trébol

trébol

(Del cat. trèvol < gr. triphyllon .)
1. s. m. BOTÁNICA Planta herbácea de hojas casi redondas pecioladas de tres en tres, y flores blancas o rosadas en cabezuelas apretadas, que se usa como forraje.
2. Palo de la baraja francesa y cada una de las trece cartas que lo componen le salió el as de trébol que necesitaba para la escalera .
3. HERÁLDICA Adorno formado por tres lóbulos ordenados geométricamente y con un pequeño tallo, que lo distingue del trifolio.
4. Cruce de carreteras a varios niveles y con empalmes por curvas. scalextric
5. trébol de cuatro hojas Aquel que, de manera excepcional, en vez de tener tres hojas tiene cuatro y que según la tradición popular es portador de buena suerte.
6. trébol hediondo BOTÁNICA Planta herbácea papilionácea de olor desagradable, hojas trifoliadas y flores agrupadas en cabezuelas. hierba cabruna
7. trébol oloroso o de olor BOTÁNICA Meliloto, planta herbácea papilionácea cuyas flores se usan en medicina como emolientes.
NOTA: Nombre científico: (Melilotus officinalis.)

trébol

 
m. bot. Nombre común de varias plantas de la familia papilionáceas (gen. Trifolium), de hojas trifoliadas y flores rojas rosadas.
arq. y escult. Adorno que imita la hoja de esta planta, muy común en los monumentos ojivales.

trébol

('tɾeβol)
sustantivo masculino
1. planta de hojas separadas en tres partes redondeadas un campo de tréboles
2. carta que tiene la figura de esta planta en color negro Jugó un tres de trébol.
Traducciones

trébol

Klee

trébol

trèfle

trébol

trifoglio

trébol

klaver

trébol

trevo

trébol

koniczyna

trébol

детелина

trébol

三叶草

trébol

三葉草

trébol

jetel

trébol

kløver

trébol

תלתן

trébol

クローバー

trébol

클로버

trébol

SM
1. (Bot) → clover
2. (Arquit) → trefoil
3. tréboles (Naipes) → clubs
Ejemplos ?
E veo en una tarde de domingo, lejana, allá, junto al arroyo, sentada sobre el trébol, mirando un barrilete que Simón remontaba y que tan alto estaba que me infundía miedo.
No sé qué fue más pronto, si salir el animalucho aquel de su escondrijo, o tirarme yo al suelo desde lo alto de la escalera, con peligro de romperme un brazo, todo asustado, todo conmovido, como si hubiese visto animarse uno de aquellos vestiglos de piedra que se enroscan entre las hojas de trébol de la cornisa y abrir la boca para comerme crudo.
El verano trajo consigo, como suele suceder después de las grandes lluvias, un período de sequía bastante largo, y pudieron don Bernabé Videla y sus vecinos comprobar otra ventaja de las numerosas zanjas cavadas en sus estancias: mientras que en las lomas quedaban solamente brezas de cardo y trébol, suficientes apenas para que no muriesen de hambre las ovejas, y en los cañadones sin sanear, pastos duros y resecos, en el fondo y en las faldas de todas las zanjas grandes y pequeñas que en conjunto venían, por su multiplicidad, a representar una regular extensión de tierra, crecían con lozanía y se conservaban verdes como albahaca, gramillas y otras plantas apetecidas, por su sabor y su frescura, por la hacienda.
Os espera el reino oloroso al trébol que pisa el ganado, océano de tierra sagrado al agricultor laborioso que rige el timón del arado.
Además, los médanos y las grandes cantidades de piedras rodadas, hacen imposible el crecimiento de pastos tiernos y aunque en ciertos parajes crece bien el trébol amarillo, no es en cantidad que baste al alimento de los animales durante largo tiempo.
Ese terreno está todo pisoteado; las pajas quebrajeadas y el trébol, marchito desaparecen bajo las pisadas de los obreros; en las tablas y en los tirantes, suenan los martillazos, cruje el serrucho; y se oyen los gritos y los rebencazos con que, parado en el borde del pisadero, un peón, los brazos y las piernas embadurnados de barro, la cara toda salpicada, excita a los pobres mancarrones que, en castigo de ser viejos, y, como tales, más amoldados a las peores circunstancias de la vida, andan obligados a dar vueltas en el barro pegajoso, arrancando con trabajo, a cada paso, las patas que salen haciendo ¡fluc!
Cuentan que en noche de aquellas en que la Pampa se abisma en la extensión de sí misma sin su corona de estrellas, sobre las lomas más bellas, donde hay más trébol risueño, luce una antorcha sin dueño entre una niebla indecisa, para que temple la brisa las blandas alas del sueño.
Las jarillas y el trébol dorado dieron flores grises y deformes, y las rosas, las rascamoños y las malvarrosas del patio delantero tenían un aspecto tan horrendo, que Zenas, el mayor de los hijos de Nahum, las cortó todas.
Pero si hubiese sabido de algún distinguido ladrón que practicando una brecha en el muro para introducirse en una mansión hubiese cuidado de adornar su abertura con un trébol gótico, para que al día siguiente al descubrir el robo se viera que lo había ejecutado un hombre de buen gusto, ciertamente Godinot Chevassut hubiera tenido a éste en mayor estima que a Bertrand de Clasquin o al emperador César, como poco.
"Señor, mi temerario corazón que buscaba arrogantes quimeras, se anonada y te grita que yo soy tu juguete agradecido. "Porque me acompasaste en el pecho un imán de figura de trébol y apasionada tinta de amapola.
Hubiera querido vivir en alguna vieja mansión, como aquellas castellanas de largo corpiño, que, bajo el trébol de las ojivas, pasaban sus días con el codo apoyado en la piedra y la barbilla en la mano, viendo llegar del fondo del campo a un caballero de pluma blanca galopando sobre un caballo negro.
Una vez, en mitad del día, en pleno campo, en el momento que el sol pegaba más fuerte contra las viejas farolas plateadas, una mano desenguantada se deslizó bajo las cortinillas de tela amarilla y arrojó pedacitos de papel que se dispersaron al viento y fueron a caer más lejos, como mariposas blancas, en un campo de trébol rojo todo florido.