transformarse

transformarse

(tɾansfoɾ'maɾse)
verbo pronominal
1. conservarse cambiar una persona o cosa de forma o aspecto Las orugas se transforman en mariposas.
2. pasar una persona a ser lo que se expresa Se transformó en líder político.
Traducciones

transformarse

evolvere
Ejemplos ?
Este, angustiado, se estremeció de terror y en medio de su desesperación quiso transformarse en milpa, lo cual, exitosamente fue logrado.
En otras ocasiones se alargaba tanto, que se ponía muy, pero muy rojo, como incendiado, como una llamarada, y podía transformarse en lo que deseara.
La gente pensaba que tenía tratos con el diablo, que era inmune al acero, y que las balas rebotaban en su armadura como el granizo en la piedra, que tenía una yegua que podía transformarse en liebre en la pared de Garrifra–gawns, y más cosas por el estilo, que contaré más adelante.
–exclamó finalmente maese Gonin–, ¡cómo una existencia al principio tan sencilla y burguesa tiende a transformarse en algo tan poco común y hacia un final tan elevado...!
Es mi convicción que no podrán transformarse las relaciones comerciales y el sistema monetario internacionales, aspiración compartida por los pueblos- si no participan plenamente en ese proceso todos los países del mundo y entre ellos, los del Área Socialista.
¿Y no es la España misma la que proclama hoy todas estas verdades, la que se agita por arrojar su antigua condición, por dejar de ser lo que era, por transformarse en otra nación nueva y diferente?
La tierra será para los que la trabajen, individual o cooperativamente, es decir, dejará de ser un medio de renta y especulación para transformarse en un instrumento de trabajo y de beneficio nacional, y la producción agraria será defendida de la acción de los monopolios y de los acaparadores, haciendo que su circulación y comercialización estén a cargo de grandes cooperativas de productores y consumidores con el contralor y participación del Estado.
¡Cómo era posible que un simple hombre intentara desafiar el culto a lo animal y osara transformarse en creador, en serpiente emplumada como su hermano rival QUETZALCOATL!
TEZCATLIPOCA rabiaba a veces, como de envidia, por lo que su hermano, que le gustaba transformarse en una serpiente emplumada, se lucía dando a la humanidad, desde que ésta había sido creada.
Entonces la energía creadora, el TEOTL, hecho OMETEOTL, la dualidad, utilizó su capacidad de transformarse múltiplemente y se convirtió en las flores preciosas de los campos: XOCHIQUETZAL; en el tierno maicito de las milpas: CENTEOTL; en el perfume hijo de las flores: XOCHIPILI; en la fertilidad verde esmeralda de: CHALCHIUCIHUATL; pero sobre todo, en el agua fecundante y purificada y purificada de la lluvia: TLALOCTLI.
Entonces la voluntad de HUITZILOPOCHTLI decidió no presentarse tal cual parecía su forma humana, sino transformarse en un precioso colibrí de brillantes plumas azules que los deslumbrara y con la agilidad de su vuelo, les enviara un comunicado secreto que únicamente los más sabios de aquellos pescadores, recolectores y artesanos, comprendieran.
Se sintieron transformarse en aves en ocelotes en gatos monteses y así cambiados, transportarse a otras dimensiones, como en el túnel del tiempo, en búsqueda del lugar donde sus antepasados habían habitado.