toga

(redireccionado de togas)

toga

(Del lat. toga.)
1. s. f. OFICIOS Y PROFESIONES Vestidura larga con mangas y esclavina usada por los magistrados y catedráticos como prenda de ceremonia, sobre el traje ordinario.
2. HISTORIA Prenda de vestir semejante a la capa que usaban los romanos sobre la túnica.
3. toga palmada o picta HISTORIA La ricamente bordada en oro que usaba el cónsul en la celebración del triunfo, y el cónsul y los pretores al presidir los juegos del circo.

toga

 
f. Vestidura exterior en forma de manto amplio y largo que llevaban los romanos sobre la túnica.
Ropa talar con mangas y esclavina, que, como insignia de su función, se ponen sobre el vestido los magistrados, abogados, etc.

toga

('toγa)
sustantivo femenino
prenda de vestir similar a una túnica distintiva de ciertas profesiones El juez se colocó la toga antes de subir al estrado.
Traducciones

toga

gown, toga, robe

toga

Toga

toga

togo

toga

toge, robe

toga

toga

toga

toga

toga

roba, toga

toga

toga

toga

سترة

toga

Тога

toga

Toga

toga

Tooga

toga

טוגה

toga

Toga

toga

SF (Hist) → toga (Jur) → robe, gown (Univ) → gown
tomar la togato qualify as a lawyer
Ejemplos ?
¡Infeliz de ti!; inutilizas los buenos deseos de mi amada; por favor, recoge con vigorosa mano la rienda izquierda. Favorecimos a los inhábiles; pero, romanos, llamadlos de nuevo y dadle señal agitando las togas por doquier.
Ha llegado el momento de atacar esa idea, que prevalece hoy día en la escena, de que los griegos y los romanos solían ir con la cabeza descubierta, error que no cometían los directores de escena de la época de Elizabeth, pues les ponían capuchas, y togas, a sus senadores romanos.
Acaso por eso los normalistas, quienes normarían los saberes que el Estado iba a proporcionar a los hombres libres, iguales y fraternos, no comenzaron en las rutinas universitarias, desde las salvajes y aterrantes novatadas, divertidas para algunos espectadores, hasta las togas y birretes, exhibidoras de cierta pedantería y nostalgias reaccionarias, sino mucho tiempo después frente al pelotón de necesidades de conocimiento, como Aurelianos Buendía que los llevaban a conocer la invención universitaria pedagógica para que los normalistas “ascendieran”.
Actuando según su consejo, los romanos trasladaron su campamento a las cercanías de dichas ciudades y al mismo tiempo enviaron soldados, algunos completamente armados para ocupar posiciones concertadas cerca de las murallas, otros con vestidos normales con las espadas ocultas bajo sus togas, para entrar a las ciudades por las puertas abiertas al aproximarse la luz del día.
Sólo se diferencia en que los oidores no se quitan la gorra al fiscal cuando entra en la sala y habla, pero los 25 alcaldes de hijosdealgo sí. Todos llevan togas.
¡Ah!, los llaman, y si quieres evitar que el movimiento de las togas descomponga tus cabellos, puedes resguardar tu cabeza entre los pliegues de la mía.
El campesino, el creador, se revolvía, ciego de indignación, contra la ciudad desdeñosa, contra su criatura. Éramos charreteras y togas, en países que venían al mundo con la alpargata en los pies y la vincha en la cabeza.
IX No quisiera morir, mas sin hallar repuesto, sólo queda el adiós, ¡burdos!, a mamotretos y a los sabios de tevé pregonando riesgos; y a las togas directivas en sus denuestos; y a los magos artífices del héroe pueblo; y a los pedantes engreídos de sus nervios; y a los magister dixit de secos cerebros; y a los drogadictos de barras prisioneros; y a los agrupados en dísticos correos; y a los bien domados varones solariegos; y a las bellas matriarcas con sus sortilegios y a cualquier microbio que se crea evangelio.
Mientras Octavien se entregaba a estas reflexiones, bellas muchachas se dirigían a las fuentes, sosteniendo con la punta de sus blancos dedos jarros en equilibrio sobre la cabeza; patricios de togas blancas bordadas de bandas de púrpura, seguidos de su cortejo de clientes, se dirigían hacia el foro.
El alma, segura de sí misma, hizo una señal de aquiescencia, y al punto los jueces, vestidos de togas verdes y provistos de balanza y platillos, se presentaron, rígidos y en fila, en el umbral.
Era un espectáculo admirable el de las bellas togas y los amplios mantos blancos bien plegados que se exhibían en las primeras gradas y contrastaban con los atuendos variados de las mujeres, situadas arriba, y las capas grises de la gente del pueblo, relegada a los bancos superiores, junto a las columnas que sostienen el tejado, y que dejaban ver, por los intersticios, un cielo de un azul intenso como el campo de una panatenea; una fina lluvia de agua aromatizada de azafrán caía de los frisos en gotitas imperceptibles, y perfumaba el aire refrescándolo.
Majd., se halló en estado que pudo descuidar justamente deste inconveniente, todavía le pareció bien bajarlos más, y siguiendo el ejemplo del señor Rey Católico en la institución de los letrados, les puso togas, dio autoridad y mano en el gobierno y en la justicia, de manera que, a unos con embajadas y ocasiones de gastos y a otros con la mano destos ministros, los redujo a tan gran carga de hacienda que aunque su heredada lealtad y muchas obligaciones no les obligaran a la sumisión, observancia y puntualidad en obediencia a las reales órdenes, les fuera forzoso el no alzar cabeza por la falta de hacienda grande a que se redujeron.