torneo


También se encuentra en: Sinónimos.

torneo

1. s. m. DEPORTES Competición o campeonato deportivo ganó el torneo de fútbol; participa en un torneo de tenis. certamen
2. HISTORIA Combate a caballo que se celebraba, en especial durante la edad media, entre dos bandos o cuadrillas. justa
3. Fiesta pública en que se imitaba este combate a caballo. justa
4. HISTORIA Danza que se ejecutaba imitando este torneo, llevando varas en vez de lanzas.

torneo

 
m. Combate a caballo entre dos bandos opuestos.
Fiesta pública entre cuadrillas de caballeros armados que escaramuceaban alrededor de un palenque. Los torneos alcanzaron su mayor auge en la Edad Media, a compás de la creación del espíritu caballeresco e influidos por la literatura propia de la época.
p. ext.Certamen.
Danza que se ejecutaba a imitación del torneo, supliendo las lanzas por varas.
veter. Modorra de las reses lanares.

torneo

(toɾ'neo)
sustantivo masculino
deporte conjunto de pruebas deportivas en que varias personas compiten por el triunfo un torneo de ajedrez
Sinónimos

torneo

sustantivo masculino
Traducciones

torneo

Turnier

torneo

torneio

torneo

turnaj

torneo

turnering

torneo

turnaus

torneo

tournoi

torneo

turnir

torneo

トーナメント

torneo

토너먼트

torneo

toernooi

torneo

turnering

torneo

turniej

torneo

turnering

torneo

การแข่งขัน

torneo

turnuva

torneo

vòng đấu loại

torneo

турнир

torneo

比賽

torneo

SM
1. (Dep) → tournament, competition
torneo de tenistennis tournament
torneo por equiposteam tournament
2. (Hist) (= justa) → joust
Ejemplos ?
DOÑA JUSEPA ¿Torno, Santillán? POLONIA Torneo de un Adán mantenedor. (Vanse las damas, POLONIA y SANTILLANA.) Escena VII DON DUARTE, DON FERNANDO.
Yo me figuraba que íbamos á ver un torneo ó una corrida de toros, quando subió el Inquisidor general al trono, y desde él bendixo al monarca y al pueblo.
Joyas, insignias, brocados, los ricos salones llenan, y plazas, calles, paseos, corceles, galas, libreas. Opulentos cortesanos en los festejos se esmeran, y disponen un torneo donde ostentar sus grandezas.
Jugador que sufra una lesión grave y/o algún accidente que le impida seguir participando en el torneo y para poder estar habilitado para jugar finales, deberá de presentar una receta médica oficial hasta 5 días después de haber sufrido la lesión y/o accidente.
Silencio que solamente de cuando en cuando se quiebra con la voz del pregonero que a los más valientes hiela, Diciendo: «Esta es la justicia que facer el rey ordena a este usurpador tirano de su corona y su hacienda.» Siempre que oye el condestable este vil pregón, aprieta la mano del padre Espina que en voz sumisa le esfuerza. Arriba a la triste plaza, que ha pocos días le viera tan galán en el torneo, con tal poder y opulencia.
Si, en cambio, vuestro hombre en el torneo contra los diez sin campear se mide o la segunda prueba no supera, servir será el final, y el de él, que muera.» Erró al pensar la vieja que sería terrible aquel discurso y no una arenga, pues no hay en toda aquella compañía guerrero que a pensarse apto no venga.
Vaya, no más, si gusta A ver eso el torneo, Y verá cómo apartan La hacienda, sin siñuelo, Mocitos de botín y de poláina Que se tocan con gorra o con chambergo.
El señor Antonio el Toneles comprendió que el nuevo cimbel de la de los Chícharos iba a ser la muerte de su establecimiento; que aquella pícara de ojos como brasas y de piel casi de luto íbale a dar a la de los Chícharos el triunfo en el torneo mantenido por ambos hondilones desde su fundación, y viendo el Toneles la muerte al ojo, como vivo y experimentado que era, apercibióse a la defensa, para lo cual en el día en que lo sacamos a relucir, al ver penetrar en su taberna al Matita de Poleo, que penetró en ella contoneándose gallardamente y como diciéndole a todos los que allí estaban congregados: «Mírenme y pásmense, caballeros».
dádmela con frecuencia. Si os oprimen los enojos, hablad, y mi diligencia ya un festín, ya una batida, ya un torneo dispondrá. Si lloráis....
Cuando llega la hora de la verdad y el pueblo se alza en armas, respondiendo a la usurpación armada con la lucha armada, pretende seguir su torneo de mentiras.
Viejos y niños guardan en sus mentes con qué destreza manejó la lanza, y cómo el falso amigo, en acto feo, le quiso hurtar la gloria del torneo.
Para que ociosas mujeres, damas aristócratas, concurran al torneo de la ostentación y la envidia, para surtir lujosos guardarropas donde se picarán los trajes en tanto que ella viste de harapos su vejez prematura.