tirado

tirado, a

1. adj. Que es muy barato o abunda lo he comprado porque está tirado. regalado
2. coloquial Que es muy fácil el examen de física estaba tirado. difícil
3. adj./ s. coloquial Se aplica a la persona que se comporta de manera extraña o despreciable le atracó un chico muy tirado. colgado
4. adj. coloquial Se refiere a la persona que resulta frustrada, decepcionada o engañada en sus expectativas no me han dado el trabajo y estoy tirado. colgado
5. NÁUTICA Se aplica al buque que tiene mucha eslora y poca altura de casco.
6. s. m. METALURGIA Operación de reducir a alambre o hilo los metales, en especial el oro.
7. ARTES GRÁFICAS Tirada, acción y resultado de imprimir.

tirado, -da

 
adj. Díc. de lo que abunda o que se da muy barato.
Sencillo, fácil.
m. Acción de tirar, esp. el oro.
Traducciones

tirado

/a
A. ADJ
1. (= tumbado) estar tiradoto be lying
siempre está tirado en el sofáhe's always lying on the sofa
los juguetes estaban tirados por toda la habitaciónthe toys were lying o strewn all over the room
2. (= barato) estar tiradoto be dirt-cheap
3. (= fácil) estar tiradoto be dead easy o a cinch
esa asignatura está tiradathat subject is dead easy, that subject is a cinch
4. dejar tirado a algnto leave sb in the lurch
quedarse tiradoto be left in the lurch
5. (= embarcación) → rakish
B. SM/F (= colgado) → no-hoper
Ejemplos ?
ninguno. - ¡Yo no sé!...; he tirado a ciegas....--respondía cada cual, según le llegaba su turno. Y el mancebo seguía anotando cantidades a la derecha.
Contra lo habitual, desde que tenía el dedo herido, apenas le dolía el pie, no obstante las fatigas del día anterior. Echóse encima el impermeable tirado en el respaldo de la cama, y trató de dormir de nuevo.
A tres leguas de aquel crudo horizonte, había tirado el puente e ido a oeste, a fin de que, asaltando al africano, el río aquel ardid no hiciese vano.
Trémulamente sacó todo el dinero que allí se encontraba y se dispuso a huir. Estaba a punto de hacerlo cuando miró el hermoso y juvenil cuerpo tirado a lo largo del recibidor.
En esos recuerdos estaba adormilándome cuando mis párpados se fueron cerrando como lentos cortinones y… CAPÍTULO II Cuando abrí los ojos, quedé aturdido al darme cuenta que había amanecido; consideré que era muy pronto, y algo escandalizado, boquiabierto, descubríme tirado entre las arenas de un increíble y desconocido desierto; no acertaba a explicármelo; pero algo me decía que un infortunio se aproximaba.
¡Era tan gran señor! ¡Había tirado su dinero con tanta majestad!... Además, era un noble de veras, con esa nobleza secular cuyo rancio tufillo inspira cierta gravedad ceremoniosa a muchos ciudadanos cuyos abuelos hicieron la Revolución.
Este don Lope, que espanto De las cortesanas era, Su oro gastaba en secreto Pródigamente con ellas, Y a pesar de su faz torva, De su voz ronca y severa, Y de su amor a las leyes Y timorata conciencia, Se le bailaban los ojos Al dar con una mozuela Morenilla y vivaracha, Desenfadada y resuelta; Y como hiciese su encuentro Por alguna callejuela Excusada y solitaria, Fingiendo tomar las señas De cualquier casa, tendía Por el embozo tras ella Los encandilados ojos, ¡Y qué cintura!, ¡qué pierna! ¡Qué rizo tan bien tirado Alrededor de la oreja!...
---Vino á mi estancia De noche, solo, á deshora, Besó mis plantas de hinojos Y con palabras fogosas Me vino á decir las ansias Que su corazon devoran. ---¿Y tú, Luz? ---Yo le he tirado A la cara su corona. Yo te amo y nunca tu imágen Del corazon se me borra.
Miles de vocecitas de un timbre lúcido y encantador entonaban suavemente este canto como si estuvieran arrullando a un pequeñito para que durmiera. Yo, tirado en el suelo sin comprenderlo, contenía con asombro aterrado, la respiración.
Por eso quiero darles un abrazo muy grande a todas aquellas personas que han sufrido pérdidas irreparables, llegar de esta manera con aquellos que han tenido pérdidas materiales y saber que vamos a tener meses de reconstrucción como nos pasó luego del tornado también en Semana Santa del año pasado cuando muchos distritos sufrieron prácticamente una devastación que parecía que hubieran tirado bombas sobre las ciudades.
El señor de Aurec se propuso levantar el cuerpo del santo y hacerle transportar a su iglesia. Envió unos cuantos hombres y un carro tirado por fuertes bueyes.
a reina Mab, en su carro hecho de una sola perla, tirado por cuatro coleópteros de petos dorados y alas de pedrería, caminando sobre un rayo de sol, se coló por la ventana de una buhardilla donde estaban cuatro hombres flacos, barbudos e impertinentes, lamentándose como unos desdichados.