tuétano


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tuétano

(Voz onomatopéyica.)
1. s. m. ANATOMÍA Sustancia blanca que rellena los huesos el hueso que echó en el caldo tenía tuétano. médula
2. BOTÁNICA Parte interior de una raíz o tallo de una planta.
3. coloquial Fondo o parte fundamental de una cosa hablemos del tuétano del asunto. meollo
4. hasta los tuétanos loc. adv. coloquial Hasta lo más íntimo o profundo llegó calado hasta los tuétanos; su desaire le llegó hasta los tuétanos.
5. sacar los tuétanos coloquial Hacer mucho daño a una persona te voy a sacar los tuétanos como sigas molestándome.

tuétano

 
m. anat. y zool. Médula (de los huesos y del tallo).
fig.Intimidad de alguien o de algo.
Hasta los tuétanos. Hasta lo más íntimo y profundo.
Sinónimos

tuétano

sustantivo masculino
caña, médula*, meollo, cañada (de vaca).
Traducciones

tuétano

Mark, Knochenmark

tuétano

marrow, pith, squash

tuétano

midollo

tuétano

كُوسَى

tuétano

dýně

tuétano

græskar

tuétano

luuydin

tuétano

moelle

tuétano

tikvica

tuétano

骨髄

tuétano

골수

tuétano

pompoen

tuétano

marg

tuétano

szpik kostny

tuétano

tutano, medula

tuétano

märg

tuétano

บวบฝรั่งขนาดใหญ่

tuétano

ilik

tuétano

quả bầu/bí

tuétano

西葫芦, 骨髓

tuétano

мозък

tuétano

骨髓

tuétano

SM
1. (= médula) → marrow, squash (EEUU)
hasta los tuétanosthrough and through, utterly
mojarse hasta los tuétanosto get soaked to the skin
enamorado hasta los tuétanoshead over heels in love
2. (= meollo) → core, essence
Ejemplos ?
Su cabeza reñía con su corazón, y ambos, corazón y cabeza, reñían en ella con algo más ahincado, más entrañado, más íntimo, con algo que era como el tuétano de los huesos de su espíritu.
Y más si llegaba a darme hijos de mi carne y de mi sangre...» Y esto de los hijos de la carne hacía palpitar de sagrado terror el tuétano de los huesos del alma de Gertrudis, que era toda maternidad, pero maternidad de espíritu.
La presencia de esta clase de tejido óseo en el tuétano de porciones de los restos de las patas traseras del Tyrannosaurus sugiere que este animal usó estrategias reproductivas similares.
Se dedicó entonces al estudio de la anatomía haciéndolo su interés especial y en reuniones de la Sociedad Real presentó los papeles siguientes: El 7 de agosto y el 23 de octubre de 1689: el primer discurso de la membrana, la naturaleza, componentes, y estructura interna de los huesos; El 30 de octubre y 13 de noviembre de 1689, el segundo discurso de Acreción y Nutrición; El 29 de enero de 1689, el tercer discurso del Tuétano; El 20 y 27 de noviembre de 1689, el cuarto discurso de las Glándulas Mucilaginosas; El 13 de agosto de 1690, "el quinto discurso de los cartílagos." Estas cinco conferencias fueron publicadas en un libro en 1691, bajo el título de Nova de Osteologia.
Los caldos de pollo o de res con verduras y rodajas de elote. El chilpapachtli, hecho con caldo de huesos con tuétano y chile pasilla exprimido en el caldo caliente.
Se usa en caldos, cocidos y guisados. En el centro tiene tuétano que se utiliza para hacer tacos. • Retazo con hueso: se encuentra en la parte baja, donde termina el costillar.
El predicador, que era un pozo de sabiduría, después de un exordio eá que afirmó, bajo la honrada palabra de fe de no recuerdo qué autores, que las suras del Koran son seis mil seis- cientas sesenta y seis, y que las palabras de Cristo Eli Eli lamma sabachtani pertenecen á la lengua mava, y no al idioma hebreo, ni al asirlo, ni al sánscrito, ni al caldeo, entró de lleno en el tuétano de la Pasión.
Todos los viajes, la residencia en las más afamadas clínicas, la enseñanza de los maestros más gloriosos en Europa, no bastarían para resolver el problema de que el viejo se alzase y caminase, de que su tuétano adquiriese el vigor de los primeros años...
El sirviente apetecido tenía que saber mucho: conocer a fondo los misterios de la perfecta tenue y del confort refinado y exasperado, sin el cual no se concibe la vida; entender a un volver de ojos, adivinar lo que no entienda, no importunar jamás, no poner en ridículo a su amo ni en caso de muerte; ser otro yo de su señor; desviarle de los pies las chinitas; ahorrarle toda molestia y salvaguardar su amor propio y sus vanidades, tuétano del alma contemporánea...
23 Este morirá en el vigor de su hermosura, todo quieto y pacífico. 24 Sus colodras están llenas de leche, Y sus huesos serán regados de tuétano.
Spinoza, penetrado hasta el tuétano de su alma de lo eterno, expresó de una manera eterna la esencia del ser, que os la persistencia en el ser mismo.
¿Quién merece el infierno mejor que vosotros, pues habéis hecho comer a los hombres caspa y os han servido de pañizuelos los de a real sonándoos en ellos, donde muchas veces pasó por caña el tuétano de las narices?