trueno


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trueno

1. s. m. METEOROLOGÍA Ruido provocado por una descarga eléctrica en las nubes y que se percibe con posterioridad al relámpago. tronido
2. Estampido producido por disparo de un arma de fuego o un artificio de fuego a lo lejos se oía el trueno de los cañones . detonación, estrépito
3. coloquial Joven alocado y alborotador nunca sabes si está haciendo alguna porque es un trueno.
4. trueno gordo Estampido muy ruidoso con que termina una sesión de fuegos artificiales.
5. dar alguien el trueno gordo o un trueno coloquial Decir o hacer una cosa que provoca escándalo dio el trueno gordo cuando dijo al jefe que era un incompetente.

trueno

 
m. meteor. Ruido que sigue al rayo, debido a la expansión del aire al paso de la descarga eléctrica.

trueno

('tɾweno)
sustantivo masculino
1. ruido muy fuerte que sigue al rayo No lo dejaban dormir los truenos.
2. ruido muy fuerte que produce un arma o artificio de fuego La escopeta produjo un trueno que estremeció el bosque.
Traducciones

trueno

thunder

trueno

гръмотевица

trueno

tro

trueno

torden

trueno

Donner, Knall

trueno

tondro

trueno

ukkonen

trueno

tonnerre

trueno

mennydörgés

trueno

þruma

trueno

tuono, scoppio

trueno

donder

trueno

torden

trueno

гром

trueno

åska, tordön

trueno

hrom

trueno

grom

trueno

雷鳴

trueno

천둥

trueno

grzmot

trueno

เสียงฟ้าร้อง

trueno

sấm

trueno

, 雷声

trueno

雷聲

trueno

רעם

trueno

SM
1. (Meteo) un truenoa clap of thunder, a thunderclap
truenosthunder sing
2. (= ruido) [de cañón] → boom, thundering
trueno gordo (lit) → finale (of firework display) (fig) → big row, major scandal
3. (= tarambana) → wild youth, madcap; (= libertino) → rake
4. (Caribe) (= juerga) → binge, noisy party
5. truenos (Caribe) (= zapatos) → stout shoes
Ejemplos ?
Supo contar bellas historias de los altivos acantilados nórdicos y de las cataratas que se precipitan espumeantes con un estruendo comparable al del trueno y al sonido del órgano; y habló del salmón que salta avanzando a contracorriente cuando el Nöck toca su arpa de oro.
La barca es un instante en la vida del agua, una hoja en un árbol, una nota en un trueno, y en la barca venía la esperanza de América, un sorbo de hombre apenas, una pluma en un vuelo, la gota primeriza donde nace el Orinoco del Ensueño.
Bien puedo decir, sin jactancia, que como yo pensaba también el Señor. El fraile abría los brazos y desencadenaba el trueno de su voz: —¡La Causa no triunfará porque hay muchos traidores!
Quedó aterrado el santo religioso Al pié de la vacía sepultura Mirando por el aire nebuloso Veloz huir la aparicion impura; Hasta que al cabo de terror transido Desfalleció sin voluntad ni aliento Y cayó sin sentido (198) Al desgarrarse airado el firmamento De un trueno con el cóncavo estampido.
Mas en tanto el viento arrecia, revienta el cóncavo trueno, y se desgaja de lleno el espantoso turbión; la calle se inunda en agua, la noche cierra, y los hombres invocan los santos nombres con miedo en el corazón.
TODOS (A una voz) ¡Viva! OFICIAL (Desde afuera, dando golpes con el pomo de la espada.) (Con voz de trueno.) ¡Abrid esta puerta en nombre de la justicia!
La tarde caía, el rocío enfriaba y escarchaba la hierba, enmudecían los pájaros o piaban débilmente. Un sordo trueno, lejano, llenó con su mate redoblar el oído del contrabandista.
Ágil, con la precisión de movimientos del impulsivo, se incorporó, amarró firme el otro cabo a la rama y se agachó entre el brabádigo espeso. Si se descuida, ¡careta! El trueno ya se venía encima, resollante y amenazador. ¡Taaf!
Subercasaux alzó los ojos, buscando en vano en el cielo una conmoción luminosa o la fisura de un relámpago. Como en toda la tarde, no se oía tampoco ahora un solo trueno.
Retumbaban en torno la oscura tierra el son de sus cantos, y un delicioso ruido subía de debajo de sus pies al tiempo que marchaban al palacio de su padre. Reina aquél sobre el cielo y es dueño del trueno y del llameante rayo, desde que venció con su poder al padre Cronos.
Entonces envolviéndola en su manto, su cabeza cubriendo con su toca, el dulce acento de su dulce boca dijo a la absorta Margarita así: «TE ACOGISTE AL HUIR BAJO MI AMPARO Y NO TE ABANDONÉ: VE TODAVÍA ANTE MI ALTAR ARDIENDO TU BUJÍA: YO OCUPÉ TU LUGAR, PIENSA TÚ EN MÍ.» Y a estas palabras retumbando el trueno, y rápido el relámpago brillando, del aire puro en el azul sereno se elevó la magnífica visión.
Para su sorpresa, apenas lo hubo jalado cuando apareció un gigantón en calzoncillos que le llegaban hasta las rodillas, como recién despertado, que le preguntó con voz de trueno: -¿Quién eres y qué buscas?