travesura


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travesura

1. s. f. Acción reprensible de poca importancia, hecha en general por niños, más por diversión que por causar daño tenían que reprenderle a menudo por sus travesuras. trastada
2. Viveza de ingenio.

travesura

 
f. Acción y efecto de travesear.
fig.Viveza y sutileza de ingenio.
Acción culpable verificada con destreza.

travesura

(tɾaβe'suɾa)
sustantivo femenino
acción levemente dañina que realiza una persona, en general un niño, por diversión El niño anda siempre tramando una nueva travesura.
Sinónimos
Traducciones

travesura

prank, mischief, lark

travesura

kanadský žertík, uličnictví

travesura

drengestreg, spilopper

travesura

kepponen, kujeilu

travesura

nepodopština, podvala

travesura

いたずら, 戯れ

travesura

장난, 장난기

travesura

psota, wybryk

travesura

travessura

travesura

busstreck, rackartyg

travesura

การเล่นตลก, การก่อกวน

travesura

trò đùa, trò tinh quái

travesura

恶作剧, 胡闹

travesura

惡作劇

travesura

SF
1. (= broma) → prank, lark
son travesuras de niñosthey're just childish pranks
las travesuras de su juventudthe wild doings of his youth, the waywardness of his young days
2. (= mala pasada) → sly trick
3. (= gracia) → wit, sparkle
Ejemplos ?
Aquel año ejercía el cargo de Juez de paz en Corongos un vecino principal llamado don Macario Remusgo, el cual, á pe- tición del pueblo, levantó sumaria información del suceso, y en vez de terminar declarando, por lo expuesto por los testigos, que la muerte del muchacho era un hecho casual motivado por su travesura, concluyó dictando auto de prisión contra el burro.
Y, sin decirle ni replicarle palabra, esperó todas las que quiso decirle, que fueron aquellas que bastaron para contarle la travesura de su hijo, la deshonra suya, el robo, el cubrirle los ojos, el traerla a aquel aposento, las señales en que había conocido ser aquel mismo que sospechaba.
Echóme las manos a los ojos y sujetándome por detrás: - ¿Quién soy? -, gritaba, alborozado con el buen éxito de su delicada travesura.
Déjalos divertirse ellos solos: nosotros iremos a curiosear por otros espectáculos... ve, pues, a buscar mi máscara; a toda costa necesito disfrazarme hoy, día de carnaval, de travesura y de entretenimiento.
Obra como ésta no la prodiga naturaleza: las líneas rehenchidas de aquella escultura de carne tierna diseñaban ya la mujer antioqueña, alta, esbelta, de movimientos lánguidos y cadenciosos; el cuello y el pecho ondulaban en esponjes de paloma cuando arrulla; la boquita, de labios un tanto gruesos pero correctos, se plegaba con el mimo y la monería que sólo la inocencia sabe producir, mostrando unos dientecitos que parecían miajas de la pulpa del coco; movía esas manos pompas, de palmas sonrosadas, con la gentileza, la maña y la travesura de una gatita; y cuando, inclinada la cabeza, proyectaba aquellas pestañas crespas, largas y de color atortolado, hubiera servido de modelo para una Virgen niña.
Los domingos iba siempre a comprar al mercado, y, unas veces hojaldres; otras, empanadas o siquiera dulunsogas o pepinos, nunca le faltaba el regalo para su Maestro; sin contar los manojos de coles y los de cebolla que a menudo le llevaba de la hermosa huerta que cultivaba Encarnación; sin contar las malvarrosas y claveles con que ofrendaba al Niño Dios. En fin, que la rapaza, en medio de su travesura y de su desaplicación, era una providencia para el pobre matrimonio.
La maldita zurcidora de voluntades no creía, como Sancho, que era mejor sobrina mal casada que bien abarraganada; y endoctrinando pícaramente con sus tercerías a la muchacha, resultó un día que el pernil dejó de estarse en el garabato por culpa y travesura de un pícaro gato.
" Todo esto, sin contar el hechizo de la infancia, esa poesía, esa delicia indefinible de la travesura, esos ex abruptos, esas desproporciones de una inteligencia, cuando asimila, cuando busca la relación de las cosas, cuando se abre a la investigación.
-Esperamos -continuó- cosa de media hora, y la espera irritó la curiosidad. Sin embargo, tomamos la cosa como travesura. Cuando nos hicieron pasar al gabinete, nos dábamos al codo.
Repuesto el indulgente lector de la sorpresa que le habrá causado tan extraña salutación, llegamos a la escalerilla, cuya puerta nos abre, entre mil reverencias, el sanguinario pedagogo; subimos media docena de toscos escalones, y entramos al fin en una pequeña sala donde nos hallamos al conocido alcalde de los largos colmillos, sentado ante la única mesa que allí hay, y a su derecha, pero de pie y a respetuosa distancia, al alguacil del concejo. En un banco cercano están sentados Cleto Rejones y el tío Merlín, con su habitual expresión de travesura.
En cambio Rafaelito se rió mucho y todo el día estuvo pensando en su travesura; y hasta soñó que con el taburete seguía la casa detrás del carro y luego el zapatero dando desaforadas voces.
Donde aumenta en brillo la estrella de su ilustrísima Empezaba la primavera del año de 1770, cuando paseando una tarde por la Vega el arzobispo de Granada, encontró un ejército de chiquillos que, con infantil travesura, retozaban por las calles de árboles.