien salga á la defensa Lo dieron por verdadero.
Trémulo y cabizbajo echó delante (195) De la turba infernal que silenciosa Caminaba tras él poco distante, Hasta dar en la iglesia tenebrosa.
Vueltos hacia Mugía al poco brota violento por babor y a contrapelo un viento que la calma chicha agota, y turba el mar y el mar levanta al cielo.
Enséñales cada día cuan provechosamente ha llevado su asunto. Las personas que la turba envidia no dejarán de prescindir: unos serán chafados, otros caerán.
¡Oh mi querido Sócrates!, continuó la extranjera de Mantinea, si alguna cosa da valor a esta vida es la contemplación de la belleza absoluta; y si llegas a contemplarla, ¡qué te parecerán después el oro y las joyas, los niños más bellos y esos jóvenes, cuya vista te turba y encanta, y lo mismo a otros muchos, que por ver sin cesar a los que amáis, por estar incesantemente con ellos, si fuera posible hasta os privaríais de comer y beber y pasaríais la vida a su lado absortos en su contemplación!
Pues di: esta casa del sabio es angosta y sin adorno, es sin ruido y sin aparato: no está su entrada defendida con porteros, que con venal austeridad apartan la turba; pero por estos umbrales desocupados, y no guardados de porteros, no entra la fortuna, porque sabe no tiene lugar adonde conoce que no hay cosa que sea suya; y si aun Epicuro, que tanto trató del regalo del cuerpo, tuvo brío contra las injurias, ¿qué cosa ha de parecer entre nosotros increíble o puesta fuera de la posibilidad de la humana naturaleza?