Ejemplos ?
Más tarde se introdujeron otros frutos secos, como los anacardos, cacahuetes, nueces y nueces de Brasil, o avellanas. Los frutos secos pueden salarse, tostarse, cocinarse o sancocharse.
En otras partes del Reino Unido el teacake es a veces un bollo con levadura ligero y dulce conteniendo fruta seca, como pasas, pasas de Corinto o alguna cáscara. Suele cortarse, tostarse, untarse con mantequilla y servirse con el té.
Esta palabra puede provenir etimológicamente del dialecto leonés de Zamora: Turrare que viene a significar tostarse el pan u otro alimento.
Los cacahuetes (usados tanto en platos salados como en postres) también son habituales, y pueden cocerse, freírse, tostarse, machacarse, molerse o incluso transformarse en una pasta.
Montar el merengue sobre una de las planchas de hojaldre horneado. Adornarlo espolvoreando la almendra crocanti o molida, y gratinar hasta que comience a tomar color, sin tostarse.
Inconsciente y ausente, Meleagro por la llama aquella 515 se quema y por ciegos fuegos tostarse sus entrañas siente y grandes dolores supera por su virtud.
Y despacio, con rabia fría, le extendieron las palmas sobre el brasero, avivado por llamitas cortas, en que se evaporaba la resina del pino. Crujían, desnudándose de piel y tegumento, los secos huesos, al tostarse, y el cuerpo, inerte ya, no se revolvía.
Donde venteaban un animal doméstico, sorprendido por el fuego en su cobijo, y les daba el olor de la socarrada carne, se lanzaban, sin miedo a tostarse las patas, saltando por cima de las abrasadas maderas hasta llegar hasta el plato sabroso, caliente en demasía.
Narices dejó el asador, que se quedó sin movimiento; y los pollos, más bien que a asarse, comenzaron a tostarse de sólo un lado, con gran desesperación del jefe de la cocina cuando lo notó.
La llama de un incendio que corra devorando y muertos apilando quisiera yo encender; tostarse allí un anciano, volverse todo tea, y oír como chirrea ¡qué gusto!, ¡qué placer!
La llevó a una grande fogata que tenían encendida en aquella casa, y con fervor de espíritu se desnudó por completo, se echó junto al fuego sobre el suelo ardiente y la invitó a ella a desnudarse y tenderse también en una cama tan munida y hermosa. Y estuvo así San Francisco por largo espacio con el rostro alegre, sin quemarse ni tostarse lo más mínimo.
En el "caldero" o en la olla freiremos con aceite de oliva muy ligeramente, sin que lleguen a tostarse, las ñoras secas, vacías de corazón, quitado el rabo y las semillas; tres o cuatro por persona.