tirano


También se encuentra en: Sinónimos.

tirano, a

(Del lat. tyrannus < gr. tyrannos.)
1. adj./ s. POLÍTICA Se aplica a la persona que obtiene el gobierno de un estado de forma ilegítima e impone su voluntad sin atenerse a justicia ni razón. dictador
2. Se refiere a la persona que abusa de su poder o fuerza su padre es un tirano. déspota
3. adj. Se aplica a la pasión o sentimiento que domina a una persona. obsesivo

tirano, -na

 
adj.-s. Díc. del que se apropia el poder supremo ilegítimamente, o que gobierna contra derecho. (V. tiranía.)
fig.Díc. del que abusa de su poder o fuerza.
adj. fig.Díc. de la pasión que domina el ánimo.

tirano, -na

(ti'ɾano, -na)
abreviación
1. gobernante que tiene poder absoluto y abusa de él Aprobaron una ley tirana.
2. pasión, sentimiento que domina la voluntad de una persona Lo domina una ira tirana.

tirano, -na


sustantivo masculino-femenino
1. política gobernante que abusa de su poder político y gobierna de manera cruel La historia está plagada de tiranos.
2. persona que abusa de tipo cualquier poder, fuerza o superioridad El tirano de mi padre no me deja ir a la fiesta.
Sinónimos

tirano

, tirana
Traducciones

tirano

tyrant

tirano

tyran

tirano

tirano

tirano

Tyrann

tirano

tiran

tirano

الطاغية

tirano

Tyran

tirano

暴君

tirano

暴君

tirano

tyran

tirano

暴君

tirano

폭군

tirano

tyrann

tirano

/a
A. ADJ (= tiránico) → tyrannical, despotic; (= dominante) → domineering
B. SM/Ftyrant, despot
C. SM (Méx) (= policía) → cop
Ejemplos ?
-Aquel o aquellos a quienes los pueblos libres por naturaleza se habrán sujetado por libre y común consentimiento. -¿Y quién es tirano?
El Príncipe heredero puede ser un tonto, un incapaz, un tirano, como ha sucedido tantas veces, y los Pueblos tienen que sufrir sus atrocidades a costa de la ruina del estado y de sus fortunas y vidas.
Orso se desesperó, porque a su manera, adoraba a aquel último retoño de su raza; mas no hubo remedio; la voluntad de Lucía se impuso, y la niña entró en un monasterio de la Orden de Santo Domingo, en que había florecido Catalina, llamada Eufrosina, a quien el mundo venera hoy con el nombre de Santa Catalina de Siena. La tierna juventud, la cándida belleza y la ilustre cuna de la hija del tirano aumentaron el asombro de su penitencia.
El tirano se ató una soga al cuello, recorrió descalzo las calles de la ciudad, pidiendo perdón a los habitantes, y, apoyado en un bastón, se alejó lentamente.
El soberbio tirano del Oriente, que maciza las torres de cien codos del cándido metal puro y luciente, apenas puede ya comprar los modos del pecar; la virtud es más barata, ella consigo misma ruega a todos.
Este cuento pasa en el siglo XVI en una de esas ciudades de Italia que gobernaba un tirano. Llamémosla a la ciudad, si queréis, Montenero, y a su tirano, Orso Amadei.
Principatus quem metus extorsit, et si actibus vel moribuns non offendat, ipsius tamenini suit et pernitiosus exemplo. (S. León.) -¿Qué otro es tirano? -El que manda con autoridad legítima, pero perversamente.
Sea fruto útil a las repúblicas, temeroso a los monarcas y de enseñamiento a los súbditos, el saber recelarse del tirano que tiene algo bueno en que se disculpa y se desfigura, y del celoso que tiene algo malo en que se pierde.
Su imitador Caín, antes del diluvio, fue el primero que dominó sobre las gentes, edificando la primera ciudad; y San Agustín lo llama el primer tirano sobre la tierra.
-Aquel o aquellos que por fuerza de armas, por medios ilícitos y tratos injustos ocupen, invadan y usurpen la libertad de los pueblos. -Y si el que ha usurpado la libertad de los pueblos los gobierna bien, ¿será también tirano?
A quien leyere Para que se vea invención nueva del acierto del desorden en que la muerte y las puñaladas fueron electores del Imperio, escribo en la vida de Marco Bruto y en la muerte de Julio César los premios y los castigos que la liviandad del pueblo dio a un buen tirano y a un mal leal.
Fue allí donde el tirano Amor, que ha sido siempre falso al jurar a quien de él fía, y siempre busca el medio en que fallido quede cuanto con seso más se ansía, mudó de modo triste y corrompido mi bien en mal, en pena mi alegría; y a aquel leal del que Zerbín no cela le abrasa el pecho y la amistad le hiela.