Ejemplos ?
Reiterando la entrevista concedida a la Red Globo, Delúbio dijo que era el único culpable por el "cajero dos" del PT, tiendo preferido, pero, usar el eufemismo "dinero no contabilizado"; El otro testimonio del día, esta vez a la Comisión de Ética de la Cámara, es prestado por Maria Christina Mendes Caldeira, ex mujer del diputado federal Valdemar Costa Neto (PL-SP).
Fue la regional organizadora del cuarto congreso brasileño, en 1972, y del decimotercero en 1990. Creada el 24 de agosto de 1982, tiendo la primera dirección tomado posesión en 4 de noviembre del mismo año.
Mohammad Ghazal - Productivity suffers during holy month - The Jordan Times, September 10, 2009 Un empleado de una empresa de materiales de construcción que prefiere el anonimato dice: "Todo se ralentiza en Ramadán y yo mismo tiendo a llegar tarde al trabajo.
Mas ya en las brisas del jardín aspiro el perfume de nardos con que ungiste tu cuerpo para nuestros esponsales. IV Cuando tiendo mis brazos a tu cuello A causa del suicidio del poeta, el poema ha quedado para siempre inconcluso.
MARTÍN. Voy pues, y ya que la mano tiendo al uno de los autores de mi desventura, quiero dársela también al otro. Decid al dichoso dueño de esta casa y de Isabel, que mire en estos momentos por su vida: que mi hijo va, loco de sentimiento y de furor, en su busca por Teruel; y, ¡vive el cielo que, doliente como está, valor le sobra al mancebo para vengar!...
Con su flotante velo tocó al pasar mi frente: trocose en fuego de mi pecho el hielo, mis entrañas temblaron de repente: los brazos tiendo a la fantasma bella, Mas al asirla, alzada vi un ara ante mis pies, y detrás de ella mi visión adorada; y un misterioso acento que decía: «¡Profanación..., delito!» Y en su abatida frente se leía un juramento escrito.
Mira lo que haces, Izco temerario, Mira que te lo ruego por los cielos; Ve tu empresa con ojos de empresario. Porque si yo, cumpliendo tus anhelos, Tiendo por tu papel mi negra pluma, Te has de tirar muy pronto de los pelos.
Bese ya tus plantas, bese ya tus manos! Prosternado en tierra te tiendo los brazos, y aún más que mis frases te dice mi llanto! ¡Ven a nuestras almas!
(A Elisa.) Sí, es inútil que huyas. Yo le otorgo la autoridad que el Cielo me dio sobre ti, y entiendo que has de hacer cuanto te diga.
Si a esas horas ha parecido ya algún periódico, me lo entra mi criado, después de haberle hojeado él: tiendo la vista por encima; leo los partes, que se me figura siempre haberlos leído ya; todos me suenan a lo mismo; entra otro, lo cojo, y es la segunda edición del primero.
DON JUAN Me preparo. SIRENA ¿Y si se entrega? DON JUAN Tiendo la mano y la cojo. SIRENA ¿Y si muerde? DON JUAN Norabuena; sóbrame a mi mucha maña y al cabo se hará doméstica.
Mas, ¡ay!, que disipando tan dulce error, recuerda mi tristeza de mi mísera suerte la crudeza. En mi torno la vista tiendo en vano; llanto, penar amargo y desconsuelo circundan solo a tu infeliz hermano.