tranquilidad


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tranquilidad

s. f. Calidad o estado de tranquilo.

tranquilidad

 
f. Calidad de tranquilo.

tranquilidad

(tɾankili'ðað)
sustantivo femenino
estado de quien tiene calma y sosiego Sólo hallaba tranquilidad en la soledad de su habitación.
Sinónimos
Traducciones

tranquilidad

tranquilidade

tranquilidad

tranquillità

tranquilidad

Ruhe

tranquilidad

ηρεμία

tranquilidad

спокойствие

tranquilidad

ro

tranquilidad

SF
1. (= placidez) → peace
¡qué tranquilidad se respira en el campo!the countryside is so peaceful!
si no hay tranquilidad no puedo estudiarI can't study without peace and quiet
con tres hijos no tengo ni un momento de tranquilidadwith three children I never get a moment's peace
2. (= falta de prisa) llévatelo a casa y léelo con tranquilidadtake it home and read it at your leisure
3. (= aplomo) → calm
respondió con tranquilidadhe answered calmly
4. (= falta de preocupación) para mayor tranquilidad llama a tus padrescall your parents, to put your mind at rest
¡qué tranquilidad! ya se han acabado los exámeneswhat a relief, the exams are over at last!
puedes decírmelo con total tranquilidad, no se lo contaré a nadieyou're quite safe telling me, I won't tell anyone
perder la tranquilidadto lose patience
5. (= descaro) dijo con toda tranquilidad que no pensaba pagarshe said quite calmly o as cool as you please o like that she didn't intend to pay

tranquilidad

f. tranquility, rest;
___ de espíritupeace of mind.
Ejemplos ?
Por ejemplo, la acción de los extremistas que dilató con el fuego de los edificios vecinos el desenlace final, y que incluso impidió la rendición o la dilató; la gran presencia de extranjeros que se ha detectado; enseguida, algunos antecedentes sobre los hecho, de extremistas que aún quedan y el estado general de tranquilidad del país que es total.
FEDÓN.- Mis impresiones de aquel día me parecieron verdaderamente extrañas, porque lejos de sentirme lleno de compasión por la muerte de un amigo, le encontraba digno de envidia al ver su tranquilidad y escuchar sus discursos; la intrepidez que demostraba ante la muerte me persuadía de que no dejaba esta vida sin la ayuda de alguna divinidad que le llevaría a otra para ponerle en posesión de la mayor dicha que los hombres puedan disfrutar.
Y ahora voy a leer los de nueva composición. Los leeré con toda pausa y tranquilidad, y creo que estaremos todos de acuerdo en lo malos que son.
Comprendo, dijo Sócrates, pero al menos estará permitido, porque es justo elevar sus plegarias a los dioses a fin de que bendigan y hagan próspero nuestro viaje; es lo que les pido: ¡que escuchen mi ruego! Y arrimando la copa a los labios la apuró con una mansedumbre y tranquilidad admirables.
12º.- Que el Excelentísimo Ayuntamiento, a quien corresponde la conservación del orden y tranquilidad, tome las medidas más activas para mantenerla imperturbable en toda esta capital y pueblos inmediatos.
El genio y la imaginación española pueden compararse a un extendido lago, monótono y sin profundidad, jamás sus aguas se alteran, ni perturban la indolente tranquilidad de las naves que le surcan.
Recóndito sadismo que late en cada uno de nosotros, por más bondadosos y sacrificados que aparentemos ser al escuchar furtivamente las quejas de los iracundos o las risas sarcásticas, irónicas, burlescas, picaras o melancólicas del mundo, de este mundo hecho para gozar y no otro... Por fin podré recorrer con tranquilidad mi ciudad y perderme en sus enredos gigantescos.
Los excelentísimos Gobiernos de Catamarca, Córdoba, San Luis, Mendoza y la Rioja, convencidos de la necesidad de establecer la paz y tranquilidad general en la República, estrechando la amistad y relaciones fraternales entre todos los pueblos, para preservarlos de nuevos desastres y calamidades, han venido en nombrar el primero en calidad de agente diplomático cerca del gobierno de Córdoba, a don Enrique Araujo; el segundo, en comisión, a su ministro de Relaciones Exteriores, doctor don Juan Antonio Saráchaga; el tercero, a don José María Bedoya; el cuarto, al doctor don Francisco Delgado, y el último, a don Andrés Ocampo; los que habiendo canjeado sus poderes y encontrándolos suficientes y en bastante forma, han acordado los artículos siguientes: Art.
A la paz, a la tranquilidad, al disfrute del tiempo libre y al descanso, así como a gozar de un ambiente equilibrado y adecuado al desarrollo de su vida.
Cantemos a la voluntad, cantemos al deber y unidos trabajemos sin descanso y sin cesar para que mañana, al brotar la aurora, al surgir el nuevo sol, nada perturbe la tranquilidad y el cosmos conquistemos.
Motivar e infundir serenidad y tranquilidad a tu espíritu en momentos aciagos, te dará claridad en el pensamiento y te permitirá encontrar las mejores soluciones a los problemas que enfrentes.
La tercera parte, que va del número 10 al 11, establece el poderío de la iglesia católica, en tanto que el número 12 es el texto que garantiza el orden y tranquilidad, y del 13 al 18, se establece el protocolo y los actos oficiales correspondientes.