tranvía

tranvía

(Del ingl. tramway.)
1. s. m. TECNOLOGÍA Vehículo que circula sobre raíles, con uno o varios vagones, usado para el transporte de personas dentro de una ciudad o en sus alrededores.
2. tranvía de sangre El que era tirado por caballos o mulas.

tranvía

 
m. ingen. Sistema de transporte urbano sobre raíles empotrados en el pavimento de las calles.
Coche de tranvía.
hist. Los primeros tranvías urbanos fueron de tracción animal y los implantó el ingeniero Loubat en París, en 1852. En Gran Bretaña aparecieron en 1860, aunque desde 1807 en este país se transportaban pasajeros por medio de diligencias sobre vías. En 1875 se establecieron en Madrid y Barcelona. Después de los tranvías de tracción animal, llegaron los de tracción mecánica, de vapor, gas, cable y eléctricos.

tranvía

(tɾan'bia)
sustantivo femenino
vehículo eléctrico de transporte de pasajeros que circula por una ciudad sobre raíles Tomó un tranvía para ir al colegio.
Traducciones

tranvía

tram, streetcar

tranvía

tramway, tram

tranvía

tram, tranvai, tranvia

tranvía

تَرام

tranvía

tramvaj

tranvía

sporvogn

tranvía

τραμ

tranvía

raitiovaunu

tranvía

tramvaj

tranvía

路面電車

tranvía

전차

tranvía

tram

tranvía

sporvogn

tranvía

tramwaj

tranvía

spårvagn

tranvía

รถราง

tranvía

tramvay

tranvía

tàu điện

tranvía

有轨电车, 电车

tranvía

трамвай

tranvía

電車

tranvía

SM (= coche) → tram(car), streetcar (EEUU); (= sistema) → tramway (Ferro) → local train
Ejemplos ?
e vuelta a su casa, ya anochecido, don Julio Revenga -sentado en el tranvía del barrio de Salamanca, metidas las manos en los bolsillos del abrigo gabán con cuello y maniquetas de pieles- rumiaba pensamientos ingratos.
A esta hora se ve también obreros caminando hacia el tranvía, policías bostezando contra los árboles, canillitas morados de frío, sirvientas sacando los cubos de basura.
-Tú lo has dicho, chavó: mucho más, pero muchísimo más que los molletes. -Pos que me coja un tranvía elértrico si me pueo yo explicar eso que tú me dices, Antonio.
tan lejos... -¡Bah!, eso no importa. ¿Y el tranvía? Y en último caso tengo buenas piernas. Mire V., más fácil es venir a los estrenos desde la calle de Ferraz que desde Cuenca...
Pelegrín gastaba abrigo de buen paño gordo, boina flamante, bufanda de calceta, muy abrigosa; marinero azul, de jerga, y sus botas, de becerro, nuevecitas... ¡Y no había andado en tranvía nunca, por falta de diez céntimos!
El tranvía, una vez más, pasó tentándole. Estaba entonces como a diez metros de la escuela; torcer por la primera bocacalle, y en el número 15.
¡Mostrar los estigmas de la miseria sufrida heroicamente, la flojedad de las carnes, que olían al sudor enfriado de tantas caminatas hechas a pie, por ahorrarse los diez céntimos del tranvía!
-Para to hay tiempo, hijo; ahora, ven, que te daré rosquillas y pasas y mucho bueno, bobo... Miá tú: al tranvía nos subimos y te llevo dacia mi casa, ¿oyes?, que tengo allí pa que te hartes de rosco...
Por medio a medio, pasa un tranvía lo mismito que el del barrio Salamanca, y como tiene dos rails y sus ruedas, a cada instante le hacen correr de Oriente a Occidente con gran asombro del Rey Negro, que no sabe qué endiablada maquilla es aquélla.
No era necesario tentar a la golosina: la mujer frescota había pronunciado la mágica palabra... ¡El tranvía! Subir al tranvía, irse en él, sabe Dios adónde, a alguna región de magia, al país azul...
Todas las figurillas del Nacimiento se movieron, todas variaron de sitio sin ruido. El coche del tranvía subió o lo alto de los montes, y los Reyes se metieron de patas en el arroyo.
Únicamente, cuando el tranvía se puso en movimiento y se sintió llevado por él, arrebatado por el bello monstruo apocalíptico, murmuró fervorosamente: -¡Recorcho!