timonel

timonel

(Del cat. timoner.)
s. m. y f. NÁUTICA Persona que gobierna el timón de una embarcación el timonel no podía controlar el barco a causa del temporal. timonero

timonel

 
com. mar. Persona que gobierna el timón de la nave.

timonel

(timo'nel)
sustantivo masculino
1. náutica persona que conduce una embarcación el timonel de un crucero
2. persona que dirige una agrupación política El partido sufre una fuerte interna por el poder desde la muerte de su histórico timonel.
Traducciones

timonel

Steuermann

timonel

sternik

timonel

舵手

timonel

舵手

timonel

rorsman

timonel

SMF (Náut) → steersman/steerswoman, helmsman/helmswoman; (en barca de remo) → cox
Ejemplos ?
Venus ruega a Neptuno que los troyanos ya no sufran males, y el dios del mar le promete que llegarán a las puertas del Averno con sólo un hombre menos: A medianoche, todos duermen, hasta Palinuro, el timonel, de lo que se ha encargado Somnus, el Sueño.
Ponce de León fue a Salva León, donde equipó dos embarcaciones, la más grande a manos de Juan Bono de Quejo y la más pequeña a manos de un timonel llamado Antón de Alaminos, que había participado en el Primer Viaje de Colón en 1492 y que era el que mejor conocía el Caribe.
Echar o coger un rumbo: ajustar, colocar y clavar en su lugar el tablón o pedazo de tablón levantado en el casco del buque con cualquier motivo. ¡A rumbo!: voz de mando al timonel para que gobierne al que se le ha señalado.
Sólo el fin de la arenga percibílo completo: -Mi vida nada importa, pero no puede usted, capitán, hacer morir a estos muchachos. El anciano se refería a mí, al timonel y al fogonero, cuya cabeza asomábase de vez en cuando por la abertura de la escotilla.
El capitán y el timonel debieron también percibirlo, porque a la luz de la linterna vi que se volvían a la derecha y se quedaban inmóviles, escuchando, al parecer el extraño ruido con grandísima atención.
La linterna colgada detrás de la chimenea arrojaba un débil resplandor sobre la cubierta del “San Jorge”, iluminando vagamente las siluetas del capitán y del timonel.
-No puée ser, patrón, no puée ser. Vamos a embarrancar -gritó el timonel con acento estridente. Y en aquel instante un crujido inconfundible para los expertos oídos de los pescadores confirmó el terrible augurio; la barca pareció encabritarse como un corcel de carrera ante un precipicio, al embestir contra una de las rocas, y -Hemos tocao -gritaron todos al unísono, inclinándose sobre la borda con el temor retratado en los curtidos semblantes.
A una voz del capitán, asido a la rueda del timón, yo y el timonel corrimos hacia las escotillas de la cámara y de la máquina y extendimos sobre ellas las gruesas lonas embreadas de la cámara y de la máquina y extendimos sobre ellas las gruesas lonas embreadas, tapándolas herméticamente.
Apenas lo hace el timonel cansado y fondea el bajel con hábil mano, cuando de una ciudad que está en el lado diestro del río aquel, baja un anciano de mucha edad, según muestra su estado decrépito y tener el pelo cano, el cual tras saludar, se vuelve a Orlando que es al que juzga de la gente al mando.
En el ruido de las aguas al tragarse a Juanillo creyó oír éste un grito, palabras algo confusas; tal vez el viejo timonel que gritaba: «¡Hombre al agua!» Bajó mucho, ¡mucho!
Esa noche, mientras cenamos a bordo, el timonel se acerca al oficial de guardia: « Teniente, dos torpederos americanos, prestos para entrar en acción, dejan su anclaje y avanzan hacia el paso, con todas sus luces tapadas.
El timonel, firme en su lugar, calada la gorra hasta los ojos, parecía adherido al barco; los remeros se encorvaban y desencorvaban jadeantes; la barca avanzaba lentamente entre remolinos de espuma.