tribuno

tribuno

(Del lat. tribunus.)
1. s. m. HISTORIA Magistrado que elegía el pueblo romano con facultad de poner el veto a las resoluciones del senado y de proponer plebiscitos.
2. Orador político muy elocuente.
3. tribuno de la plebe HISTORIA Magistrado encargado de defender los derechos de la plebe en tiempos de la república romana.
4. tribuno militar HISTORIA Jefe de un cuerpo de tropas entre los romanos.

tribuno

 
m. hist. Magistrado elegido por el pueblo romano para defender sus derechos frente a las magistraturas patricias.
hist. tribuno de legión Oficial del estado mayor de una legión romana.
tribuno militar Magistrado romano que gozó durante algún tiempo de la autoridad de los cónsules.
fig.Orador político muy elocuente.
Traducciones

tribuno

вития

tribuno

tribune

tribuno

tribuno

tribuno

tribune

tribuno

tribune

tribuno

טריבון

tribuno

SMtribune
Ejemplos ?
Si ellos por espontánea voluntad se lanzaron a la revolución, ¿por qué tenían que someterse a la presión de otras voluntades? Y llegó el momento inspirado, anunciémoslo con las palabras del tribuno inglés en la guerra mundial: “¿Centinela?
Venció a Osaco, prefecto regio, junto al río Orontes. Y porque, compradas las mercancías siríacas, negociaba feamente, fue llamado Cariota. Tribuno de la plebe, opugnó a César.
Cada una de ellas había dejado, en su país, un predilecto: un heleno de perfil puro, de musculatura firme, bajo tez dorada; un tribuno militar; un patricio elegante; un pastor de Galilea, de rizos negros; un régulo ibérico que devoraba el espacio sobre un caballo de la Turdetania.
Yo, nieta de un prócer de la Independencia, hija de un republicano, sueño con un tribuno joven y elocuente, que, invocando el símbolo sagrado de la ventura humana: Libertad, Fraternidad, Igualdad, electriza al pueblo con el calor de su palabra; con el fuego de su mirada; y que al descender del pavés donde lo ha elevado el entusiasmo de la multitud, cae a mis pies y me llama su esposa.
La copa que me ha dado el Padre, ¿no la voy a beber?» 12. Entonces la cohorte, el tribuno y los guardias de los judíos prendieron a Jesús, le ataron 13.
Vosotros por vuestra parte, de acuerdo con el Sanedrín, indicad al tribuno que os lo baje donde vosotros, como si quisierais examinar más a fondo su caso; nosotros estamos dispuestos a matarle antes de que llegue.» 16.
Este hombre es ciudadano romano.» 27. Acudió el tribuno y le preguntó: «Dime, ¿eres ciudadano romano?» - «Sí», respondió. 28. - «Yo, dijo el tribuno, conseguí esta ciudadanía por una fuerte suma.» - «Pues yo, contestó Pablo, la tengo por nacimiento.» 29.
Es, por lo tanto, necesario que quien ha de medirse con todos, conozca las armas y los procedimientos de todos y sepa ser a la vez arquero y hondero, tribuno y jefe de cohorte, general y soldado, infante y caballero, apto para luchar en el mar y para derribar murallas; porque, si no conoce todos los medios de combatir, el diablo sabe, introduciendo a sus raptores por un solo punto en el caso de que uno solo quedare sin defensa, arrebatar las ovejas»(49).
Al momento se retiraron los que iban a darle tormento. El tribuno temió al darse cuenta que le había encadenado siendo ciudadano romano.
Pero tú no les hagas caso, pues le preparan una celada más de cuarenta hombres de entre ellos, que se han comprometido bajo anatema a no comer ni beber hasta haberle dado muerte; y ahora están preparados, esperando tu asentimiento.» 22. El tribuno despidió al muchacho dándole esta recomendación: «No digas a nadie que me has denunciado estas cosas.» 23.
De las diversas suertes de guerras que se siguieron después que edificaron el templo de la Concordia Curioso baluarte contra las sediciones fue poner a los ojos de los que hablaban al pueblo el templo de la Concordia por testigo, memoria de la muerte y castigo de los Gracos La utilidad que de esto sacaron lo manifiesta el fatal suceso de las calamidades que se siguieron; pues desde entonces procuraron los que hablaban no separarse del ejemplo de los Gracos; antes salir con lo que ellos pretendieron, como fueron Lucio Saturnino, tribuno del pueblo y Gayo Servilio, pretor, y mucho después Marco Druso.
Señor Presidente, yo conservo de antiguo una impresión tocante, acaso imborrable, que sentí leyendo un discurso propagandístico de Jorge Elzear Gaitán, el excelso tribuno popular colombiano, sacrificado a los Hados de la República en 1948.