toalla


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toalla

(Del germ. thwahljo.)
1. s. f. Prenda de tela esponjosa usada para secarse después de haberse lavado cogió la toalla para secarse las manos.
2. TEXTIL Tejido de rizo con que se hace esta prenda y otras la toalla del albornoz es muy suave.
3. tirar o lanzar la toalla DEPORTES coloquial 1. Lanzarla el apoderado del boxeador para dar por terminada la pelea por inferioridad física de su púgil. 2. Abandonar una persona una empresa o propósito por considerarse vencido: no puedes tirar la toalla, sigue hasta que lo consigas.

toalla

 
f. Lienzo para secarse la cara, manos, etc., después de lavarse.

toalla

('toaʎa)
sustantivo femenino
1. pieza de tela suave y absorbente usada para secarse el cuerpo Salió del baño envuelta en una toalla azul.
2. textile pieza de tela usada en la cocina para varios fines Secó los platos con la toalla.
a. indicar el entrenador de un boxeador que este abandona la pelea El campeón tiró la toalla en el tercer asalto.
b. abandonar una tarea Estaba aprendiendo a tocar la guitarra pero tiró la toalla.
Traducciones

toalla

towel

toalla

Handtuch

toalla

ručník

toalla

håndklæde

toalla

pyyhe

toalla

ručnik

toalla

タオル

toalla

타월

toalla

handdoek

toalla

håndkle

toalla

ręcznik

toalla

toalha

toalla

handduk

toalla

ผ้าขนหนู

toalla

havlu

toalla

khăn lau

toalla

毛巾

toalla

кърпа

toalla

毛巾

toalla

מגבת

toalla

SFtowel
arrojar o tirar la toallato throw in the towel
toalla de bañobath towel
toalla de manohand towel
toalla de playabeach towel
toalla de rodilloroller towel
toalla playerabeach towel

toalla

f. towel.

toalla

f towel; — facial washcloth; — sanitaria or femenina sanitary pad o napkin
Ejemplos ?
5 Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó á lavar los pies de los discípulos, y á limpiarlos con la toalla con que estaba ceñido.
Y entonces, para gran asombro suyo, en el lugar de su nariz descubrió una superficie totalmente lisa. Mandó que le trajeran agua y se frotó los ojos con una toalla húmeda: ¡nada, que no estaba la nariz!
Frutos corría con la limpieza y arreglo de mi persona; y con tal maña y primor lo hacía, que ni los estregones de la húmeda toalla me molestaban cuando me limpiaba "esa cara de sol", ni sufría sofocones cuando me peinaba, ni me lastimaba cuando con una aguja y de un modo incruento extraía de mis pies una cosa que ...
¡Se vio tan ridículo en aquel momento! ¿Quién era él para discutir con el hombre de la toalla...? ¿Cuándo había comido él con nadie?
Primero, una escalera honda, muy honda; después, estrechos pasadizos, vueltas y revueltas; por fin, una lámpara que debía estar ardiendo centenares de años, y tendido en una cama de mármol un tío muy grande, con la barba hasta el vientre, los ojos cerrados, una espada enorme sobre el pecho y en la cabeza una toalla arrollada con una media luna.
¿Debía ir a comer?... Se alisó el pelo, se pasó por la cara una toalla mojada y se dirigió al comedor. Habían ya empezado a comer.
Raquel, sin embargo, no abrió la boca. Con manos trémulas, lavó los pies a su marido y los enjugó, desciñéndose la toalla ceñida al talle.
a mí, santo varón, a mí, que he comido tres veces con Claudio Bernard, y le di una vez la toalla a Vulpián, y fui condiscípulo de un hijo del secretario particular de Littré?...
sabiendo que el Padre le había puesto todo en sus manos y que había salido de Dios y a Dios volvía, 4. se levanta de la mesa, se quita sus vestidos y, tomando una toalla, se la ciñó.
El gato se escondió en la ceniza; el estiércol en las pajuelas; la aguja se metió en la toalla, y el carnero se metió detrás de la puerta.
Puestos a la mesa, levantose Jesús, y tomando una toalla y un lebrillo de agua, lavó los pies a sus discípulos, diciéndoles: -Así como yo lo hago ahora, pídoos que os sirváis los unos a los otros: y que si me amáis, os améis con mi amor para que os conozcan por míos.
Pero después el ruido de las ruedas la deprimió y sintió pena por el agua que había dejado en la fuente del hotel; recordó la noche en que estaba sucia y llena de hojas, como una niña pobre, pidiéndole una limosna y ofreciéndole algo; pero si no había cumplido la promesa de una esperanza o un aviso, era por alguna picardía natural de la inocencia. Después la señora Margarita se puso una toalla en la cara, lloró y eso le hizo bien.